Crimen

Dos años del crimen de Ana Knezevich en Madrid: los agentes siguen analizando la ruta que hizo su marido por Europa para deshacerse del cuerpo

Dos años del crimen de Ana Knezevich en el barrio de Salamanca de Madrid. Informativos Telecinco
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El dolor de no poder despedirse de un ser querido se hace tangible en cada familia que se enfrenta a una desaparición y un crimen. Uno de esos núcleos que sabe lo que significa es el de Ana María Henao, la mujer colomboestadounidense que fue asesinada el 2 de febrero de 2024 por su marido, David Knezevich, un serbioestadounidense con el que afrontaba un proceso de divorcio y que viajó desde Estados Unidos hasta Europa para cruzar medio continente en coche y llevar a cabo un plan atroz en Madrid.

Este lunes se cumplen dos años desde que se perdió el rastro de la mujer y la gran pregunta sigue siendo dónde está su cuerpo. Las autoridades españolas, en colaboración con el FBI, han mantenido abiertas distintas líneas de búsqueda. En mayo de 2024 se realizaron rastreos en Medinaceli, en Soria, donde se barajó la posibilidad de que David se deshiciera del cadáver, que habría introducido en una maleta tras el crimen. Meses después, en diciembre, los investigadores centraron su atención en Italia y rastrearon la carretera del Costo, en el municipio de Cogollo del Cengio, en Vicenza, después de que el coche que había alquilado el acusado enviara una señal a la empresa propietaria al detectar una parada prolongada en ese punto.

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Otras hipótesis llevaron a poner el foco en Serbia, concretamente en el Parque Nacional de Tara, a raíz de búsquedas realizadas por Knežević en internet antes de los hechos. Además, en mayo del año pasado, los agentes se desplazaron hasta la localidad de Susa, cerca de Turín y de la frontera entre Italia y Francia, tras detectarse dos coordenadas GPS consideradas de interés, en un lugar donde el presunto autor del crimen pudo haberse alojado durante su huida. Juan Manuel Medina, abogado de la familia de Ana en España, ha confirmado a la web de 'Informativos Telecinco' que está al tanto de todas las indagaciones: "Me consta que la Policía ha seguido haciendo búsquedas. Estuve en Italia, en Vicenza, donde se sabe que hay una comunidad serbia importante, y sé que también se ha estado buscando en Serbia".

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La disputa de Ana y David

Ana María Henao (Knezevich), de 40 años y licenciada en Administración y Dirección de Empresas, se casó durante su juventud con David Knezevich, de 36 años, quien trabajó en una empresa especializada en gestión de centros de datos y ocupó cargos en Microsoft. La relación se consolidó y juntos amasaron una considerable fortuna con una empresa de informática e inversiones inmobiliarias, que ascendería a unos 15 millones de dólares. Vivían en Fort Lauderdale, cerca de Miami, en Florida, y contaban con varias propiedades de lujo. Sin embargo, después de varios problemas relacionados con David, Ana decidió iniciar los trámites de divorcio después de 13 años de matrimonio.

Ambos debían acordar entonces la división de bienes, pero las conversaciones fueron tormentosas. Por ello, Ana se mudó en diciembre de 2023 a Madrid, donde continuó con el divorcio y la negociación. Según expuso la fiscal federal estadounidense Lancee Monk, David no estaba dispuesto a que su esposa recibiera una parte equitativa del patrimonio. Medios serbios como 'Blic' recogieron mensajes intercambiados entre ambos.

"¿Te bastan 15 o 20.000 al mes? Todo lo que no gaste, lo devolverá como inversión. Podemos hablar con un abogado y un mediador, pero si vas sola a un abogado, todo se desmorona. Entonces es un asunto completamente diferente", escribió David, antes de añadir: "Puedes hacerlo más fácil o más difícil".

