Ainara, la única superviviente del accidente en la pasarela de El Bocal: "Noté que el puente se movía" y un instante después "caímos al agua"

En el accidente al derrumbarse la pasarela han muerto seis jóvenes que no superaban los 22 años.. Europa Press
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El relato de Ainara Rodríguez, la única superviviente del derrumbe de la pasarela de la playa de El Bocal, donde han muerto seis jóvenes provoca escalofríos: "Noté como las maderas del puente nos caían encima y la corriente nos llevaba". La chica, de 19 años, que estaba de paseo con su cuadrilla, sigue ingresada recuperándose de las heridas tras salir con vida del accidente cuando el suelo del puente desapareció y terminaron todos arrastrados por el mar.

La joven, al día siguiente del accidente, relató a los agentes de la Policía Nacional que acudieron al Hospital Marqués de Valdecilla cómo había ocurrido el accidente el pasado 3 de marzo. Ainara Rodríguez que estaba el grupo de amigos sobre el puente de El Bocal y notó que la pasarela "se movía" y también se lo dijo a los demás, según ha publicado El Diario Montañés.

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Una de sus amigas, que también lo notó, le contestó que mejor irse, pero nada más moverse "se desplomó el puente y caímos todos hacia el agua". "Noté cómo las maderas del puente nos caían encima y la corriente del mar nos llevaba", ha explicado la joven, que contó cómo "notó que "el mar la arrastraba hacia una especie de cueva donde no veía nada, si bien la corriente la sacó hacia la luz. "Empecé a flotar junto a un montón de gente", ha contado Ainara a los agentes.

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La corriente, sin embargo, la volvió a meter en la cueva, donde la fuerza del mar la empujaba contra las rocas y las maderas del puente que se habían derrumbado poco antes, la golpeaban.

La joven ha contado que intentó darle la mano a una chica pero "vino una ola y se la llevó"

Según el relato de la joven, una ola grande la empujó hacía arriba y pudo subirse a una roca, donde se puso a salvo. "Desde allí solo pude ver a mi amigo Xabi, que sangraba por la cabeza", mientras que a su otra amiga, Eunate le " intenté dar la mano, pero "vino una ola y se la llevó". Después volvió a verla, "pero cuando llegaron los bomberos a rescatarlas, el mar ya se la había llevado".

Dos ciclistas que se encontraban en la zona, que oyeron los gritos de auxilio avisaron al 112 y un bombero de Santander fue el primero en llegar junto a Ainara y permanecer junto a ella reasegurándola para que no se soltara de las rocas. El testimonio publicado por el medio pone los pelos de punta y revela la magnitud de la tragedia, que sigue bajo investigación.

La jueza, que investiga el accidente, citará a la joven una vez que reciba el alta. Los informes de la Policía Científica y los testimonios de los vecinos de la zona apuntan al mal estado de la estructura, con óxido en los elementos de sujeción y la tornillería, sin el mantenimiento adecuado y periódico para garantizar su seguridad.