Crimen de Isabel Carrasco: las condenadas, madre e hija, recurren la sanción que frena sus permisos en Alcalá Meco
Las dos mujeres condenadas por el crimen de Isabel Carrasco fueron castigadas por participar en un documental
12 años del asesinato de Isabel Carrasco en León: el crimen por venganza de una madre y su hija con ayuda de una policía local
Triana Martínez, una de las condenadas por el asesinato de la presidenta de la Diputación de León Isabel Carrasco, ha recurrido la sanción que les puso la prisión de Villabona, en Asturias, por su participación en un documental. La falta considerada grave paralizó sus permisos de salida en la penitenciaría asturiana y también condicionará su estancia en su nuevo destino, Alcalá Meco, al que llegarán este jueves.
Las dos mujeres, madre e hija, han sido sancionadas por haber participado en un vídeo grabado por teléfono desde el interior de la prisión; el centro consideró que en las imágenes en las que se veían los locutorios, podían afectar a la seguridad de la cárcel.
El abogado de las condenadas, Fernando Pamos, ha explicado a EFE que primero se interpuso un recurso ante la propia prisión y ahora, después de que el centro confirmase esa sanción, se interpone uno nuevo ante el Juzgado de Vigilancia en la que exige que la falta quede sin efecto.
La sanción fue dictada por la prisión de Villabona figura en su expediente de traslado y es previsible que condicione su estancia en Alcalá Meco, porque uno de los requisitos para obtener permisos es no tener faltas.
El abogado defiende la libertad de expresión de las condenadas
En el recurso de queja presentado este miércoles, 17 de junio, coincidiendo con el traslado de las condenadas, el letrado alega los derechos de libertad de expresión y creación artística y recuerda que la sanción se interpuso en base al tráiler, cuando el documental no había sido aún emitido.
"Cuando se sanciona por participar en un acto de creación, sin que además haya vulnerado derechos de la víctima ni haya existido lucro, se articula una censura proscrita en el Estado de derecho que nos ampara", según los argumentos del letrado en su recurso.
Participar en un documental, prosigue, "no supone menoscabo alguno a la víctima y simplemente implica que la ciudadanía conozca la verdad de las prisiones y de un concreto cumplimiento penitenciario, por lo que no puede ser nunca objeto de reproche".
Montserrat González y su hija Triana Martínez, trasladadas a Alcalá Meco
Las condenadas llegarán este jueves a la prisión madrileña de Alcalá Meco por petición propia: el traslado se inició este miércoles por la tarde pero ha incluido una parada en la prisión leonesa de Villahierro, donde las dos reclusas pasaron la noche.
Las dos mujeres, madre e hija, cumplirán condena juntas y en el que Triana Martínez espera recuperar los permisos de salida que obtuvo en noviembre y que fueron paralizados en mayo.
Martínez, ingeniera de comunicaciones, condenada a 20 años de prisión por matar a la política de León, ha expresado su deseo de realizar un máster en el área de la ingeniería aeroespacial aprovechando su traslado a la capital de España.
Su madre, Montserrat González, aspira a conseguir en esta prisión madrileña alguno de los permisos que el Juzgado de Vigilancia Penitenciaria de Oviedo le ha negado en numerosas ocasiones. Alcalá Meco será su cuarta prisión, después de haber pasado por Villabona, en Asturias, Villahierro, en León, y Villanubla, en Valladolid.
Montserrat González confesó el crimen
La madre, que confesó el crimen ocurrido en mayo de 2014, fue condenada a 22 años de cárcel como autora material, y su hija Triana a 20 años como cooperadora necesaria, después de que un jurado popular las considerara culpables del asesinato de la que entonces presidenta del PP de León.
Montserrat González durante el juico afirmó que había matado a Isabel Carrasco y que volvería a hacerlo porque "la había tomado con su hija", a la que había echado de la Diputación donde tenía un puesto interino como ingeniera de comunicaciones y estaba cercenando sus aspiraciones políticas, ya que pretendía hacer carrera en el PP.
En el crimen también estuvo implicada Raquel Gago, agente de Policía Local que ocultó el arma homicida durante más de 30 horas. Fue condenada a 14 años y actualmente disfruta del tercer grado.