Juan Luis y María Jesús, un matrimonio que ha viajado desde Ciudad Real a Ucrania para salvar a tres hermanas
El matrimonio compuesto por Juan Luis y María Jesús han recorrido más de 7.5000 kilómetros desde Ciudad Real para salvar a tres hermanas ucranianas
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Juan Luis Escobar y su mujer María Jesús Márquez, un matrimonio que reside en Ciudad Real, han realizado un viaje de más de 7.500 kilómetros en sólo unos días para recoger en Eslovaquia y salvar de la guerra a tres hermanas ucranianas, Liubava, Yesenia y Varya Fil, de 14, 12 y 10 años respectivamente.
Los cinco han concluido este sábado el viaje que los ha llevado desde Ubla, ciudad de Eslovaquia en la que se sitúa el paso fronterizo con Ucrania, donde recogieron a las niñas tras salir de Kiev, hasta la capital manchega. En Ciudad Real los esperaban familiares y amigos con los que se han fundido en un caluroso abrazo y han intercambiado las primeras impresiones de este largo viaje.
María Jesús Márquez y Juan Luis Escobar, visiblemente cansados, han explicado a Efe que el viaje ha sido agotador, pero a la vez emocionante por poder traer a casa y a salvo a estas tres niñas que "huían desesperadamente de la guerra injusta en la que se han visto inmersas".
El matrimonio ha asegurado que no dudaron ni un sólo momento en subirse a su coche y emprender el largo viaje hasta Eslovaquia cuando Juliana, la hermana mayor de Yesenia, la niña que ellos acogen cada verano en Ciudad Real, les escribió un mensaje por Instagram en el que les decía: "Juan, María, por favor, venid a por mis hermanas que esto está muy mal y es horrible".
Juan Luis y María Jesús han relatado que el inicio de la guerra los llevó a contemplar la posibilidad de viajar hasta la frontera con Ucrania en caso de que el conflicto bélico fuera a más y la guerra pusiera en peligro la vida de estas jóvenes.











Era un viaje complejo por la logística y por el hecho de que María Jesús debía correr con toda la responsabilidad de conducir el vehículo, ya que su marido no tiene carné. Sin embargo, la pareja ha ido venciendo todas las dificultadas, gracias en gran parte, a que su hija Andrea desde España les ha ido en todo momento ayudando con el itinerario, buscándoles hoteles e incluso los lugares donde comer y descansar.