Valeria, la joven española en coma en Australia, permanece estable: ha salido al sol, le han lavado el pelo y ha escuchado música y mensajes de voz
Valeria permanece en coma inducido tras el accidente y sus allegados cuentan las últimas novedades sobre su estado desde Australia
Valeria, la biotecnóloga española en coma en una UCI de Australia: de la UAB a un laboratorio en Nueva Zelanda antes de llegar a Perth
Valeria Arango Trujillo, la joven biotecnóloga española de 22 años que permanece ingresada en estado crítico tras sufrir un grave accidente de tráfico en Australia, permanece estable y en coma inducido en la UCI del Royal Perth Hospital. Tal y como ha podido saber la web de 'Informativos Telecinco', sus familiares y amigos han podido acompañarla en las últimas horas con pequeños gestos mientras esperan que pueda despertar.
"Hoy ha sido un buen día. Valeria sigue estable y continúa descansando", ha indicado este domingo Leila Estigarribia, amiga de la joven en Bilbao, en una nueva actualización sobre su estado. Según ha contado, los profesionales que atienden a Valeria le han lavado el pelo, le han permitido escuchar mensajes de voz enviados por sus familiares y amigos, le han puesto música y la han sacado durante un breve periodo de tiempo al sol.
La familia ha querido aclarar que Valeria todavía no ha despertado y que todas estas actuaciones se han producido mientras permanece en coma inducido. La joven sufrió una lesión axonal difusa y un traumatismo cerebral severo. Sus padres, Sandra y Jon, se desplazaron hasta Australia y permanecen pendientes de su evolución mientras afrontan una situación marcada por la incertidumbre.
Una joven que lucha por recuperarse tras un accidente que cambió sus planes
Valeria sufrió el accidente el pasado 14 de julio, cuando se desplazaba por una zona rural cercana a Perth hacia la granja de lácteos en la que había sido contratada recientemente. El vehículo que conducía dio un volantazo por causas que todavía se investigan, dio varias vueltas de campana y terminó chocando contra un árbol. Tras el siniestro, fue trasladada en helicóptero al Royal Perth Hospital.
La joven fue sometida a una traqueotomía después de varios días con ventilación mecánica y, por ahora, los médicos no pueden determinar cómo evolucionará ni cuál será el alcance de las posibles secuelas. Se estima que necesitará, como mínimo, entre seis meses y un año de hospitalización y rehabilitación y, por el momento, no se contempla su traslado a España.
Mientras tanto, sus allegados intentan acompañarla como pueden y mantener la esperanza de que pueda despertar y comenzar un largo proceso de recuperación.
Sin seguro de viaje y con una hospitalización cuyo coste no deja de aumentar
Uno de los principales problemas que afronta la familia es el coste de la atención médica. Valeria viajó desde Nueva Zelanda hasta Australia sin un seguro de viaje que cubriera su asistencia sanitaria, una circunstancia que su madre asegura que desconocía. La familia ha presentado una solicitud ante las autoridades de Australia Occidental para intentar que se asuman los gastos hospitalarios derivados de la gravedad del caso, aunque todavía no existe ninguna garantía de que esta ayuda vaya a concederse.
Mientras esperan una respuesta, la factura continúa creciendo. El Royal Perth Hospital trasladó a la familia una estimación de 83.000 dólares australianos por los primeros 16 días de hospitalización, una cantidad que, según explicó Sandra, no incluía la traqueotomía ni otras posibles intervenciones. Ese plazo está cerca de vencer y cada noche adicional en el centro sanitario supone, según la información facilitada por la madre, unos 3.700 dólares australianos.
La familia también intenta determinar si el seguro asociado al vehículo que conducía Valeria podría ofrecer algún tipo de cobertura. Según explicaron sus padres, se trataría de un seguro incluido con la compra del coche y que cubriría a terceros, por lo que los gastos de la amiga que viajaba con ella estarían cubiertos. En el caso de Valeria, continúan buscando alguna vía de ayuda relacionada con el siniestro.
