Incendio

El alcalde de El Tiemblo, Ávila, ante el imparable avance de los incendios que asolan a la región: "Es pavoroso ver que el infierno existe"

La densa columna de humo de los incendios en Ávila, en Burgohondo. Europa Press
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ÁvilaEl alcalde de la localidad abulense de El Tiemblo, Arturo Varas, ha expresado la grave situación provocada por la expansión del incendio forestal de Burgohondo, que ha llevado a declarar la emergencia nacional, con el Ministerio de Interior encargándose de la dirección y coordinación de las actuaciones, como sucede también con los fuegos que se han desatado en Madrid. "Es pavoroso ver que el infierno existe", ha señalado, lamentando la virulencia con la que se han expandido las llamas arrasando con todo a su paso y provocando el confinamiento de Burgohondo, Navaluenga y El Tiemblo, teniendo que efectuarse más de 2.000 desalojos.

El regidor de la localidad, de 4.500 habitantes, pero que durante el verano casi duplica las personas que viven allí, ha señalado que el fuego, que surgió a las 13:02 horas del pasado miércoles a unos 20 kilómetros de distancia en el término municipal de Burgohondo, se propagó a una velocidad "increíble", con las llamas alcanzando entre 12 y 14 metros de altura.

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El Tiemblo y el incendio de Burgohondo, en Ávila

La grave situación, propiciada por las fuertes rachas de viento y las elevadas temperaturas, hizo que el casco urbano de El Tiemblo fuese atravesado por el fuego de una forma "sumamente rápida", dejando a su paso imágenes de desolación, con parques arrasados, zonas verdes carbonizadas, árboles chamuscados y algunas casas afectadas.

Ante la peligrosidad por el avance del fuego, hubo que desalojar a las 110 personas mayores que se encontraban en la residencia pública de 'San Antonio' -48- y la privada de 'Las Palmeras' -62-.

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Describiendo el paso de las llamas por el casco urbano de El Tiemblo, Arturo Varas ha empleado una imagen que describe el "infierno" por el que han atravesado los tembleños: "Es como el algodón cuando se le hecha alcohol y se quema, que apenas afecta al interior", ha dicho.

Algo similar ha sucedido en esta localidad abulense próxima a la Comunidad de Madrid que tardará tiempo en recuperarse de esta tragedia: "Cuando la gente salga del confinamiento, se va a encontrar un pueblo que no es el nuestro. Estará muy cambiado, porque nada tiene que ver con el de ayer", ha lamentado.

"Para ver El Tiemblo como antes, hacen falta dos vidas", ha dicho, resignado. Y no solo se refiere al casco urbano de la localidad, sino también a un entorno natural privilegiado, atravesado igualmente por unas llamas voraces, que atravesaron el paraje de la Reserva Natural del Valle de Iruelas como una exhalación y la "arrasaron", antes de llegar al casco urbano de El Tiemblo.

Apenas horas antes, lo ocurrido parecía impensable, dada la distancia y toda la vegetación que existía entremedias, pero todas las circunstancias se dieron para que, lo que parecía imposible, se convirtiera en realidad.

El delegado territorial de la Junta en Ávila, José Francisco Hernández, explicó el jueves que la "velocidad inusitada" de las llamas fue tal que recorrieron 3 kilómetros en 40 minutos.

A la espera de la evolución, el alcalde da las gracias a los pueblos de alrededor como Cebreros, El Barraco o El Hoyo de Pinares, por acoger a los mayores de las residencias, así como a la capital de la provincia