Cinzia Dal Pino, empresaria italiana, condenada a 18 años de arresto domiciliario por atropellar y matar a un hombre que le robó el bolso
La mujer fue grabada por las cámaras embistiendo repetidamente con su coche a Noureddine 'Said' Mezgui, de 52 años
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Cinzia Dal Pino, empresaria de la alta sociedad italiana de 65 años, ha sido condenada a 18 años de arresto domiciliario. El motivo: atropellar y matar con su Mercedes a un hombre marroquí que le robó el bolso. Los hechos ocurrieron en Viareggio, Toscana, en septiembre de 2024. Las imágenes demostraron que fue algo más que una reacción espontánea tras el hurto a la salida de una cena, informa el Daily Mail.
La mujer fue grabada por las cámaras embistiendo repetidamente con su coche a Noureddine 'Said' Mezgui, de 52 años. Su coche pesa dos toneladas y media. No solo lo hizo una vez, sino que cuando el hombre estaba ya en el suelo malherido, Dal Pino dio marcha atrás y lo atropelló dos veces más hasta que dejó de moverse.
Las imágenes no encajaban con el relato de su abogado, "ella no quería matar, sino detener al hombre y recuperar su bolso. Dentro estaban sus documentos y las llaves de su casa, y temía que él hubiera cometido otros delitos".
Los fiscales argumentaron que Dal Pino buscaba una venganza "excesiva". Ella argumentó en su defensa que el hombre la había amenazado con matarla con un cuchillo. "Tenía miedo. No tenía intención de matarlo, solo quería recuperar mis pertenencias. Llevaba documentos importantes en mi bolso y no pude llamar a la policía porque mi teléfono estaba ahí dentro".
La policía no encontró ningún cuchillo y en cuanto al móvil, a Dal Pino no la ha ayudado tampoco que, en lugar de llamar a la policía o a los servicios de emergencia, tras atropellar a su atacante regresara tranquilamente al restaurante donde había estado cenando con amigos antes del ataque para devolver un paraguas que había pedido prestado, según informaron los medios locales.
Matteo Salvini la mostró su apoyo: "Este drama es consecuencia de un delito"
El viceprimer ministro ultraderechista italiano, Matteo Salvini, se pronunció sobre el caso una semana después del incidente, escribiendo en Facebook: "Este drama es consecuencia de un delito. Si el hombre que perdió la vida no hubiera sido un delincuente, esto no habría sucedido".
Aunque las condiciones específicas de su arresto domiciliario siguen sin estar claras, la ley italiana exige que Dal Pino permanezca en una residencia autorizada donde la policía puede realizar controles aleatorios a cualquier hora. Deberá obtener permiso de un juez supervisor para ausentarse para citas médicas o para realizar tareas diarias esenciales.
El tribunal rechazó la alegación de legítima defensa u homicidio involuntario de Dl Pino. Sí se le concedieron a la mujer circunstancias atenuantes y se eliminó la circunstancia agravante de crueldad.
Las reacciones no se han hecho esperar. La familia de Mezgui dice que era un buen hombre, pasando por alta que robó a la mujer, y critica que le mataran peor que a un animal y que la mujer que lo hizo no vaya a la cárcel. "Lo atropelló cuatro veces y luego, con toda tranquilidad, se marchó en coche cuando él estaba muriendo, sin siquiera pedir ayuda."
Duro también ha sido el arzobispo local, monseñor Paolo Giulietti: "Aparte de la legítima defensa, el vídeo muestra un comportamiento asombroso". '¿Cómo pasas tu coche por encima de la cabeza de una persona?¿El cuerpo varias veces? ¿Cómo podríamos pensar que una dama tranquila y respetada, una empresaria capaz, pudiera llevar a cabo tal acción? El mal triunfa cuando nos vuelve malvados: aquellos que se regocijan porque este episodio sea un acto de autodefensa demuestran cómo triunfa el mal. Digo, no nos alegremos, esto no es legítima defensa, y no es justicia. Nada, absolutamente nada puede justificar un asesinato. No solo porque vivimos en un estado de derecho, sino porque toda persona, en cualquier situación en la que se encuentre, tiene derecho a vivir".