Ana, visiblemente afectada, explicó en un audio a una amiga el contenido de esas conversaciones. "Hoy me volví loca por su culpa. Hablamos del divorcio e imagínate qué dijo. Primero, que le diera todos los papeles cuando los tuviera. Y segundo, que no quiere darme nada. Decía que me daría algo cada mes y luego que, si quería un porcentaje, me daría el 25%, mientras que él se quedaría con el 75%. Imagínate. El más indicado dice que merece la mayoría y que yo no merezco nada porque, según él, no soy nada". Los investigadores consideran que el patrimonio multimillonario fue uno de los principales móviles del crimen. Según diversas fuentes, el empresario vendió al menos seis propiedades por millones de dólares en los meses previos y posteriores al asesinato.

El plan de David

David planeó todos los detalles del crimen. Viajó de Miami a Belgrado con escala en Turquía y aterrizó en la capital serbia el 28 de enero de 2024. Al día siguiente compró una tarjeta SIM serbia que insertó en un teléfono móvil de un solo uso, alquiló un coche y robó dos matrículas para sustituir las originales. El 30 de enero tintó las lunas y emprendió viaje hacia Croacia, donde había reservado un apartamento hasta el 6 de febrero. En este lugar dejó sus dos teléfonos personales, el serbio y el de Miami, para intentar ocultar sus movimientos reales.

Tras atravesar Eslovenia, Italia y Francia, llegó a España el 1 de febrero y esa misma tarde fue a Madrid. Robó una nueva matrícula (que luego serviría para identificarle cerca del crimen) y sobre las 23:00 horas acudió al edificio del barrio de Salamanca donde Ana se alojaba. Al día siguiente, 2 de febrero, fue grabado por cámaras de seguridad en una ferretería comprando un espray de pintura y cinta adhesiva y, poco después, en una tienda de motocicletas donde adquirió un casco y un chaleco reflectante (imágenes que permitieron identificarle gracias a un tatuaje visible en su muñeca). Disfrazado de repartidor de comida, accedió al edificio, inutilizó la única cámara de seguridad y manipuló la puerta principal. Minutos después, entró con una maleta y salió de nuevo con ella. Su ADN sería detectado luego en el domicilio. Ana no volvió a salir del inmueble y dejó de responder mensajes esa misma noche.

Posteriormente, David habría puesto en marcha maniobras para simular que Ana seguía con vida. El día 3 contactó con una mujer colombiana a la que pidió traducir a “perfecto colombiano” varios mensajes que luego fueron enviados a amigas de Ana, lo que llevó a la mujer a alertar a las autoridades. Al día siguiente, 4 de febrero, una empleada de David realizó una llamada haciéndose pasar por Ana para cancelar seguros de las empresas del matrimonio, una suplantación que después reconoció haber hecho por orden de su jefe, según fuentes locales. Ese mismo 4 de febrero, el coche alquilado por David emitió la señal de parada en Italia antes de seguir su viaje.

El regreso a Serbia por la frontera con Croacia quedó registrado el 5 de febrero, mientras que el vehículo de alquiler no fue devuelto hasta el 15 de marzo, con 7.677 kilómetros recorridos y signos de manipulación: una limpieza química exhaustiva, la retirada de distintivos de la empresa de alquiler y cambios en los marcos de matrícula. En el registro de su vivienda, además, encontraron un cuaderno con frases de Joseph Stalin ("La muerte resuelve todos los problemas") o Winston Churchill ("Cuando tienes que matar a un hombre, no te cuesta nada ser educado"), indicios de una reflexión previa sobre el crimen. También se recuperaron búsquedas en Google del 8 de enero, sobre mezclas químicas, y del 14 de enero, sobre rutas por carretera entre Madrid y el Parque Nacional de Tara, lo que refuerza la premeditación. Una vez regresó a Belgrado, como indicó a este medio el entorno de Ana, mintió al ser preguntado por el caso y no quiso colaborar. Luego decidiría regresar a Estados Unidos, donde fue arrestado el 4 de mayo y acabó suicidándose en la cárcel el 28 de abril de 2025, antes de llegar a afrontar juicio en el mes de junio.

