El infierno que vivió Salma en ‘la casa de los horrores’ de Murcia: dos años de palizas y agresiones sexuales hasta escapar de su captor
La mujer, de 38 años, aprovechó un descuido de su captor para saltar una verja de dos metros y alcanzar un centro de salud donde relató su cautiverio
La mujer que ha escapado tras dos años secuestrada en Murcia era atada por su maltratador para evitar que huyera
MurciaLa Policía Nacional investiga, a través de su Unidad de Atención a la Familia y Mujer (UFAM), el sobrecogedor caso de Salma, una mujer de 38 años a la que sus familiares llegaron a dar por desaparecida después de que el 1 de abril de 2024, hace ya casi dos años, se perdiese su rastro. Desde entonces, y hasta ahora, no se ha sabido nada de ella hasta que, por sus propios medios, ha conseguido dar la voz de alarma tras escapar del hombre que la había mantenido secuestrada todo este tiempo entre golpes, vejaciones y agresiones sexuales: casi dos años de infierno y de torturas en la ya denominada ‘casa de los horres de Murcia’.
Tras una búsqueda infructuosa hasta ahora, ha sido ella misma la que ha conseguido resolver su situación aprovechando un descuido de su captor después de que se quedase dormido, momento en que aprovechó para, utilizando una escalera, saltar la verja de la casa en la que estaba retenida, de unos dos metros de altura, y escapar recorriendo hasta unos cinco kilómetros de distancia para contar lo que había estado sufriendo en un centro de salud que, rápidamente, avisó a las autoridades.
Dos años de infierno hasta escapar de su secuestro en ‘la casa de los horres’ de Murcia
Fue exactamente el pasado 10 de febrero cuando Salma logró huir del domicilio, ubicado en la pedanía murciana de San José de la Vega, donde permaneció retenida durante 680 días en condiciones de absoluta esclavitud y sometida a constantes agresiones sexuales y físicas. No en vano, cuando llegó al centro de salud en el que buscó ayuda tras escapar, tenía heridas y moratones por todo el cuerpo, además de una brecha en la cabeza. Además, había perdido la visión de un ojo por lo que habría sido otra agresión sufrida con anterioridad, según recoge El País.
Según relató, –su captor, de 50 años y nacionalidad española–, la ataba a una camilla, la amordazaba, la golpeaba y la agredía sexualmente. De hecho, entre sus heridas presentaba navajazos y había perdido también varios dientes, como atestiguaron los sanitarios que la atendieron, verificando un pobre estado de salud.
La Policía investiga el caso como violencia machista: 22 meses de cautiverio sin pisar la calle
Ante la coherencia de su testimonio y la gravedad de los hechos, activaron rápidamente los protocolos previstos para estos casos, dando aviso a la Policía Nacional, que investiga el caso como violencia machista. La víctima, de origen marroquí, llevaba 22 meses de cautiverio sin haber pisado la calle ni una sola vez desde su desaparición, según las primeras informaciones.
Tras la denuncia, la Unidad de Atención a la Familia y Mujer (UFAM) procedió al registro de la vivienda unifamiliar. En el interior, los agentes hallaron un arsenal de armas blancas y de fuego, además de sustancias estupefacientes y los instrumentos que Salma había descrito como herramientas para su inmovilización. La investigación ha confirmado además que el lugar, aunque aparentemente normal por su fachada y su entrada, con carteles de un estudio de tatuajes, escondía en su parte trasera otra cara, más decadente, entre maleza, escombros y coches desguazados.
Varios vecinos están investigados por presunto encubrimiento
La operación policial, además, no se ha limitado a la detención del presunto captor, A.S.M., quien se enfrenta a delitos de detención ilegal, agresión sexual y violencia de género. Otras dos personas, vecinos que compartían entrada con la vivienda del secuestrador, han sido arrestadas por presunto encubrimiento. Las pesquisas sugieren que estos individuos podrían haber sido conscientes del maltrato a Salma y no haber avisado de ello. Incluso, se sospecha que uno de ellos la acompañó al hospital cuando perdió la visión del ojo, bajo amenazas directas para que no revelara su situación, según ha dado a conocer en exclusiva 'En Boca de Todos'.
Tras lo ocurrido, la víctima ha sido trasladada a un piso de acogida de la red de asistencia a víctimas de violencia machista de la Región de Murcia, donde recibe apoyo psicológico y médico. Este viernes, los detenidos pasarán a disposición del Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 1 de Murcia, mientras la Fiscalía evalúa actuar de oficio.