Rex Heuermann, el asesino en serie de Gilgo Beach, admite haber estrangulado y desmembrado a ocho mujeres

Heuermann siempre había negado las acusaciones hasta ahora, que ha se ha declarado culpable
El asesino de la última ronda, el enfermero que mató y desmembró con brutalidad a varios hombres homosexuales en Nueva York
Rex Heuermann, el asesino en serie de Gilgo Beach, se ha declarado culpable este miércoles 8 de abril del asesinato de siete mujeres y ha admitido haber matado a una octava, lo que supone un importante avance en el caso de Gilgo Beach. Heuermann, un arquitecto 'ejemplar' que trabajaba en la Quinta Avenida, estaba casado y era padre de una hija.
Fue arrestado en julio de 2023 en Manhattan, donde trabajaba. Siempre había negado cualquier implicación en los asesinatos hasta hoy, que ha confesado en el Tribunal Penal del Condado de Suffolk en Riverhead, en Nueva York, ante el juez Timothy Mazzei. Heuermann será sentenciado el 17 de junio
En la sala del juicio, repleta de periodistas, agentes y familiares de las víctimas, algunos de los cuales lloraron cuando el acusado admitió haber estrangulando a las mujeres. Heuermann mantuvo la mirada fija al frente y no volvió a mirar hacia la abarrotada sala, tal y como describe ‘People’.

Se ha mostrado tranquilo durante el interrogatorio, en el que ha se ha declarado culpable de tres cargos de asesinato en primer grado, cuatro cargos de asesinato en segundo grado y de causar intencionalmente la muerte de una octava mujer por su propia voluntad.
Heuermann también ha admitido haber causado la muerte de Karen Vergata, cuyos restos desmembrados fueron encontrados en 1996 y en 2011 en diferentes partes de Long Island, aunque nunca fue acusado en relación con la muerte de la mujer.
El acusado ha admitido la culpabilidad en el asesinato de Vergata, que habría estado relacionada con drogas y prostitución. La madrugada del 1 de mayo de 2010, cuando la mayoría de los vecinos del condado de Suffolk dormían, una llamada despertó todas las alertas en la línea de Emergencias neoyorquina. Eran casi las cinco de la mañana cuando Shannan Gilbert, de 23 años, pidió auxilio mientras relataba entre gritos que su cliente quería matarla. Fue la última vez que alguien tuvo noticias de ella con vida.
Hasta 10 cadáveres aparecieron a lo largo de la costa sur de Long Island
Aquella desaparición, que en un primer momento parecía un caso aislado, destapó uno de los episodios más oscuros de la historia criminal reciente de Nueva York. La búsqueda a contrarreloj de Shannan llevó a los agentes a adentrarse en la zona de matorrales que bordea la carretera Ocean Parkway, junto a Gilgo Beach, en Long Island.
Ocho meses después, en diciembre de 2010, un perro que se encontraba aprendiendo tareas de adiestramiento encontró en la zona de playa un hallazgo macabro: los restos de una mujer enterrados entre la maleza. Era Melissa Barthelemy. En cuestión de días aparecieron más cadáveres y restos humanos. En cuestión de semanas, fueron localizados hasta 10 cadáveres a lo largo de la costa sur de Long Island.
