Violencia de género

¿Qué está fallando en España para que se hayan triplicado los asesinatos machistas en solo un año?

Así explican los expertos los fallos en el sistema para que se tripliquen los asesinatos machistas en solo un año. Informativos Telecinco
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Nuevo crimen machista en Sarriguren, en Navarra, en el que un hombre ha matado a su pareja y ha herido grave a su propia madre que intentaba parar el ataque. Precisamente, en España se ha celebrado esta semana el funeral de otras dos víctimas de la lacra machista: María José y su hija, asesinadas el miércoles en Castellón y, también, Petronila, asesinada en Madrid al día siguiente.

En lo que va de año, seis menores han quedado huérfanos por culpa de la violencia de género y 10 mujeres han sido asesinadas por violencia machista en España. Detrás de esa cifra hay un dato que estremece aún más: seis de ellas habían denunciado previamente a sus agresores y cuatro contaban incluso con órdenes de alejamiento en vigor. Medidas que, en teoría, debían protegerlas y que, sin embargo, no lograron evitar el desenlace fatal.

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Cada asesinato, un fracaso colectivo

La estadística, por sí sola, refleja la magnitud del problema. Pero la crudeza de los últimos días ha encendido todas las alarmas. En apenas una semana se han registrado cuatro asesinatos machistas y dos menores han perdido la vida a manos de agresores que, según subrayan los especialistas, utilizan a los hijos como instrumento para infligir el mayor daño posible a sus parejas o exparejas.

“A quien quieren hacer daño es a ellas, no a los niños”, repiten los expertos en violencia de género consultados por 'Informativos Telecinco', insistiendo en que estos crímenes responden a una lógica de dominación y castigo.

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Cada asesinato supone un fracaso colectivo. Así lo reconocen juristas, fuerzas de seguridad y profesionales que trabajan en primera línea. Pero también es, advierten, una señal clara de que el sistema necesita refuerzos urgentes. No se trata solo de endurecer discursos, sino de dotar de medios suficientes a quienes deben prevenir y proteger.

Carmen Gámiz Valencia lleva dos décadas trabajando como jueza especializada en violencia de género. Su testimonio refleja el colapso que atraviesan muchos juzgados. “Se agotan esperando a lo mejor una respuesta. Estamos desbordados de trabajo. Con las agresiones sexuales desde octubre es imposible hacer más de lo que hacemos, de verdad, porque estamos colapsados”, explica.

Los datos respaldan esa sensación. En los últimos años, cerca de 7.000 mujeres han sido catalogadas en situación de riesgo alto o extremo. Actualmente, más de 103.000 cuentan con algún tipo de protección policial. Sin embargo, el número de agentes especializados no ha crecido al mismo ritmo. Hay policías que gestionan más de un centenar de casos activos al mismo tiempo, una carga que dificulta el seguimiento individualizado y la reacción inmediata ante cualquier señal de peligro.

¿Cómo afrontar la lacra machista?

Una de las medidas que los expertos ponen sobre la mesa es la ampliación del uso de dispositivos telemáticos de control, conocidas como las pulseras de seguimiento, para todos los casos en los que exista un riesgo a partir de nivel medio. “Si les ponemos una pulsera a todas en las que hay un riesgo a partir de medio, evitaríamos asesinatos. Evitaríamos muchos asesinatos, sí”, sostiene Rocío Pérez Cuesta, abogada especializada en VioGén. Estos dispositivos permiten alertar de forma automática cuando el agresor incumple la distancia de seguridad, reduciendo la dependencia exclusiva de la vigilancia presencial.

En paralelo, los especialistas descartan la llamada “teoría del efecto contagio”. “El efecto contagio no existe. Hay que ser muy naíf para pensar que una persona que no tiene pensado matar a su mujer lo va a hacer porque vea en televisión que otro lo ha hecho”, argumenta Susana Gisbert, fiscal especializada en delitos de odio. Para ellos, los crímenes responden a dinámicas previas de control y violencia, no a imitaciones puntuales.

Lo que sí preocupa es el negacionismo que prolifera en redes sociales y el machismo estructural que, según apuntan, sigue presente en amplios sectores de la sociedad.

El 016 atiende las 24 horas del día

Hay que recordar que el 016 atiende a todas las víctimas de violencia machista las 24 horas del día y en 52 idiomas diferentes, al igual que el correo 016-online@igualdad.gob.es; también se presta atención mediante WhatsApp a través del número 600000016, y los menores pueden dirigirse al teléfono de la Fundación ANAR 900 20 20 10.

En una situación de emergencia, se puede llamar al 112 o a los teléfonos de la Policía Nacional (091) y de la Guardia Civil (062). En caso de no poder llamar, se puede recurrir a la aplicación ALERTCOPS, desde la que se envía una señal de alerta a la Policía con geolocalización.