Los guardias civiles Laura y Dámaso, antes del crimen de Llanes: tres hijos, una separación y una orden de alejamiento que no evitó el asesinato
Laura y Dámaso formaron una familia con tres hijos y trabajaron juntos en Llanes hasta que la mujer sufrió la violencia de género
Dámaso, el guardia civil "reservado" de 49 años que ha matado a su exmujer en Llanes: adiestraba perros en Zamora y acababan de suspenderle
Durante años compartieron uniforme, familia y tres hijos, pero la relación entre Laura C. V. y Dámaso F. S., ambos guardias civiles, acabó derivando en un caso de violencia de género que había obligado a la Justicia a imponer medidas de protección para ella y a alejar a él de Asturias. Este miércoles, esa historia terminó de la peor forma posible. El agente irrumpió armado en el cuartel de la Guardia Civil de Llanes, donde trabajaba su expareja, y la asesinó a tiros antes de morir tras ser abatido por otros compañeros cuando intentaba huir.
La víctima, de 50 años y natural de Madrid, llevaba años destinada en Llanes, donde era una agente muy conocida y apreciada. Estaba incluida en el sistema de protección VioGén por violencia de género.
Sobre Dámaso pesaba una orden judicial de alejamiento que motivó su destino en la Comandancia de Zamora. El agente tenía abiertos expedientes por violencia machista e iba a ser expulsado de la Guardia Civil. Hace varios años, en septiembre de 2024, su rostro apareció en los medios por la condecoración de un perro policial llamado Donald, como informó 'EFE'.
Una familia unida por el mismo uniforme
Laura y Dámaso compartieron profesión, destino y vida familiar. Juntos tuvieron tres hijos, un joven de 18 años y dos hijas gemelas de 14. Durante buena parte de su carrera, los agentes coincidieron en el cuartel de Llanes, donde ella acabó convirtiéndose en una persona muy conocida y apreciada entre compañeros y vecinos. Con el paso del tiempo, sin embargo, la relación se deterioró hasta derivar en un caso de violencia de género que terminó judicializado.
Tras su separación, la agente quedó incluida en el sistema de protección VioGén, por lo que se emitió una medida de protección respecto a Dámaso, natural de Galicia. Como consecuencia de esa orden, él fue destinado a la Comandancia de Zamora, donde pasó a trabajar durante alrededor de una década en la unidad cinológica, especializada en el adiestramiento de perros para la detección de estupefacientes. Quienes coincidieron con el agente en Castilla y León lo describen como una persona "muy reservada", que apenas hablaba de su vida privada, indica 'La Nueva España'. En la actualidad, el guardia civil tenía abiertos expedientes por violencia machista y estaba inmerso en un procedimiento para su expulsión del Instituto Armado.
Sin arma reglamentaria
Las primeras investigaciones apuntan a que Dámaso ya no disponía de su arma reglamentaria cuando se produjo el crimen debido a su situación administrativa. Por ello, los investigadores tratan de esclarecer cómo consiguió el arma con la que perpetró el ataque.
Distintas fuentes apuntan a que pudo hacerse con el arma reglamentaria de otro agente en su puesto de Zamora, aunque las circunstancias concretas en las que la obtuvo continúan bajo investigación y todavía no han sido confirmadas oficialmente.
Irrumpió en el cuartel y abrió fuego
El crimen se produjo poco antes de las 13:30 horas de este miércoles. Según las primeras pesquisas, el agente accedió al cuartel de la Guardia Civil de Llanes por un acceso que conocía de su anterior destino en esas instalaciones y se dirigió hasta el lugar donde se encontraba Laura de servicio. Una vez dentro abrió fuego contra ella y le causó heridas mortales.
Un teniente de la Guardia Civil acudió inmediatamente para intentar auxiliar a la agente y perseguir al atacante, pero también fue alcanzado por los disparos y resultó herido de gravedad en una pierna. Durante la huida del agresor, otros guardias civiles repelieron el ataque utilizando sus armas reglamentarias. Dámaso resultó gravemente herido y, aunque fue atendido por los servicios sanitarios y trasladado a un centro hospitalario, falleció posteriormente a consecuencia de las lesiones sufridas.
Conmoción en la Guardia Civil
La Policía Judicial de la Guardia Civil mantiene abierta la investigación para reconstruir con precisión lo ocurrido y determinar todos los extremos del ataque. El crimen ha causado una profunda consternación tanto en el cuartel de Llanes como en la Comandancia de Zamora. Compañeros de la víctima aseguran que Laura llevaba tiempo atravesando una situación complicada y sostienen que el agresor no aceptaba la separación ni que ella rehiciera su vida. Ella ya había alertado de diversas amenazas.
Esas manifestaciones forman parte de los testimonios recabados tras el crimen y están siendo tenidas en cuenta en el contexto de la investigación. Si finalmente se confirma de manera oficial como un caso de violencia machista, Laura se convertirá en la víctima mortal número 34 por violencia de género en España en lo que va de 2026.