Estafas

La Policía avisa de la estafa de la falsa reserva vacacional: anuncios clonados, señales por Bizum y pisos que no existen

Alertan de una estafa que suplanta a Booking. Pexels
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Cuando se acaba el mes de junio, llega el momento de las decisiones de última hora en torno a las vacaciones. Estas, a veces, se articulan en torno a correos con ofertas de último momento o búsquedas en el móvil durante un descanso laboral. Es en estas circunstancias cuando encontrarnos con un apartamento en primera línea de playa a un precio anormalmente bajo puede ser una trampa. Sobre todo si al conseguir hablar con el supuesto propietario por WhatsApp se nos insiste en realizar el pago con premura porque "hay mucha gente interesada". 

Una coreografía que puede parecer legítima, pero de la que vienen advirtiendo simultáneamente la Policía Nacional y la Guardia Civil. Se trata de una modalidad de fraude que ha crecido con la intensidad del verano: la de la reserva vacacional falsa, que se lleva a cabo mediante anuncios clonados, pagos por Bizum y viviendas que sencillamente no existen.

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La radiografía de la trampa

La coreografía casi siempre es la misma. Todo empieza con la publicación de anuncios de pisos inexistentes en plataformas digitales, con imágenes atractivas que a menudo están extraídas de otros anuncios reales, y con un precio muy por debajo de la media de la zona en temporada alta. 

El público objetivo son personas con urgencia, como pueden ser aquellas familias que han encajado sus vacaciones a última hora, jóvenes que buscan alojamiento para un festival o un evento local, o personas recién llegadas a una ciudad. Después de un primer contacto telefónico, los estafadores despliegan la puesta en escena: fotografías de DNI manipuladas, contratos de arrendamiento ficticios e incluso videollamadas rápidas para reforzar la sensación de legitimidad. Es una técnica poco habitual en fraudes clásicos y precisamente por ello resulta especialmente eficaz.

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Una vez ganada la confianza, llega el paso decisivo: la petición del pago de una reserva o de una mensualidad anticipada mediante Bizum o transferencia a distintas cuentas. En cuanto el dinero llega a su destino, el supuesto arrendador desaparece, bloquea el número y el inmueble anunciado queda revelado como lo que era desde el principio: una ficción.

La demostración de que esta estafa es una realidad llegó con una operación de la Policía Nacional en Zaragoza el pasado 6 de mayo. Se saldó con dos detenidos, más de 21.800 euros defraudados y al menos 33 víctimas identificadas, aunque los investigadores no descartan que el número real sea mayor, ya que muchos afectados por este tipo de estafas nunca llegan a denunciar. Detrás de los anuncios estaba un grupo criminal estructurado que utilizaba identidades falsas, líneas telefónicas registradas a nombre de terceros y cuentas bancarias gestionadas por "mulas" con el objetivo de ocultar el rastro del dinero. 

La evolución del engaño: imitando a Booking

La sofisticación del engaño ha dado un salto adicional durante la actual temporada estival. En un aviso lanzado el 21 de julio, la Guardia Civil ha detectado que cientos de páginas web imitan con precisión a plataformas de reservas conocidas como Booking para captar reservas de apartamentos inexistentes. No se trata de clones improvisados, sino que replican el diseño, los colores corporativos y los sistemas de reseñas simuladas para generar confianza inmediata, hasta el punto de que a simple vista resulta casi imposible distinguir la web real de la falsa. 

Los estafadores ponen todas las trabas posibles para evitar que el interesado visite la vivienda antes de reservar a través de videollamadas rápidas, excusas de última hora o negativas directas a enseñar el piso, y solicitan el pago fuera del circuito oficial de la plataforma. Ese salto fuera del sistema es, según los investigadores, el momento exacto en el que la operación deja de tener protección.

Las señales que deberían encender la alarma

La lista de indicios es corta y potente: 

  • Precio muy por debajo de la media de la zona en temporada alta. 
  • Petición de un depósito por adelantado antes de haber visitado el inmueble. 
  • Rechazo o esquivas a mostrar la vivienda mediante una videollamada en directo. 
  • Solicitud de pago por Bizum o transferencia a cuentas desconocidas, en lugar de utilizar la pasarela oficial de la plataforma. 
  • URL que se parece a la real pero incluye alteraciones sutiles como una letra cambiada, un guion añadido, un dominio .shop en lugar de .com. 
  • Prisa impostada para que la decisión se tome en minutos, sin margen para verificar la titularidad ni contactar con la web oficial.

Antes de reservar, la Policía Nacional recomienda desconfiar de alquileres con precios excesivamente bajos, no realizar pagos por adelantado sin haber visitado en persona el inmueble, verificar la identidad del arrendador y la titularidad real de la vivienda, evitar transferencias o Bizum a cuentas desconocidas sin garantía y revisar minuciosamente los contratos en busca de irregularidades. Ante cualquier sospecha, el teléfono de contacto es el 091.

Si el pago ya se ha efectuado, la actuación se articula en tres pasos consecutivos: contactar de inmediato con la entidad bancaria para intentar frenar o revertir la operación —una gestión cuya efectividad decrece rápidamente con el paso de las horas—, conservar toda la documentación disponible (capturas del anuncio, conversaciones con el supuesto propietario, justificantes de pago) y presentar denuncia en la Policía Nacional o la Guardia Civil aportando ese material.