Las cámaras de seguridad muestran la sangre fría del presunto asesino de Miranda de Ebro: tras el incendio, miró el móvil y se fue “tranquilamente”
Las autoridades intentan demostrar la intencionalidad de los hechos para elevar la calificación penal: el acusado contaba con gravísimos antecedentes previos
El acusado de provocar el incendio mortal de Miranda salió de prisión hace 20 días: ha participado esposado en el registro
BurgosEl detenido por el incendio provocado que acabó con la vida de tres mujeres en Miranda de Ebro, –entre ellas su expareja y la madre de ésta, además de una joven de 24 años–, fue captado por una cámara de seguridad situada en las inmediaciones del edificio en que sucedieron los hechos, en el número 10 de la céntrica calle La Fuente, ubicada justo detrás del Ayuntamiento. En las imágenes, los agentes han podido constatar la frialdad con la que actuó el sospechoso, quien presumiblemente causó el incendio arrojando líquido inflamable en el interior del portal, prendiendo fuego e incendiando unos colchones que había allí y que actuaron alimentando las llamas y propiciando “un homo tóxico y denso” que se extendió por la escalare y del que las víctimas no pudieron escapar, como explicó el subdelegado del Gobierno en Burgos.
El terrible suceso, en el que también resultaron heridas cuatro personas, entre ellas dos niños de 11 y 7 años, permanece ahora bajo una intensa investigación por parte de las autoridades, que tratan de determinar todas las circunstancias y motivaciones que rodean al incendio para que sobre el responsable recaiga la máxima pena posible. Para ello, recaban todas las pruebas disponibles, que pueden ser claves para elevar la calificación penal del crimen de un triple homicidio a un triple asesinato.
El detenido no soportaba la ruptura de la relación con su expareja y discutió con ella
En esa cuestión relativa a la condena que pueda recaer sobre el detenido, –que cuenta con gravísimos antecedentes por secuestro a una mujer y una niña–, serán fundamentales las pruebas que apuntan hacia la intencionalidad del fuego provocado; algo con distintas aristas y dificultades dentro de un litigio judicial. No obstante, ya se ha calificado lo sucedido como violencia machista, porque se sabe que todo se produjo tras una discusión con una vecina de ese edificio, de 58 años, que fue su expareja.
A ese respecto, se ha conocido además que el presunto autor de los hechos no soportaba la ruptura de la relación, llevando todo ello hasta la “obsesión” y el acoso. La mujer le había rechazo en varias ocasiones, y el detenido no lo toleraba.
Tras una discusión durante la tarde del día en que se produjeron los hechos, sobre las 17:30, todo parecía haber quedado ahí cuando el hombre, del que dicen que estaba “muy ebrio”, se marchó de la zona. Sin embargo, al caer la noche, sobre las 21:30, regresó presuntamente para perpetrar el incendio.
La reconstrucción de los pasos del presunto autor del incendio de Miranda de Ebro
Las cámaras de seguridad del lugar y de las inmediaciones lo captaron. En primer lugar, una de ellas registró cómo el detenido salió de una casa que tenía okupada con “un recipiente de gasolina”. Las autoridades, incluso, tienen pruebas de dónde lo compró, tal como informa El Diario de Burgos, precisando que también le grabaron las cámaras de la estación de servicio donde lo adquirió.
De igual modo, una cámara trasera del Ayuntamiento también le captó en unas imágenes que son trascendentales en la investigación. Fundamentalmente porque registran el momento en que el individuo entraba al portal y luego cerraba la puerta. Policías locales acudieron al lugar al ver “una llamarada” en la cámara, y destacaron posteriormente que el sospechoso “se quemó el zapato y se dedicó a apagarlo”.
Tras causar el incendio en el portal, además, se le pudo ver saliendo “tranquilamente”, llegando incluso a mirar el móvil con parsimonia mientras se marchaba.
La intencionalidad del incendio, clave para el tipo de condena del detenido
Los primeros indicios apuntan incluso a una posible premeditación y los vecinos que sobrevivieron al incendio tienen claro que el detenido actuó con intencionalidad. Lo justifican por más de un motivo. El primero, porque previamente se produjo la discusión con su expareja, volviendo después para desencadenar las llamas, que fueron provocadas con el uso del líquido inflamable. El segundo, porque creen que colocó los colchones que había en el interior del portal para provocar que para las víctimas fuese imposible escapar.
A ese respecto, el detenido los habría movido de sitio para situarlos junto a una de las viviendas, bloqueando así la salida. Después, se cree que los roció con gasolina y prendió fuego, como recoge El Diario de Burgos.
La opinión de los policías locales que acudieron al lugar no es distinta. Consideran que lo tenía premeditado.
Pese a todo ello, las autoridades deben probarlo, mientras el sospechoso, pese a haberse entregado a las autoridades al saber que lo buscaban, niega la autoría del incendio desde el primer momento.
El detenido acababa de salir de prisión y tenía gravísimos antecedentes por secuestro
El todavía presunto autor del incendio, un hombre de 60 años, natural de Meruelo, Cantabria, acababa además de salir de prisión. Recientemente había cumplido condena por intentar secuestrar a una mujer en un piso okupado de Miranda de Ebro en noviembre de 2023, y no era ese el único antecedente de esa índole. De hecho, había sido condenado también en 2015 por secuestrar durante 14 horas a una niña de 9 años, de la que abusó sexualmente.
Por este último caso, le condenaron a una pena de 6 años de cárcel por detención ilegal y abuso sexual, volviendo a quedar en libertad el 4 de diciembre de 2021. Por el segundo suceso, el de 2023, tras retener a un mujer en su domicilio atándola con una cadena, fue condenado a un año y siete meses de detención ilegal en grado de tentativa, con agravante de reincidencia y lesiones leves, pero los jueces le absolvieron de un presunto delito de agresión sexual. La sentencia no consideró entonces los gravísimos antecedentes que ya tenía para imponerle una pena mayor.
Además de todo ello, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, confirmó el miércoles, 11 de marzo, que el detenido había estado controlado por el sistema VioGén.