El dolor de los empresarios que conocían al bodeguero Iván Sanz y su familia: "Deseamos que Carlota se recupere cuanto antes"
Bodegas Emilio Moro lamenta la muerte de Iván Sanz junto a su familia y desea una pronta recuperación para Carlota
El velatorio al bodeguero Iván Sanz, su mujer y dos hijos en la estricta intimidad: respeto, emoción contenida y el apoyo a la familia
La tragedia que acabó con la vida de Iván Sanz Cid, director general de la bodega Dehesa de los Canónigos, de su esposa, Irene Garijo, y de dos de sus hijos ha dejado sumidos en el dolor a familiares, amigos y a todo el sector vitivinícola de Valladolid. En Pesquera de Duero, el municipio donde se encuentra la histórica bodega familiar, la conmoción continúa horas después del accidente de tráfico ocurrido este domingo en la A-67, en la provincia de Palencia.
En una localidad donde prácticamente todas las familias mantienen algún vínculo con el viñedo y el vino, la pérdida ha trascendido el ámbito empresarial para convertirse en un golpe compartido por todo el pueblo. Iván Sanz era una figura muy conocida dentro y fuera de la denominación de origen y mantenía una estrecha relación con otras bodegas de la zona, con las que compartía generaciones de historia y una misma forma de entender la viticultura.
"Realmente es una gran pérdida", resume Héctor, responsable de prensa de Bodegas Emilio Moro, otra de las firmas históricas de Pesquera de Duero, en declaraciones a la web de 'Informativos Telecinco'. "Conocía muy bien a Iván y a toda su familia. Hablamos de vínculos de una tercera generación. Incluso mi abuelo había tenido relación con el padre de Iván, Luis Sanz", explica, reflejando el sentimiento que se respira estos días en el municipio.
La relación de Bodegas Emilio Moro con Iván Sanz
La relación entre ambas familias se ha mantenido durante décadas y continuó con la llegada de la segunda generación al frente de sus respectivas bodegas. "Tanto yo como muchas otras personas de Emilio Moro hemos mantenido un vínculo estrecho con Iván y con su hermana, Belén. Siempre nos hemos llevado muy bien", explica Héctor.
Belén e Iván Sanz asumieron el relevo al frente de Dehesa de los Canónigos el pasado año tras el fallecimiento de su padre, Luis Sanz, fundador de la bodega junto a María Luz Cid. Desde entonces, ambos encabezaban la nueva etapa de una de las firmas más reconocidas de la Ribera del Duero. "Con Iván no solo he coincidido en Pesquera de Duero, sino también en otros asuntos del sector", añade el responsable de prensa de Emilio Moro.
La noticia de la muerte de Iván sorprendió a todos: "En la mañana de este lunes, cuando hemos ido a Pesquera de Duero, al pasar por la zona, hemos empezado a ser conscientes de lo sucedido. Después, al llegar a la bodega de Dehesa de los Canónigos, hemos conocido bien todo lo ocurrido".
"Era una figura muy importante para el pueblo"
La consternación se ha extendido por toda Valladolid y, especialmente, por el mundo del vino. Héctor subraya que Iván era una persona muy cercana y muy trabajadora.
Su papel era especialmente relevante dentro de Pesquera de Duero: "Era una figura muy importante para el pueblo. Recuerdo que el año pasado dio el pregón. Quería muchísimo a su pueblo y había hecho mucho por él. Lamentamos profundamente su pérdida".
Pesquera de Duero cuenta con alrededor de 400 habitantes y cerca de una treintena de bodegas vinculadas a la Ribera del Duero. "Todas las familias tienen un pequeño viñedo. Todo respira vino en nuestro pueblo", precisa Héctor, quien destaca que la historia de las bodegas del municipio siempre ha estado marcada por la colaboración entre generaciones de viticultores. Como muestra de ese vínculo, Bodegas Emilio Moro ha publicado un mensaje de despedida en sus redes sociales: "Iván siempre formará parte de la historia compartida entre nuestras familias y del recuerdo de Pesquera de Duero. Descansa en paz".
El recuerdo del accidente y el último adiós
La tragedia se produjo este pasado domingo, cuando la familia regresaba de un viaje por Cantabria. El vehículo en el que viajaban se salió de la vía a la altura del kilómetro 83 de la A-67, en el término municipal palentino de Herrera de Pisuerga, chocó contra la mediana y acabó dando varias vueltas de campana. En el accidente fallecieron Javier Iván Sanz, su esposa, Irene Garijo, y dos de sus hijos, Irene y Luis Álvaro.
La única superviviente fue Carlota, de nueve años, que permanece ingresada en el Hospital Universitario de Burgos tras ser intervenida quirúrgicamente. "Deseamos que se recupere cuanto antes. Cualquier caso es terrible, pero esto nos ha pillado completamente por sorpresa y supone un golpe para todo el sector", expresa Héctor. La Guardia Civil mantiene abierta la investigación y trabaja con la somnolencia del conductor y una posible distracción como principales hipótesis, sin que por el momento exista una conclusión definitiva sobre las causas del siniestro. Desde Tráfico han señalado que el estado de la carretera era "óptimo".
Mientras tanto, familiares, amigos y representantes del sector vitivinícola han despedido este lunes a la familia en la capilla ardiente instalada en el Tanatorio de Las Contiendas, en Valladolid, en un velatorio celebrado en la más estricta intimidad. El funeral tendrá lugar este miércoles, 8 de julio, a las 11:00 horas, en la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción. La firma Dehesa de los Canónigos actualiza en Instagram (@dehesadeloscanonigos) las últimas informaciones.