La ciberviolencia se ceba con los jóvenes: el stalking se dispara y el miedo a los vídeos íntimos, crece

La ciberviolencia se ceba con los jóvenes: la difusión de imágenes íntimas, lo que más temen. Imagen: R.Jorge
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La ciberviolencia es un problema que sufren todos los jóvenes "porque o bien son agresores, o bien son victimas o bien son espectadores", señala Beatriz Pestaña, directora de comunicación de Fad Juventud. De hecho, un 51 por ciento han sido testigos de situaciones de violencia digital. Por eso, el objetivo es "que se movilicen y den un paso adelante", señala Pestaña. El problema es que cuesta identificar este tipo de violencias porque muchas de ellas son "violencia de control que no se están identificando como tales" y ponerles nombres para identiciarlos, informan M. Fente, G. Moro.

Uno de los mas reconocidos: Stalking o acoso digital, lo sufren mas de 6 de cada 10 jovenes. "Hacen un seguimiento de las redes sociales de un perfil, mandar mensajes insistentemente", Anna SanMartín, directora de investigación de la FAD Juventud.

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Tambien preocupa mucho entre los jóvenes la difusion de imagenes intimas: "te las pueden hacer...". Comportamientos tan normalizados que casi el 80 por ciento de quienes reconocen haberlos realizado, aseguran también haber sido victimas: "Tenemos que actuar, porque si no actuamos podemos ir a peor". Hay que perder el miedo y denunciar para minimizar el impacto. Porque los datos son demoledores.

El 57% de los jóvenes españoles de entre 15 y 29 años afirma haber sufrido algún tipo de agresión digital durante el último año, una cifra que se eleva hasta el 69% entre los adolescentes de 15 a 19 años, según el estudio 'Código 505. Un estudio sobre las ciberviolencias entre la juventud española', elaborado por la fundación Fad Juventud a partir de una encuesta online a 1.500 jóvenes entre los 15 y 29 años residentes en España.

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El informe, presentado este martes en el Espacio Fundación Telefónica de Madrid en el marco del encuentro 'Ciberviolencia: realidad, retos y respuestas', revela además que el 51% de los jóvenes asegura haber presenciado situaciones de violencia digital dirigidas a personas de su entorno cercano y que un 26% reconoce haber ejercido alguna conducta agresiva en internet o redes sociales en ese mismo periodo.

"La ciberviolencia no puede entenderse como algo excepcional o ajeno a la experiencia cotidiana de adolescentes y jóvenes. Determinadas conductas se están normalizando en los entornos digitales y eso hace aún más necesario comprender cómo se perciben, cómo se viven y cómo podemos prevenirlas", ha señalado la directora general de Fad Juventud, Beatriz Martín Padura, durante la presentación del estudio.

La difusión de imágenes íntimas, el mayor miedo entre los jóvenes

Según el informe, el 'stalking' -una forma de acecho y control digital- y los insultos o expresiones difamatorias se sitúan como las formas de ciberviolencia percibidas como más habituales, con un 64% en ambos casos. Les siguen los discursos de odio (54%) y la difusión de imágenes manipuladas (50%). El control digital de la pareja también aparece como una práctica frecuente para el 48% de los encuestados. "Muchas veces estos casos se consideran casos menores, cosas de niños o de chavales pero vulneran derechos fundamentales y ocurren en un momento en el que afectan al bienestar emocional", ha expresado Martín.

Entre las agresiones digitales que más preocupan a los jóvenes destaca la difusión no consentida de imágenes íntimas, citada por el 48% de los encuestados, seguida de los fraudes o estafas online (45%) y las amenazas o extorsiones (35%).

Sin embargo, la directora del Centro Reina Sofía de Fad Juventud, Anna Sanmartín, ha explicado que el estudio detecta "niveles significativos de tolerancia hacia ciertas prácticas de control digital", con un 21% de los jóvenes que considera que presionar a la pareja para que deje de interactuar con alguien en redes sociales puede ser justificable, y solo al 34% le parece "muy mal" el 'stalking'. "Es preocupante esta mayor laxitud hacia el control digital como el stalking o el control en la pareja", ha expresado Sanmartín durante la presentación.

