Julián, detenido por la muerte de Francisca Cadenas, se niega a la prueba de ADN: la UCO pide autorización para usar “medidas coercitivas” si es necesario
Los agentes del cuerpo especializado de la Guardia Civil han remitido un oficio al magistrado para ordenar y obligar al asesino confeso a entregar una muestra biológica
Un hijo de Francisca Cadenas dice que la noche que desapareció uno de los detenidos le abrió "sudoroso" el día de la desaparición de su madre
Julián, uno de los dos hermanos detenidos por la muerte de Francisca Cadenas en Hornachos, Badajoz, se niega a aportar muestras biológicas por medio de una prueba de ADN, una cuestión clave para la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, que lo necesita para poder cotejar los resultados con los elementos y restos hallados en la vivienda donde residían ambos y donde habían estado ocultando, durante nueve años, el cadáver de su vecina.
Tras irrumpir en la investigación en 2024 para desencallar una investigación que permanecía bloqueada y sin aportar respuestas contundentes sobre la desaparición de la mujer de entonces 59 años el 9 de mayo de 2017, la UCO, –gracias a un exhaustivo trabajo que incluyó la colocación de balizas y micrófonos en el coche y la vivienda de los hermanos, entre otros puntos clave–, logró hallar los restos óseos de Francisca Cadenas. Estaban en un patio del domicilio, ocultos en una especie de arqueta tapada con losas y cemento, entre plantas y basura, en una ubicación donde habían colocado una lavadora. Además, los agentes también encontraron varios objetos: ropa interior de mujer, mechones de pelo que los hermanos guardaban en sus habitaciones, un anillo, unas bridas en el cuerpo de la víctima y una motosierra, entre otros elementos que pueden ser fundamentales como pruebas incriminatorias y para determinar la condena que deben enfrentar.
La negativa de Julián a someterse a la prueba de ADN
Si bien el hallazgo de los restos óseos constituía ya una prueba con una base resolutiva para el caso, demostrándose que los hermanos habían estado nueve años ocultando el cadáver de Francisca Cadenas y mintiendo respecto a lo ocurrido aquella noche de mayo de 2017, el resto de muestras y elementos recabados en el lugar donde se considera que ocurrió todo puede ser igualmente fundamental para determinar el alcance de los hechos, cómo se produjeron y en qué grado de participación de cada uno. Todo ello, cuando además permanece sobre la mesa y entre todas las hipótesis la posibilidad de que existiese un móvil sexual tras el crimen, especialmente habida cuenta de las conversaciones recogidas por la UCO, en las que los agentes pudieron escuchar cómo los hermanos cosificaban y sexualizaban a la víctima, mostrando incluso una “obsesión” hacia ella que permanecía en el paso de los años.
Para terminar de resolver con exactitud todos los detalles y las incógnitas que, pese a todo, siguen existiendo alrededor del caso, la UCO considera así absolutamente trascendental para la investigación que los principales acusados del asesinato de Francisca Cadenas aporten muestras biológicas a la causa. Y pese a que Manuel, ‘Lolo’, el mayor de los hermanos y al que Julián exculpó, ya accedió a ello, este otro se ha negado desde el principio.
Ya en el día de su detención, el 11 de marzo de este 2026, Julián rechazó colaborar en ello, y así continúa, según recoge el canal de investigación y sucesos de Prensa Ibérica, que apunta que la UCO ha reclamado a la jueza una orden para extraerle una muestra de saliva y autorización para, “en caso de ser necesario”, aplicar las “medidas coercitivas necesarias” para su toma.
La UCO reclama al juez obligar a Julián a entregar una muestra biológica
En la búsqueda de nuevos indicios incriminatorios que puedan concretar la forma en que se produjo el crimen y cuáles fueron exactamente los delitos en los que incurrieron, más allá del asesinato, el cuerpo especializado de la Guardia Civil incide en que “resulta imprescindible la obtención de los perfiles de ADN indubitados de los dos detenidos para la realización del cotejo de las muestras indubitadas con las dubitadas obtenidas en la inspección técnico ocular".
Dicho de otro modo, la UCO necesita comprobar y comparar muestras de ADN entre los hermanos y los elementos recogidos en la escena del crimen para, gracias a la investigación, procurar que en la hora del juicio los responsables de la muerte de Francisca Cadenas sean juzgados por todos los hechos cometidos sobre la víctima, enfrentando así el máximo castigo previsto por la legislación y la Justicia para el caso.
Por todo ello, los agentes han pedido al juez que se obligue a Julián a someterse a esa prueba a través de una orden judicial; una petición a la que se han adherido tanto la Fiscalía como la defensa de la familia de Francisca, ejercida por la abogada Verónica Guerrero.
De ese modo, los investigadores reclaman en un oficio remitido al magistrado del caso que se emita un “mandamiento judicial dirigido a los especialistas de la UCO, autorizando la toma de muestras biológicas a Juan Julián González, quien se encuentra en la actualidad interno en el Centro Penitenciario Sevilla II, sito en la localidad de Morón de la Frontera (Sevilla)".
Con ese objetivo, y si el juez accede, tomarán una muestra de saliva al asesino confeso a través de una frotis bucal; algo que el propio abogado del acusado, por otra parte, le aconsejar realizar “voluntariamente” tras estar ya en “un momento distinto del procedimiento”.
De seguir negándose a ello, la UCO pide en su oficio al magistrado que, “a fin de obtener nuevos indicios incriminatorios sobre los investigados, así como determinar el grado de participación (de cada uno) en el ilícito penal investigado”, se les permita la citada "adopción de medidas coercitivas” para la toma de esas muestras en caso de precisarlo.