Violencia de género

Piden 22 años para el italiano acusado de asesinar y emparedar a su pareja en Málaga: el cadáver de Sibora fue hallado nueve años después

Marco R., el ciudadano italiano habría matado a su expareja Paula de 28 años y de la joven italo-albanesa Sibora Gagani en Málaga. Informativos Telecinco
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MálagaLa Fiscalía malagueña ha solicitado un total de 22 años de prisión para el ciudadano italiano acusado del asesinato de la joven italoalbanesa Sibora Gagani, que apareció emparedada en una vivienda de Torremolinos (Málaga), tras ser arrestado en 2023 por la muerte a puñaladas de otra mujer, su expareja Paula, de 28 años, en otra vivienda de la localidad.

El fiscal considera que Marco R. es autor de un delito de asesinato con alevosía en el ámbito de la violencia de género, con el agravante de parentesco, y otro contra la integridad moral, según el escrito acusatorio, al que ha tenido acceso EFE.

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Marco R. será juzgado por un jurado popular por el asesinato de Sibora Ganini, de 22 años, en un procedimiento diferente al que se lleva por la muerte de su expareja Paula, de 28 años, que ya tiene fecha para su celebración, el próximo lunes 9 de marzo, también por la Ley de Jurado.

El procesado, que actualmente tiene 48 años, conoció la Sibora Gagani en 2009, cuando ella tenía 18 años, en la localidad italiana de Nettuno, donde ambos residían, según se indica en el relato de hechos del ministerio público.

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En el 2010 se trasladaron ambos a vivir a España, concretamente a Torremolinos, como pareja y como ella no tenía su documentación en regla, llegó bajo una identidad falsa, nombre que usó habitualmente y por el que la conocían en dicho municipio.

El acusado y la víctima residieron en diferentes lugares de Torremolinos e incluso Sibora alquiló un apartamento independiente en el año 2013, año en el que la relación cesó temporalmente a finales de ese año, aunque en el momento del crimen en 2014 convivían de nuevo juntos, siempre según la versión del fiscal.

En día y hora indeterminados, en cualquier caso durante la semana del 7 al 14 de julio de 2014 el investigado atacó a Sibora con un arma blanca y, tras asestarle al menos cuatro puñaladas, tres de ellas por la espalda, le causó la muerte.

Ocultó su cadáver, la desacreditó y vejó a la familia

Tras ello el acusado permaneció en el domicilio con el cadáver un tiempo no determinado, pensando cómo deshacerse del cuerpo, hasta que finalmente decidió esconderla en la propia vivienda, en un habitáculo obrado en un hueco de la segunda planta abuhardillada del ático, el cual construyó con ayuda de un albañil compatriota conocido suyo, contra el que no se ha seguido causa alguna al no existir certeza de que conociera el contenido de lo que allí se escondía.

En los días y meses sucesivos se esforzó en hacer creer a todos los conocidos de Sibora que ella se había marchado y a la madre de la víctima le dijo que habían discutido, que se había marchado voluntariamente. En muchas llamadas lloraba diciéndole que quería que volviera porque estaba enamorado de ella y se querían casar.

Incluso llegó a denunciar su desaparición en la comisaría el 19 de septiembre de 2014 y la desacreditó durante años con rumores falsos.

Nueve años después del crimen

El 17 de mayo de 2023, el investigado fue detenido como presunto autor de la muerte de Paula, también con arma blanca, y dentro de unas investigaciones espontáneas dijo que quería colaborar con el caso de Sibora y que estaba enterrada en una pared, aunque posteriormente, en comparecencia judicial, lo volvió a negar.

Los agentes iniciaron una investigación paralela y se localizó primero la vivienda y luego el cuerpo escondido, en un doble tabique que Marco R. levantó en un rincón de la habitación, perfectamente terminado, por lo que era casi imposible saber que no era un muro de la construcción original.

Los agentes hallaron el cuerpo en una caja de madera, cubierto de cal, junto a un cuchillo ensangrentado y con un ramo de flores.