Los vecinos de Manzanedo, León, limpian el barro de las calles tras la riada: "Es horrible, nunca vimos algo así"
"Era imparable, no podíamos hacer nada. El año pasado el fuego y ahora esto”, han lamentado residentes en la localidad
Dolor en Manzanedo de Valdueza, León, por la muerte de dos mujeres en una riada: "No hay palabras para una tragedia así"
LeónLos vecinos de Manzanedo de Valdueza (León) están limpiando el barro de las calles este 16 de agosto tras la riada que anegó el pueblo, causando la muerte de dos mujeres de 60 y 80 años.
Una fuerte tormenta en la zona próxima a Ponferrada donde había alerta por las lluvias se convirtió en tragedia. Entre el dolor y el luto, los residentes allí usan palas y cepillos para despejar los accesos a sus casas.
El panorama en esta pequeña localidad es desolador, con lodo, piedras y ramas que cubren calles e incluso vehículos, algunos de ellos prácticamente sepultados bajo los materiales arrastrados por el agua embarrada.
“Es horrible, nunca vimos algo así”, coinciden varios consultados por EFE, mientras tratan de recuperar el pulso apenados aún por la muerte de las dos víctimas mortales que deja la inundación. Estaban allí para celebrar sus fiestas de verano.
"Era imparable, no podíamos hacer nada", lamentan
Las dos estaban junto a otras cuatro personas en una bodega cuando la fuerza del agua entró en el inmueble y anegó la estancia, lo que además causó heridas leves a otras dos personas y a dos bebés.
“Era imparable, no podíamos hacer nada. El agua entró donde estaban y no se podía hacer nada”, han indicado sobre el trágico suceso y la tromba de agua, que en cuestión de minutos arrasó el pueblo.
“Esto es increíble. Jamás vimos esto”, han añadido sobre las labores de recuperación de las calles. En Manzanedo, además, queda la sensación de que los incendios forestales de los últimos años están relacionados con este suceso por la fragilidad del terreno.
Las laderas han perdido buena parte de la vegetación que ayudaba a sujetar el suelo y, con la llegada de una tormenta de estas características, el agua ha encontrado un terreno especialmente vulnerable para arrastrar todo a su paso.
También daños materiales en San Clemente y Bouzas
“El año pasado tuvimos que defendernos del fuego y ahora esto”, lamentan los vecinos, que ven cómo los incendios y ahora las lluvias extremas vuelven a golpear a la misma zona.
Los daños materiales no se han limitado a Manzanedo, ya que en las localidades próximas de San Clemente y Bouzas también se han registrado importantes afecciones, aunque en estos casos no hay que lamentar víctimas mortales.
También Molinaseca sufrió los efectos de la tormenta y el río Meruelo bajó con una enorme cantidad de palos, barro y estériles, transformándose durante el episodio en una lengua de materiales.
Volvió a poner en alerta la zona de baño ante el riesgo de desbordamiento, como ocurrió en el río Oza, que no pudo encauzar la cantidad de agua precipitada y por ello se desvió hacia las casas.
La jornada deja así un paisaje de daños en distintos puntos del Bierzo y, especialmente en Manzanedo, una mañana marcada por el dolor de las familias de las dos mujeres fallecidas y por el esfuerzo de unos vecinos que ahora afrontan la tarea de sacar de sus calles y viviendas todo lo que la riada dejó atrás.