Respecto a las edades más afectadas, el 69% de los adolescentes de entre 15 y 19 años afirma haber experimentado alguna forma de agresión digital en el último año, porcentaje que desciende al 49% entre quienes tienen entre 25 y 29 años. Los grupos más jóvenes son también los que presentan mayores niveles de tolerancia hacia determinadas formas de control digital y los que consideran más habituales distintas conductas violentas en la red.

En cuanto al perfil de quienes ejercen ciberviolencia, el 60% de ellos han asegurado que estas conductas se dirigen hacia amistades o personas del entorno cercano. El 79% de quienes reconocen haber llevado a cabo comportamientos violentos en internet o redes sociales asegura haber sido también víctima de ciberviolencia en algún momento.

El estudio apunta también que la violencia digital no permanece exclusivamente en el entorno online. El 18% de los jóvenes afirma haber sufrido agresiones por parte de las mismas personas tanto en el ámbito digital como fuera de él, una situación especialmente presente entre adolescentes. Asimismo, las víctimas de violencia entre iguales reportan mayores niveles de intensidad y reiteración en las agresiones sufridas.

Sanmartín ha afirmado además que el 58% de las víctimas afirma que las situaciones sufridas condicionaron de algún modo su estado emocional o su vida cotidiana y que las consecuencias son especialmente intensas entre las chicas. "El 25% de las jóvenes que ha sufrido ciberviolencia asegura haberse sumido en un estado de apatía tras estas experiencias", ha explicado Fad Juventud, una cifra que se sitúa diez puntos porcentuales por encima de los chicos.

Las personas que sufren violencia entre iguales muestran, además, consecuencias emocionales más intensas, mayores niveles de aislamiento y una mayor exposición a situaciones reiteradas de agresión.

Pese a ello, el 29% de las víctimas no desarrolló ninguna acción para afrontar las agresiones digitales sufridas por considerar que lo ocurrido "no era tan grave" o por asumir que estas situaciones forman parte habitual del entorno digital, como ha explicado Sanmartín.

Sobre la atribución de responsabilidades, la juventud señala principalmente a quienes ejercen estas conductas y a las plataformas digitales. De ellos, el 63% considera que estas plataformas deberían tener un papel muy importante en la lucha contra la ciberviolencia, mientras que el 57% también apunta a las familias como agentes clave en la prevención.

En la presentación ha participado además el director de la Plataforma de Infancia, Ricardo Ibarra, que ha afirmado que "la legislación es importante, pero se necesitan medidas, recursos y políticas públicas para que madres, padres y profesionales puedan dar apoyo a los adolescentes. Necesitamos avanzar en este tipo de cuestiones".

En este sentido, la presidenta de Talento para el Futuro, Elsa Arnáiz, ha afirmado que "no es solo cuestión de nuevo o de regular el acceso de los jóvenes en las redes, sino que también es cuestión de qué permitimos que suceda en un Congreso de los Diputados, qué permitimos que suceda en un debate entre diferentes tertulianos, en cualquier tipo de televisión pública o privada".

En respuesta a estos datos, Fad Juventud ha lanzado la campaña de sensibilización 'Desconecta la ciberviolencia', diseñada por la agencia La Despensa y con piezas audiovisuales producidas por Agosto y dirigidas por Miguel Angulo. La iniciativa pone el foco en el papel que adolescentes y jóvenes pueden desempeñar como víctimas, agresores o testigos de violencia digital e incide en la necesidad de activar el diálogo en las familias como herramienta de prevención.

La campaña cuenta con un espacio web que reúne información sobre las distintas formas de violencia digital, recursos educativos, investigaciones y materiales de sensibilización, así como un 'Kit para desconectar la ciberviolencia', una guía práctica con herramientas para detectar señales de alerta e iniciar conversaciones sobre el tema en el entorno familiar.

Asimismo, se completa con un programa educativo denominado 'Desconecta el ciberacoso', orientado a prevenir el ciberacoso en centros escolares y dirigido específicamente a alumnado y profesorado de primero y segundo de la ESO. El programa incorpora contenidos centrados en el pensamiento crítico, la empatía, la prevención de la violencia entre iguales y el uso responsable de la tecnología.