Confirman la condena a miembros una red de prostitución de mujeres extranjeras, en Málaga

Fachada de la Real Chancillería de Granada, sede del TSJA y de las secciones penales de la Audiencia de Granada. Europa Press
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El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha confirmado la condena a cuatro personas por integrar una organización criminal dedicada al traslado de mujeres extranjeras a Málaga para ejercer la prostitución en “penosas condiciones”, aprovechando su situación de vulnerabilidad económica.

La Sala ha desestimado los recursos presentados por las defensas contra la sentencia de la Sección Primera de Málaga, que impuso a la principal acusada 32 años de prisión por delitos de trata de seres humanos, prostitución, tráfico de drogas e integración en grupo criminal. Las condenas al resto de implicados también han sido ratificadas.

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Captación y traslado de víctimas

Según los hechos probados, los acusados actuaban de forma estable, organizada y coordinada desde 2021. Una de las procesadas gestionaba el traslado de mujeres, principalmente de Sudamérica, aprovechando su situación económica precaria y, en algunos casos, engañándolas sobre el trabajo que desempeñarían.

A su llegada a Málaga, eran alojadas en pisos y casas de citas controladas por la red. En ocasiones, se les hacía creer que trabajarían en centros de estética, aunque posteriormente se les informaba de que debían ejercer la prostitución para saldar deudas contraídas por el viaje.

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Condiciones abusivas y control

El tribunal considera acreditado que las víctimas trabajaban en condiciones abusivas, con reparto del 50% de los ingresos, disponibilidad casi total —hasta 24 horas con apenas descanso— y sin posibilidad de rechazar clientes. Además, eran vigiladas mediante cámaras y sometidas a sanciones económicas.

Para encubrir la actividad, se les obligaba a firmar contratos simulados de subarriendo y a rotar entre diferentes viviendas. La organización contaba con encargadas, conocidas como “mamis”, que controlaban el cumplimiento de las normas y coordinaban el funcionamiento de los pisos.

Drogas y estructura delictiva

La red también desarrollaba una actividad paralela de tráfico de drogas, especialmente cocaína, que se suministraba a los clientes en las propias casas. Algunos de los acusados se encargaban de la logística, la contabilidad y el traslado de las mujeres a servicios fuera de los pisos.

En total, además de los cuatro principales condenados, otras diez personas aceptaron penas de dos años de prisión por delitos contra la salud pública. Durante los registros se incautaron documentos, dinero en efectivo y sustancias estupefacientes.

El alto tribunal andaluz concluye que existía una estructura perfectamente organizada que explotaba a mujeres en situación irregular, consolidando así las condenas impuestas por la Audiencia de Málaga.