Maltrato animal

Denuncian las "atrocidades" contra perros de caza tras hallar a dos “asesinados a golpes" en Puente Genil, Córdoba

Dos galgos fueron encontrados muertos el 14 de febrero en la localidad cordobesa. Cedida por Nuria Martín
  • "Una familia con niños" que paseaba por la calle Boliche encontró a los galgos muertos en Puente Genil, Córdoba

  • "Aparecen perros mutilados, colgados, tirados a pozos, envenenados...", nos afirma Nuria Martín, del refugio La Guarida

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CórdobaUna protectora de Puente Genil (Córdoba) ha denunciado las "atrocidades" que se siguen cometiendo contra perros de caza, tras hallar a dos presuntamente "asesinados a golpes" en el municipio en un nuevo caso grave de maltrato animal.

Apaleamientos mortales como el que hubo en Guadalajara o ahorcamientos como el que dejó impactado al pueblo de Tui son solo otros ejemplos extremos de lo que tienen que sufrir los canes en nuestro país.

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En este contexto, Nuria Martín Barco, responsable del refugio La Guarida en Puente Genil, ha contado a Informativos Telecinco la terrible escena que se encontró "una familia con niños" el 14 de febrero, en el Día de San Valentín.

“Hacía buen tiempo y estaban dando una vuelta por la zona de La Carraca, detrás de un colegio, donde hay huertos y algunos chalés", nos ha descrito. De repente, descubrieron los dos cadáveres de los galgos tirados en una zona de hierbas.

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"Se llevaron inmediatamente a los pequeños para que no tuviesen que verlos y me avisaron", recuerda Nuria, quien se desplazó al lugar con su furgoneta. Nos asegura que todavía “estaban frescos, sin moscas revoloteando encima ni signos de putrefacción”.

Por lo que piensa que “los dejaron la noche de antes” o en las horas previas al hallazgo: “Habían tratado de esconderlos entre las plantas, pero al ser dos perros de gran envergadura, se veían bastante”.

El macho tenía "la boca ensangrentada y reventada"

Según pudo comprobar, se trataba de una hembra, “con un golpe en el pecho” y un macho, “con la boca reventada, ensangrentada”. “Ambos eran de edad adulta y ninguno tenía microchip”, nos puntualiza la joven.

Ella misma les pasó el lector sin que detectase nada, algo que igualmente repitió después la Policía Local para corroborarlo. “Es imposible que hayan muerto por un atropello. Han sido asesinados a conciencia", nos señala Nuria.

"No observé señales de envenenamiento, así que los mataron a golpes”, nos matiza antes de relatarnos que va a poner denuncia para que el caso sea investigado por el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil, conocido como el Seprona.

“Justo enfrente del punto donde fueron encontrados los galgos hay una empresa que tiene cámaras de seguridad”, nos ha especificado. Sin embargo, no tiene muchas esperanzas de que "hayan grabado” a quienes abandonaron allí a los canes ya fallecidos.

Fueron retirados del entorno por los servicios municipales, según nos ha precisado la responsable de La Guarida. También en las redes sociales de la protectora de Puente Genil ha dado visibilidad a los hechos. "Si alguien vio algo, que lo comunique", pide.

Perros de caza "mutilados, colgados, envenenados..."

Nuria ha aprovechado para reiterarnos que continúan registrándose espeluznantes casos de maltrato animal con resultado de muerte. Sobre todo, con los perros de caza que "aparecen colgados, tirados a pozos, envenenados, sacrificados…".

"Y lo peor es que no vemos ninguna evolución, por más manifestaciones y recogidas de firmas que hagamos", ha lamentado. "En España se está dando una imagen patética" al resto del mundo, con este tipo de sucesos donde matan a los canes.

Explica que lo “único” que ha cambiado respecto al procedimiento antiguo es que los cazadores “entregan a las perreras o protectoras” como la de Puente Genil a los perros que ya no quieren o no necesitan más para la actividad cinegética. 

“Pero no todos actúan así, hay quienes los matan directamente”. Nuria nos repasa que ha visto ya “muchos casos” con los animales “mutilados, partidos en dos o agonizando" en todos los años que lleva dentro de la protectora.

“Es una realidad y hay que mirarla de frente, darle visibilidad. Tengo compañeros que se han tenido que dar de baja por depresión al no aguantar más lo que nos encontramos”, admite apenada por la situación.