El entorno de David y la sospecha de una posible ayuda

La familia de Ana denunció que varios miembros del entorno de David pudieron colaborar en la ocultación de pruebas y en la recepción ilegal de dinero de la víctima, un proceso legal cuyo recorrido final no ha trascendido. Entre los investigados figuran su madre, su hermano Ugljesa y un primo, quienes, según medios serbios, pudieron haber tenido un papel en la supuesta destrucción de evidencias relacionadas con el caso.

La atención sobre Ugljesa se intensificó por un viaje familiar que realizó a España y Portugal durante los días en que David estaba en Madrid, justo antes de la desaparición de Ana. De hecho, no se pudo precisar dónde estuvo y qué hizo el 4 y 5 de febrero. Se le investigaron por manipulación de pruebas (por intentar reportar como perdido un iPhone de David y manipular un ordenador y un teléfono) y transferir dinero a otros reclusos por orden de su hermano mientras estaba detenido.

El entorno de Ana aseguró en su demanda que hubo un intento de bloquear cualquier derecho de Ana sobre sus bienes. Adam Ingber, abogado de la familia, manifestó que él buscaba responsabilizar a todos los posibles implicados: "Rastrearé a cualquiera que haya tenido algo que ver con esto, hasta los confines de la tierra". Tras la muerte de David, el equipo legal ha defendido que los familiares de Ana conserven todo su patrimonio basándose en principios como los recogidos en la "Ley del Asesino" (Slayer Statute).

Cabe destacar que en Italia surgió otra sospecha de posible ayuda a David. Una vecina de la zona de Cogollo del Cengio afirmó haber visto a David acompañado por una mujer que no era su esposa, aunque no se conocieron más detalles, según 'Il Giornale di Vicenza'. La provincia de Vicenza cuenta con una gran comunidad serbia (hay iglesias vinculadas, asociaciones, organizaciones y establecimientos), lo que generó sospechas, pero el extremo de que recibiera ayuda allí no pudo ser confirmado.

El dolor por la ausencia de duelo en el caso de Ana

El caso de Ana no solo ha marcado la justicia internacional, sino que ha dejado un vacío imposible de llenar para su familia. No tener un lugar donde despedirse mantiene vivo un dolor que no cede. Felipe Henao, su hermano, relató cómo, poco después del crimen, celebró un pequeño homenaje con su madre, su esposa y su bebé en la playa, dejando flores en la arena. "Esta situación es devastadora para nosotros", confesó, reflejando la mezcla de tristeza e impotencia.

La muerte de David tampoco cerró el ciclo emocional de la familia. Felipe aseguró que todo lo ocurrido ha sido desgarrador, apuntaron fuentes como 'News Nation': "Teníamos la ingenua esperanza de que confesaría y nos diría qué hizo con ella. Pero eso no va a suceder". Aunque la causa judicial quedó cerrada respecto al crimen tras la muerte de David, la incertidumbre sobre el paradero de Ana mantiene el duelo abierto.

"Nunca se puede perder la esperanza. Ahora que las autoridades no tienen que concentrarse en un juicio, pueden dedicar tiempo a encontrarla para que podamos llorarla", precisó el hermano de Ana, que también resumió la magnitud de su pérdida con sencillez y afecto: "Ella me hizo quien soy hoy. Por eso la quiero y la extraño".

A pesar de la tragedia, el recuerdo de Ana sigue presente entre quienes la conocieron y la amaron. En Colombia, Estados Unidos y muchos otros países dejó una profunda huella. Su espíritu luchador que siempre irradiaba alegría no cae en el olvido. Sus amigas, como Sanna Rameau, mantienen viva su memoria con palabras de cariño y admiración, recordando su energía, su pasión por viajar por el mundo y su capacidad para inspirar a quienes la rodeaban. Entre la tristeza y la esperanza, la familia de Ana continúa reclamando justicia y luchando para poder, algún día, despedirse de ella, cerrando un duelo que aún permanece incompleto.