Multas

La multa por transportar bombonas de butano de forma incorrecta en el coche: un riesgo que muchos desconocen

Llevar tres bombonas de butano en el coche ya es ilegal. Europa Press
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La normativa vigente permite transportar un número determinado de bombonas de butano en el coche, pero atendiendo a unos criterios mínimos de seguridad, tanto de colocación correcta de la carga, como sucedería con cualquier otra, como de seguridad por la peligrosidad de la mercancía transportada, al ser un elemento que podría llegar incluso a explotar. Vamos a repasar cómo transportar de forma segura estas bombonas de gas y qué sanciones económicas se contemplan en caso de no hacerlo bien y cometer ciertas infracciones castigadas por la DGT.

Cómo transportar las bombonas en coche de forma segura

Según ya marcaba hace muchos años el Real Decreto Ley 15/1999, “se autoriza el transporte de envases que contengan gases licuados del petróleo [como butano o propano], de hasta 15 kilogramos de capacidad unitaria, en vehículos de uso particular y con un máximo de dos envases, siempre que se transporten en posición vertical cuando estén llenos y se adopten las medidas adecuadas para evitar su caída. Queda prohibido el estacionamiento de vehículos que contengan envases de gases licuados del petróleo, cualquiera que sea su volumen y carga, en estacionamientos subterráneos”.

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Por tanto, encontramos aquí la primera restricción y llevar más de dos bombonas, como en la imagen del encabezado, sería sancionable. Si necesitas comprar más de dos bombonas, o das más de un viaje, o te las tendrá que llevar un vehículos especializado, que cumpla con la normativa ADR para el transporte por carretera de mercancías peligrosas. En cuanto a lo que se consideraría una colocación correcta, siempre deben ir en posición vertical, una recomendación que no solamente aplica al transporte en coche, sino que también aplica a los distribuidores oficiales de bombonas de gas butano, que operan acorde a la regulación específica del sector, según la cual “las botellas, tanto llenas como vacías, con válvula de seguridad, se transportarán siempre en posición vertical”. De este modo es más seguro al garantizarse que funcionan correctamente tanto dichas válvulas como reguladores y no se producen fugas.

En cuanto al transporte seguro de las bombonas, además de la posición vertical, hay una serie de consejos que aporta Repsol, como amarrar las bombonas para evitar que puedan desplazarse libremente por el habitáculo, lo que supondría un gran peligro en caso de colisión, ya que a un peso considerable de hasta un máximo de 15 kilos cada una, se multiplicaría el mismo en caso de accidente. Para ello, podríamos utilizar al menos como sujeción los cinturones de seguridad, aunque si es algo que realizamos habitualmente, podríamos optar por instalar una red de carga para mantener lo más fijas posibles las bombonas desde que arranquemos.

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Otro factor que debemos tener en cuenta además del peligro que supone el peso de las bombonas es que estas contienen material peligroso. Para evitar posibles explosiones, nunca deberíamos circular o estacionar estando los cilindros cerca de fuentes de calor o con incidencia directa del sol. Además, habría que tratar de ventilar correctamente el habitáculo donde dispongamos la carga dejando entreabiertas las ventanas traseras para que no haya una peligrosa y nociva acumulación de gases.

Sanciones por llevar mal la carga

En primer lugar, podemos ser sancionados si no llevamos la carga correctamente amarrada y este puede moverse libremente por el habitáculo. El artículo 14.1 a) y b) del Reglamento General de Circulación dice que “la carga transportada en un vehículo, así como los accesorios que se utilicen para su acondicionamiento o protección, deben estar dispuestos y, si fuera necesario, sujetos de tal forma que no puedan arrastrar, caer total o parcialmente o desplazarse de manera peligrosa o comprometer la estabilidad del vehículo”. Las multas por llevar mal la carga dentro del coche oscilan entre los 200 y los 500 euros, según sean entendidas como graves o muy graves dependiendo de la peligrosidad. En el caso de bombonas de butano, probablemente aplicaría lo segundo en la mayoría de los casos.

Aparte del problema y la posible sanción por no llevar bien sujetas o ni siquiera amarradas de ninguna forma las bombonas, llevarlas en el coche aunque parezca que están bien sujetas es un peligro por el que deberíamos plantearnos realmente si no sería mejor que las traiga el butanero experto en su transporte. En caso de accidente, como explica la Dirección General de Tráfico en sus manuales de seguridad vial, “los turismos no son vehículos destinados al transporte de mercancías y por lo tanto se debe ser prudente a la hora de su carga ya que no se debe comprometer la estabilidad del vehículo (…) Solo en caso extremo se colocará en el interior del habitáculo. Si se hace así, se deberá tener cuidado de que la carga no disminuya el campo de visión del conductor y que dicha carga esté sujeta para evitar que, en caso de frenado brusco, no pueda ser proyectada contra los ocupantes del vehículo”.

Una bombona de 12,5 kilos, el tamaño más habitual para cumplir con la restricción del máximo de 15 kg cada bombona permitida, puede aumentar hasta más de 100 veces su masa en caso de colisión, especialmente a medida que se incrementa la velocidad. Por poner un ejemplo concreto, cada bombona de este tamaño de referencia según los cálculos del ‘efecto elefante’ podría tener una masa de más de 1.500 kilos proyectados sobre el conductor o el copiloto, lo que equivaldría a una muerte asegurada.