Doce detenidos, siete menores, por dos agresiones homófobas en Palencia tras 9 meses de investigación

A los detenidos se les atribuyen delitos de lesiones graves, trato degradante con motivación de odio, robo con violencia, daños y pertenencia a grupo criminal.
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Doce personas, entre ellas siete menores, han sido detenidos por la Policía Nacional y otro permanece investigado por su presunta participación en dos agresiones homófobas ocurridas en Palencia en septiembre de 2025. Han pasado 9 meses, pero las investigaciones no han cesado desde entonces hasta dar sus frutos.
Así lo ha confirmado el subdelegado del Gobierno en Palencia, Eduardo Santiago, en una comparecencia junto a la comisaria provincial, Montserrat Marín, en la que han detallado el resultado de una investigación "larga, minuciosa y desarrollada con la máxima sensibilidad y profesionalidad".
Los detenidos son un grupo heterogéneo sin ideología definida y sin antecedentes
Los arrestados, todos residentes en la capital palentina, formarían parte de un grupo heterogéneo, en su mayoría jóvenes, sin una ideología definida ni antecedentes policiales. "Tan solo tienen en común ciertas actividades de ocio", han señalado en la comparecencia.
Los hechos se remontan a los días 13 y 20 de septiembre de 2025 en el entorno del parque Ribera Sur. En ambos casos, los agresores localizaron a las víctimas a través de aplicaciones de citas, quedaron con ellas en un punto concreto y las condujeron después a una zona más apartada, donde se cometieron las agresiones por el grupo.
En el primer caso, participaron presuntamente doce personas, siete de ellas menores. En la segunda, trece, y también siete menores. Además hay coincidencias entre los implicados en ambos episodios. Según han explicado los investigadores, las víctimas fueron "golpeadas, humilladas y vejadas" durante aproximadamente media hora, y sufrieron lesiones "de extrema gravedad".
A los detenidos se les atribuyen delitos de lesiones graves, trato degradante con motivación de odio, robo con violencia, daños y pertenencia a grupo criminal.
Santiago ha insistido en que se trata de agresiones planificadas "con una clara motivación homófoba", un elemento que, según los investigadores, quedó patente desde el inicio de la investigación.
También ha llamado la atención que los implicados no conformaban un grupo ideológico estructurado. Según ha explicado el subdelegado, los propios detenidos han señalado que actuaban emulando contenidos violentos vistos en redes sociales. Un argumento que "no justifica nada", tal y como subrayado, pero que obliga a reflexionar sobre el papel de estas plataformas en la difusión de conductas violentas entre jóvenes.
La comisaria Montserrat Marín ha destacado la dificultad de la investigación, con líneas que "acababan en nada" y momentos de "frustración" para los agentes. También ha defendido la prudencia en la comunicación pública del caso para evitar la revictimización.
Ambos responsables han valorado la labor de la Brigada Provincial de Información, así como la coordinación con Fiscalía, juzgados y otros organismos policiales, además de la colaboración ciudadana, que ha resultado clave para el esclarecimiento de los hechos.
El subdelegado del Gobierno ha lanzado un mensaje directo a las víctimas de delitos de odio para que denuncien todos los casos y ha recordado que existe un problema de infradenuncia por miedo o desconfianza y que cada testimonio ayuda tanto a investigar como a prevenir nuevos casos.
"En una democracia, nadie debe vivir con miedo por su orientación sexual", ha señalado Santiago, que ha insistido en que este tipo de violencia "se investiga, se persigue y se pone a disposición judicial".
Los hechos provocaron una fuerte reacción social en Palencia, con condenas públicas y movilización de colectivos ciudadanos. Las autoridades subrayan que la ciudad sigue siendo "segura y de convivencia", pero advierten de la necesidad de actuar "con firmeza" ante cualquier manifestación de odio.
La operación se conoce a las puertas de la celebración del Día del Orgullo, un contexto en el que la Policía ha querido reforzar el mensaje de confianza y protección a las posibles víctimas
