La jueza manda a prisión sin fianza el asesino de la niña de cinco años en Murcia: el acusado niega su crimen
El acusado llamó a su expareja después de matar a la niña dándole una sobredosis de pastillas: "Ya está en el cielo", le dijo a la madre
La jueza titular del Juzgado de Murcia acusa a Jesús J. G. del asesinato de la niña de cinco años, "una persona especialmente vulnerable"
El asesino de la niña de cinco años de Murcia podría tener un preso sombra en prisión e ir a un módulo especial para evitar agresiones
Murcia Jesús J. G., el acusado del crimen de Nadia, de cinco años, hija adoptiva de su expareja, ha ingresado en prisión este jueves por orden del juzgado de Murcia, según han informado fuentes de la Guardia Civil. El hombre, de 48 años, de nacionalidad española, está imputado por el asesinato de "persona especialmente vulnerable por razón de su edad", pero también por acoso y malos tratos psicológicos a Ramona, la mujer con la que mantuvo una relación de nueve años. La información en vídeo del periodista Jorge Martínez.
El hombre, en el banquillo, no reconoció los hechos que se le imputan, ni respondió por las pastillas de Orfidal encontradas en su casa, con las que se sospecha le quitó la vida a la niña.
La titular del Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 2 de Murcia ha ordenado el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza para Jesús J.G por la muerte de la niña de cinco años, de la que su ex pareja tenía la guarda, en la pedanía murciana de Llano de Brujas.
El acusado se investiga por el asesinato de "persona especialmente vulnerable por razón de su edad" y los delitos de malos tratos psicológicos y acoso en el ámbito familiar, según informaron fuentes del Tribunal Superior de Justicia de la Región de Murcia (TSJMU) en un comunicado.
La mujer, que tenía la guarda y cuidado de la niña asesinada ha declarado como víctima-perjudicada, junto a una psicóloga de la unidad de atención a víctimas; también estaban presentes varios testigos, entre ellos, los padres y hermano del detenido.
La magistrada también ha dictado un orden de protección respecto a la víctima. En concreto, en esta resolución la jueza hace constar la prohibición al varón de comunicación o aproximación a ella, como medida cautelar, además de activar las medidas de asistencia y protección social necesarias, mediante su remisión a la administración competente.
La mujer, Ramona, no había interpuesto ninguna denuncia por violencia de género, pero el detenido fue condenado por esta jurisdicción en 2010 y 2014 en otra relación anterior. En concreto, fue condenado por amenazas en el ámbito de la violencia familiar, por los que llegó a ingresar en prisión 2 años, primero, y otro año, después.