Más de 187.000 euros recaudados para ayudar a Valeria y a sus padres
Ante la incertidumbre sobre la cobertura de los gastos médicos, los amigos y familiares de Valeria han puesto en marcha dos campañas de recaudación. La primera ('Ayúdanos a apoyar a Valeria'), con un objetivo de 50.000 euros, ha conseguido reunir 20.016 euros. La segunda ('Ayudemos a Valeria en su lucha por recuperarse'), que mantiene un objetivo de 200.000 euros, suma ya 167.671 euros. Entre ambas iniciativas se han recaudado 187.687 euros.
El dinero busca ayudar a afrontar los costes derivados de la hospitalización y la futura rehabilitación de Valeria, así como los gastos que deben asumir sus padres mientras permanecen en Australia. Sandra y Jon han tenido que dejar atrás sus trabajos y su vida en España para acompañar a su hija durante este proceso.
"Cada gesto nos da fuerzas y esperanza", ha indicado Leila Estigarribia, que ofrece apoyo a los progenitores. Las campañas continúan activas mientras la familia espera una respuesta sobre la posible cobertura de los gastos hospitalarios y permanece pendiente de cualquier cambio en el estado de Valeria.
Sus padres dejaron España y encontraron ayuda inesperada en Australia
Sandra y Jon viajaron de urgencia desde España hasta Australia después de conocer el accidente de su hija. Los padres, que viven separados entre Madrid y Bilbao, dejaron atrás sus trabajos y su vida cotidiana para permanecer juntos a su lado.
Su llegada al país estuvo marcada también por los problemas económicos y administrativos. Jon, de nacionalidad colombiana, tuvo dificultades para conseguir el visado necesario para viajar hasta Australia, mientras que Sandra denunció las dificultades que encontró para recibir asistencia y orientación durante los primeros días. Ambos han tenido que hacer frente a los gastos de alojamiento, transporte y manutención.
En medio de esta situación, una familia colombiana a la que los padres no conocían se ofreció a ayudarles. Sandra y Jon los conocieron en una iglesia y desde entonces les han facilitado un lugar donde alojarse temporalmente.
De Madrid y Bilbao a Barcelona, Nueva Zelanda y Australia: la trayectoria de Valeria
Valeria nació en Madrid, en el seno de una familia colombiana, y con apenas 12 años tuvo que marcharse a Colombia junto a sus padres debido a las dificultades económicas que atravesaba su entorno. Dos años después regresó a España y se instaló en Bilbao, ciudad en la que construyó buena parte de su vida y donde creó amistades que hoy permanecen a su lado.
Tras graduarse en Biotecnología en la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), decidió tomarse un año sabático para cumplir uno de sus sueños: viajar, descubrir nuevas culturas, mejorar su inglés y seguir creciendo antes de dar el siguiente paso en su carrera. Durante su etapa universitaria ya había vivido una experiencia internacional con una estancia Erasmus+ en la Universidade de Coimbra, en Portugal, entre septiembre de 2024 y febrero de 2025. Después de terminar la carrera, se trasladó a Nueva Zelanda, donde trabajó como técnica de laboratorio durante la campaña del kiwi, antes de viajar a Australia e incorporarse a una fábrica de productos lácteos mientras reunía los días de trabajo específico necesarios para prolongar su visado.
A sus 22 años, Valeria había recorrido ya varios países y ciudades mientras ampliaba su formación y acumulaba experiencias laborales muy diferentes. Su perfil también reflejaba una combinación poco habitual entre la ciencia y la estética: contaba con experiencia en atención al cliente y belleza, además de formación en maquillaje de efectos especiales, caracterización teatral y cuidado de la piel, junto con conocimientos en biología celular y molecular, FPLC y protocolos de bioseguridad. Una trayectoria marcada por la inquietud, el esfuerzo y las ganas de conocer mundo.