Los hermanos encarcelados por el crimen de Francisca Cadenas han sido trasladados de Badajoz al Centro Penitenciario de Sevilla II
El juez mantiene en prisión a los hermanos acusados de asesinar a Francisca Cadenas: cree que pueden destruir pruebas y fugarse
Julián y Manuel González, los hermanos acusados de asesinar y enterrar a su vecina Francisca Cadenas en su vivienda de Hornachos (Badajoz) en mayo de 2017, han cambiado de prisión en las últimas horas por el riesgo de que sufran agresiones de otros presos.
Fuentes como 'En boca de todos' apuntan a que habrían sufrido una paliza. Las autoridades han trasladado a los acusados del Centro Penitenciario de Badajoz, donde se encontraban hasta ahora, al Centro Penitenciario de Sevilla II, en Morón de la Frontera, donde serían ubicados en un módulo de aislamiento por su seguridad.
Se trata de unas cárceles más peligrosas del país, según apuntan algunos informes y medios como 'Canal Extremadura'. Los presos de las cárceles identifican a los sospechosos del crimen y mantienen enfrentamientos, por ello han realizado esa petición de defensa. Cabe destacar que recientemente también se ha declinado otra solicitud para su puesta en libertad, ya que se considera que hay riesgo de fuga y de destrucción de pruebas.
La investigación por el crimen continúa
Los hermanos ingresaron en prisión provisional, comunicada y sin fianza el pasado 14 de marzo. Esta decisión fue tomada por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Villafranca de los Barros tras su detención el 11 de marzo, un arresto motivado por el hallazgo de restos óseos de la victima en una de sus propiedades en Hornachos esa misma jornada.
El objetivo de la investigación judicial es esclarecer con pruebas el grado de implicación de cada uno de los hermanos en la muerte de su vecina, de 59 años. El menor, Julián, de la misma edad que la víctima, acabó reconociendo los hechos, aunque aseguró que en el momento del crimen se encontraba bajo los efectos de la cocaína. Según su versión, todo ocurrió de forma repentina tras una discusión, y la mujer falleció a consecuencia de un único golpe dentro de la vivienda, después de que ella le sorprendiera consumiendo la sustancia.

Desde el inicio, Julián ha desvinculado a su hermano de cualquier responsabilidad directa. No obstante, los investigadores sostienen que Manuel, conocido como ‘Lolo’, pudo tener algún tipo de participación, pese a que mantiene como coartada que esa noche estaba en Mérida visitando a su padre hospitalizado. Al ser preguntado por las autoridades, ha negado en todo momento estar implicado.
Uno de los puntos clave será determinar si, cuando el hermano mayor regresó al domicilio, la víctima seguía con vida. Este extremo resulta fundamental para aclarar si tuvo una implicación directa en el homicidio o si su papel se limitó a colaborar en la ocultación del cuerpo durante años. A ello se suma otra línea de investigación relevante como es la posible existencia de una agresión sexual, una circunstancia que la acusación particular pretende incorporar en el juicio para solicitar la pena de prisión permanente revisable. Mientras, el Instituto de Medicina Legal de Badajoz se encuentra ultimando el análisis de los restos óseos, que serán trasladados a Madrid en las próximas horas con el fin de completar los estudios forenses.

