Desarticulado en Melilla un grupo dedicado al tráfico de cocaína y heroína: seis policías resultan heridos
Los investigadores no descartan nuevas detenciones a medida que avance la investigación
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La Policía Nacional ha desarticulado en Melilla un grupo criminal presuntamente dedicado al tráfico de cocaína y heroína que operaba desde una vivienda del barrio de la Cañada de Hidum. La operación 'Burdeos' se ha saldado, por el momento, con cuatro detenidos, entre ellos un menor de edad, el ingreso en prisión del principal investigado y la búsqueda activa del segundo cabecilla de la organización.
La investigación comenzó tras las quejas de los vecinos
Según ha informado la Jefatura Superior de Policía, la investigación se inició el pasado mes de mayo, después de las reiteradas quejas de los vecinos por el constante trasiego de compradores y consumidores de droga en la zona.
Las pesquisas permitieron identificar a los responsables del punto de venta y comprobar que actuaban bajo importantes medidas de seguridad, utilizando cámaras de videovigilancia y colaboradores encargados de alertar de la presencia policial. El pasado 18 de junio, agentes del Grupo de Pequeño Tráfico de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (Udyco) registraron la vivienda investigada y dos garajes anexos.
Durante la intervención fueron incautadas más de medio centenar de dosis de cocaína y heroína preparadas para su venta, además de más de 5.000 euros en efectivo, una balanza de precisión, un datáfono, dos teléfonos móviles y un router. Pese al operativo, los principales investigados consiguieron escapar a través de viviendas colindantes.
La organización siguió operando con la ayuda de un menor
Las investigaciones posteriores permitieron comprobar que el grupo continuaba distribuyendo sustancias estupefacientes utilizando a terceras personas para realizar las entregas.
Entre ellas se encontraba un menor de edad, detenido el pasado 30 de junio como presunto autor de un delito contra la salud pública. El 13 de julio, la Policía Nacional desplegó un nuevo dispositivo para detener a los principales responsables de la organización.
Durante la intervención fue arrestado uno de los investigados, pero el operativo se vio interrumpido por un ataque protagonizado por un numeroso grupo de familiares y vecinos, que lanzó piedras, ladrillos, azulejos y otros objetos contundentes contra los agentes.
Como consecuencia de la agresión, seis policías nacionales resultaron heridos y necesitaron asistencia sanitaria. Además, varios vehículos policiales sufrieron importantes daños materiales.
La violencia del ataque permitió también la huida del segundo cabecilla de la organización, cuya localización continúa siendo objeto de investigación.
Tres ingresos en prisión y la operación continúa abierta
Al día siguiente, un nuevo dispositivo policial permitió identificar y detener a dos presuntos participantes en la agresión contra los agentes.
Ambos fueron puestos a disposición judicial por presuntos delitos de atentado contra agentes de la autoridad, lesiones y daños, decretándose su ingreso en prisión.
Asimismo, el principal investigado por tráfico de drogas, que contaba con antecedentes por hechos similares, también ingresó en prisión por orden judicial. La Policía Nacional mantiene abierta la operación 'Burdeos' para localizar al segundo cabecilla de la organización criminal e identificar al resto de personas implicadas en el ataque a los agentes.