La alarma en Andoain por la llegada de Joaquín Ferrándiz, el asesino en serie que salió en libertad: "Se colocaron carteles y se creó un grupo de WhatsApp"
La alarma en Andoain por la llegada de Joaquín Ferrándiz incluyó carteles, un grupo de WhatsApp vecinal y una reunión municipal
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La noticia sobre la llegada de Joaquín Ferrándiz a Andoain provocó una contundente respuesta vecinal en este municipio guipuzcoano el pasado mes de noviembre, cuando aparecieron numerosos carteles en los que se advertía sobre la presencia del asesino en serie en las calles.
Sin embargo, meses después, la situación es muy distinta: impera la normalidad, no quedan carteles y ni siquiera está claro si Ferrándiz sigue en la localidad. Detrás de aquella alarma social hubo grupos de WhatsApp, reuniones internas y una mesa de trabajo impulsada por el Ayuntamiento para contener la tensión.
Joaquín Ferrándiz, condenado a 69 años de cárcel en enero de 2000 por violar y estrangular a cinco mujeres en Castellón, salió de prisión en julio de 2023 tras cumplir aproximadamente 25 años entre rejas, el máximo permitido debido a los límites legales del Código Penal aplicable en su momento. Una vez libre, varias informaciones le situaron en Andoain a mediados de octubre, lo que provocó que aparecieran poco después carteles con el mensaje: "Cuidado. Violador y asesino suelto".
La reacción de Andoain con grupos de WhatsApp
"Hubo mucho revuelo y se colocaron carteles por todo el municipio, estaban por todas partes. El Ayuntamiento pidió calma porque hubo mucho malestar y ordenó retirarlos", explica una trabajadora de Andoain a la web de 'Informativos Telecinco', que revela que la prevención llegó a otros niveles.
"Se creó un grupo de WhatsApp, en el que sigo dentro, y los vecinos comentaron que fue visto tomando algo en un bar y en otros momentos. Pero desde entonces no se ha vuelto a hablar sobre el tema", precisa la mujer.
Desde un centro cultural de la localidad guipuzcoana, otra empleada se manifiesta en esta línea y asegura que el ambiente se ha normalizado: "Ya no quedan carteles, los retiraron y se colocaron otros de forma posterior".
Esta fuente manifiesta que el origen de esas advertencias podría estar en "una iniciativa de un grupo de jóvenes estudiantes", aunque este extremo no está confirmado. Las dos trabajadoras mencionadas aseguran que nunca se han cruzado con Ferrándiz ni tampoco nadie de su entorno. "Yo creo que se fue después de lo ocurrido con los carteles", subraya una de ellas. Otros vecinos consultados por este medio también apuntan que no se han "cruzado" con el criminal y sostienen que el asunto caló en la conversación pública.
El gobierno municipal trató el asunto en una mesa de trabajo
Desde el despacho de la Alcaldía, mientras, muestran un profundo malestar y cuestionan la veracidad de las informaciones iniciales, ya que afirman que se difundieron sin contrastar lo suficiente. Para abordar la situación y proteger a los colectivos vulnerables, el Ayuntamiento activó un mecanismo de urgencia interna hasta ahora desconocido en su magnitud: "Intervenimos porque quisimos abordar con calma el pánico que se había generado por esa información".
"Se trató el asunto en una mesa de trabajo en la que participaron 40 profesores, así como representantes de todos los partidos políticos, de todas las instituciones municipales, de la Ertzaintza y de colectivos feministas. El objetivo fue siempre el cuidado de las víctimas y las personas vulnerables, pero desde entonces no hemos tenido más información sobre este tema", añaden.
Desde el Consistorio matizan que esta cumbre extraordinaria no formaba parte de un protocolo especial reservado para el asesino en serie, sino que fue una respuesta directa a la presión de la calle: "La mesa de trabajo no fue excepcional para tratar el asunto, se trató porque se generó una alarma social", aclaran desde la Alcaldía, que emitió un comunicado de tranquilidad dirigido a los residentes. Para ellos, el caso está cerrado y se centran en otras labores de cara al período estival: "Ahora estamos preparando la mesa para abordar el protocolo contra el machismo y la violencia sexual en las Fiestas de San Juan".
La alarma que durante semanas recorrió grupos de WhatsApp, centros municipales y calles se ha disuelto. Las farolas y escaparates de Andoain ya no conservan rastro de los carteles que durante semanas alertaron de su presencia.
Joaquín Ferrándiz, el caso de Castellón
Joaquín Ferrándiz Ventura (Valencia, 1963) fue condenado en el año 2000 por el asesinato de cinco mujeres en la provincia de Castellón, además de otros delitos de agresión sexual e intento de homicidio.
Los crímenes se produjeron entre 1995 y 1998 en el entorno de zonas de ocio nocturno, donde las víctimas fueron jóvenes que desaparecieron tras salir de discotecas en Castellón y localidades cercanas.
Las investigaciones policiales permitieron vincular los casos tras la aparición de patrones comunes en el modus operandi y pruebas materiales halladas en registros posteriores. Su detención se produjo en su puesto de trabajo en 1998, dos años antes de recibir sentencia.
Una vez en prisión, cumplió la pena hasta 2023, cuando salió en libertad. Al no poder instalarse en la Comunidad Valenciana por medidas legales, se trasladó hasta Euskadi.