Melilla

Abren una investigación tras insultos de agentes de la UIP a un musulmán en Melilla: "La dignidad humana no se negocia"

Agentes de la Unidad de Intervención Policial insultan a un musulmán en Melilla
Agentes de la Unidad de Intervención Policial insultan a un musulmán en Melilla. E.P
  • La delegación del Gobierno en Melilla ha anunciado la apertura de una investigación, tras conocer los insultos contra un ciudadano musulmán

  • La delegada del Gobierno en Melilla, Sabrina Moh, ha asegurado que "las actitudes racistas son incompatibles con nuestras instituciones"

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La Delegación del Gobierno en Melilla ha anunciado la apertura de una investigación para depurar responsabilidades tras ser informados de los insultos de un grupo de agentes de la Unidad de Intervención Policial (UIP) a un melillense musulmán cuando se encontraban de servicio.

La delegada del Gobierno en Melilla, Sabrina Moh, en sus redes sociales, ha asegurado que todos los mecanismos de investigación fueron activados en cuanto tuvieron conocimiento de los insultos, que tuvieron lugar el pasado sábado en una céntrica cafetería de la ciudad autónoma.

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Un acto que "reviste una gravedad extrema"

Según ha informado en un comunicado la Comunidad Musulmana de Melilla, los hechos ocurrieron “en un contexto de absoluta normalidad” y con el establecimiento “lleno de familias y menores”.

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Esta entidad, haciéndose eco del relato de testigos, asegura que un grupo de agentes de la UIP que estaban en el local “habría dirigido insultos vejatorios y expresiones de carácter racista contra un ciudadano melillense, musulmán, conocido y respetado por su trayectoria personal y profesional”.

Según la Comunidad Musulmana de Melilla, “se llegaron incluso, presuntamente, a proferir amenazas de agresión física, con expresiones degradantes y deshumanizantes”.

Considera que lo ocurrido, si se llega a confirmar, “reviste una gravedad extrema” por ser “un hecho que hiere profundamente la convivencia, afecta a la dignidad de las personas y mancha la imagen y el prestigio de las instituciones que tienen el deber de proteger a todos los ciudadanos, sin distinción de origen o religión”.

Se exige llevar el caso a la Fiscalía

Debido a este suceso, la asociación ha manifestado públicamente su más absoluta repulsa y condena y ha exigido actuaciones urgentes “ante un presunto episodio de insultos racistas protagonizado por agentes de la UIP” para que este asunto “sea investigado hasta el fondo, con transparencia y contundencia”.

Entre otras medidas, ha reclamado a las autoridades competentes la apertura inmediata de una investigación interna y la depuración de responsabilidades disciplinarias si se confirma la veracidad de los hechos, “tanto del autor material como de quienes secundaron, rieron o toleraron dicha conducta”.

También exige que se ponga el caso en conocimiento de la Fiscalía por si pudiera ser constitutivo de delito de odio, amenazas o trato degradante, así como “medidas preventivas para impedir que personas amparadas en el ejercicio de sus funciones puedan comportarse de esta manera, generando humillación, miedo o indefensión”.

Por último, la Comunidad Musulmana de Melilla ha expresado su respeto a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, razón por la que pide una sanción “con firmeza” en caso de que se confirmen estos hechos, pues “dañan a toda la institución y fracturan la confianza ciudadana”.

Ninguna familia debe sentirse humillada o amenazada por su fe. Nadie debe ser insultado por ser musulmán. Nadie debe temer al acudir a un lugar público con sus hijos”, ha insistido la entidad, convencida de que “la dignidad humana no se negocia”.