“Algo salió mal”: hallan un camión sospechoso de portar una "narcolancha" encallado en el río Miño en Caminha, Portugal

El vehículo, con matrícula española, ha aparecido parcialmente sumergido frente a la localidad pontevedresa de A Guarda
Las autoridades sospechan que la embarcación de su interior podría ser una “narcolancha” y estiman su valor en más de 400.000 euros
Las autoridades portuguesas investigan el hallazgo de un camión con matrícula española cuyo remolque apareció parcialmente sumergido en el río Miño, en la localidad lusa de Caminha, frente a la localidad pontevedresa de A Guarda. Lo llamativo de este suceso es que en su interior contiene una embarcación de alta velocidad que ha despertado las sospechas de los investigadores debido a sus características, ya que se trata de un tipo de embarcación habitualmente utilizado por las redes de narcotráfico para transportar droga por mar, un hecho que ha movilizado a varios cuerpos policiales y de emergencias durante la mañana de este martes.
La Autoridade Marítima Nacional ha confirmado que la embarcación encontrada presenta características "asociadas a operaciones logísticas utilizadas por redes de narcotráfico" y ha estimado su valor en más de 400.000 euros. No obstante, las autoridades insisten en que la investigación se encuentra todavía en una fase inicial y que, por el momento, no puede confirmarse que el hallazgo esté directamente relacionado con una organización criminal.
Los vecinos dieron la voz de alarma
El remolque del tráiler fue localizado parcialmente dentro del agua en una rampa de acceso al río Miño, con las ruedas traseras y buena parte del semirremolque dentro del río, algo que llamó rápidamente la atención de varios vecinos de la zona, que dieron la voz de alarma al observar que el camión permanecía abandonado.
La alerta fue recibida por la Policía Marítima alrededor de las 08:30 horas. Según ha explicado la Autoridade Marítima Nacional, los avisos alertaban de la presencia de una embarcación de alta velocidad en el interior de un semirremolque parcialmente sumergido. A partir de ese momento se activó un amplio dispositivo de seguridad para asegurar la zona y comenzar las primeras diligencias.
Hasta el lugar se desplazaron efectivos del Comando Local de la Policía Marítima de Caminha, de la Unidad Regional de Investigación Criminal de la Policía Marítima (URIC) y del Servicio de Recogida de Vestigios e Identificación Judicial (SRVIJ). También participaron agentes de la Guardia Nacional Republicana (GNR), de la Policía Judicial portuguesa y de los Bomberos Voluntarios de Caminha.
Primeras hipótesis
Mientras avanzaban las primeras inspecciones, comenzaron a surgir las primeras hipótesis sobre lo sucedido. Según recoge la prensa local, el comandante de la Policía Marítima, Fernando Vieira Pereira, considera que todo apunta a que la maniobra que estaban realizando los ocupantes del vehículo no salió como esperaban: "Algo salió mal y acabaron por abandonar el vehículo con la embarcación en el interior", explicó el responsable policial, quien confirmó además que el camión llevaba matrícula española.
Las primeras líneas de investigación apuntan a que los responsables del tráiler podrían estar intentando introducir la lancha en el río o, por el contrario, sacarla del agua, cuando se produjo algún incidente que frustró la operación. Ante esa situación, habrían optado por abandonar el conjunto formado por el camión, el remolque y la embarcación antes de la llegada de las autoridades.
Pese a las sospechas que rodean el caso, el propio comandante de la Policía Marítima ha pedido prudencia y ha evitado confirmar una relación directa con el narcotráfico. "Se trata de una embarcación de alta velocidad, con motores potentes, semejantes a las usadas en narcotráfico, pero no podemos, por ahora, afirmar que esté relacionada con el narcotráfico", señaló.
Características asociadas a una “narcolancha”
La cautela de los investigadores contrasta con las características de la embarcación localizada ya que este tipo de lanchas, conocidas popularmente como "narcolanchas", destacan por su gran potencia, su elevada velocidad y su capacidad para recorrer largas distancias en poco tiempo, lo que las convierte en uno de los medios preferidos por las organizaciones criminales dedicadas al tráfico de drogas para introducir cargamentos por la costa atlántica de la península ibérica.
Por el momento no se ha producido ninguna detención. La Policía Judicial portuguesa y la Policía Marítima mantienen abierta una investigación para identificar a los propietarios del vehículo y determinar cuál era el destino de la embarcación.
Paralelamente, la Policía Marítima lleva a cabo las diligencias necesarias para la preservación de las pruebas, así como para la retirada y remolque del conjunto de vehículos. El Comando Local de la Policía Marítima de Caminha se encuentra a cargo de la intervención.
