El calvario de Jesús Julià, el hijo de una mujer asesinada en Gijón hace ocho meses: "Estoy roto y me siento miserable teniendo que pedir ayuda"

Jesús Julià, el hijo de una mujer asesinada en Gijón, rompe su silencio ocho meses después: "Estoy roto y me siento miserable teniendo que pedir ayuda"
Jesús Julià, el hijo de una mujer asesinada en Gijón, rompe su silencio ocho meses después: "Estoy roto y me siento miserable teniendo que pedir ayuda". Instagram: @imissmymum4ever
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Jesús Julià Sierra, un joven de Gijón de 28 años, atraviesa una situación dramática y complicada desde hace ocho meses. El pasado 7 de mayo, su abuela falleció por causas naturales en su domicilio y, esa misma noche, su madre, Susana Sierra, fue asesinada a manos de un hombre.

El joven llegó a creer que su madre le había abandonado, ya que había desaparecido. Pero un mes y medio después de perderse su rastro, las autoridades confirmaron que habían arrebatado la vida a Susana de forma violenta tras localizar su cuerpo sin vida en otra vivienda de la ciudad asturiana. Unos hechos por los que fue detenido Jesús 'El Vasco', el principal sospechoso.

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Desde aquella trágica fecha, Jesús ha vivido un calvario y pide visibilidad para encontrar ayuda. "No estoy bien. Me cuesta hablar, me cuesta socializar y me cuesta incluso explicarme", relató el pasado 6 de enero en Instagram. "Estoy roto y me siento miserable teniendo que pedir ayuda a la gente", agregó el joven, cuyo mayor apoyo en este momento es su perro Charly, de 11 años, que ha tenido problemas de salud. "Él es lo único que me mantiene en pie, lo único que me queda. Su salud, debido a su edad, está grave. Y cada día que pasa siento que se nos acaba el tiempo", detalló Jesús, que no cuenta con recursos suficientes para acarrear con los gastos de los tratamientos para el animal ni para sustentarse.

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Dificultades económicas y una gran incertidumbre

Jesús explicó que este pasado 7 de enero iban a cortarle la luz, pero gracias a la ayuda de la gente ha podido mantener el suministro: "Muchas gracias a la gente que ha aportado y la gente que aportará o simplemente le va a dar visibilidad". El joven afirma haber pasado hambre y haber tenido que acudir a supermercados en busca de ayuda. Situaciones que describe como humillantes y vergonzosas. Y es que ahora cuenta con un subsidio mínimo, pero también tardó meses en llegar.

Su entereza es notoria. Según fuentes como 'La Nueva España', Jesús acudió un día después de la muerte de su madre a una concentración en su memoria apenas una hora después de enterarse de la convocatoria. Asegura que nadie sabía que la mujer tenía un hijo y que, una vez le atendieron las autoridades en aquella manifestación, no le ofrecieron los recursos que le prometieron (psicológicos, jurídicos y sanitarios). Pasó semanas de incertidumbre, sin saber qué le había pasado a su madre y con versiones contradictorias, hasta que se produjo la detención de Jesús 'El Vasco'. Además de pedir ayuda y recursos, pide sobre todo justicia.

Un nuevo varapalo jurídico y el apoyo de su padre

El juzgado que se encarga del caso de su madre ha descartado recientemente que se trate de un caso de violencia de género, lo que supone que Jesús 'El Vasco' no tendrá una condena mayor por agravante de género. Otro varapalo para el joven, que afirma haberlo pasado muy mal al ver noticias sobre la muerte de su progenitora, ya que tuvo que revivir aquellos días de tensión extrema. Por ahora, el presunto asesino de Susana permanece en el centro penitenciario de Mansilla de las Mulas, en León, mientras continúa la instrucción. Su hijo espera que se depuren responsabilidades y todo aquel que sea responsable sea condenado.

El padre de Jesús vive en Mallorca y le ha tratado de apoyar en todo lo que ha podido. Según el joven, ha dado todo lo que tenía, pero la situación les supera a ambos. Verle afectado a su progenitor también hace mella. Por ahora, Jesús ha descartado trasladarse a Baleares, ya que asume la responsabilidad de proteger a su perro en estos difíciles momentos. Todos confían en poder hallar algo de calma después de meses de dolor, pérdidas e inquietud.