Homicidios

Carlota, la hija detenida por el asesinato de sus padres Javier y Esther en Tauste, Zaragoza, fue al hospital con magulladuras un día después del crimen

Javier y Esther, matrimonio asesinado en Tauste, Zaragoza, y la salida de los juzgados de los detenidos, una hija de ellos y su novio. EFE
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ZaragozaCon la localidad zaragozana de Tauste en el epicentro del caso, los investigadores continúan trabajando para esclarecer las circunstancias que rodean al crimen que acabó con las vidas de Javier Sánchez y Esther Latorre en su vivienda en el municipio. Muy queridos y conocidos por sus vínculos con el sindicalismo agrario, su compromiso político y su lucha por las causas sociales, ahora sus allegados asisten completamente en shock al avance de los acontecimientos, marcados además por la detención de una de las hijas del matrimonio: Carlota, de 40 años, quien acudió al hospital embarazada y con magulladuras un día después del crimen, según acaba de conocerse.

Arrestada como principal sospechosa junto a su novio, Luis Carlos, de origen colombiano, con el que mantenía una relación desde no hacía mucho tiempo, todo el foco de la investigación está en estos momentos sobre ellos.

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La investigación estrecha el cerco sobre Carlota y su novio por el crimen de Tauste

Los investigadores desde el primer momento tenían claro hacia dónde orientar sus pesquisas: en la escena del crimen no había nada que indicase que hubiesen forzado puertas o ventanas en la vivienda. Quien quiera que entrase en la noche en que Javier y Esther fueron acuchillados, tuvo que ser alguien de su entorno; alguien cercano. No había ningún indicio de un robo con violencia. Tampoco de violencia de género, ni mucho menos de un suicidio compartido. Al contrario, todo hacía indicar que quien entró en la vivienda no tuvo ningún problema para hacerlo y debía tener la confianza de las víctimas.

Los cadáveres de ambos fueron hallados el sábado 8 de agosto a las 21:00 horas después de que una hermana de Esther y su pareja diesen inmediatamente la voz de alarma. Habían quedado con ellos ese día, pero no eran capaces de localizarlos. Sabían que algo pasaba, y pronto descubrieron que habían sido asesinados en algún momento que los investigadores estiman entre la noche del viernes en que volvieron de cenar y la madrugada, cuando se registró la última actividad de Javier con la publicación de un vídeo en Facebook sobre la salida del izquierdista Gustavo Pietro del Gobierno de Colombia a las 1:12 horas ya de ese trágico sábado en Tauste.

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Ese día, y en esa madrugada, como ya han podido comprobar los agentes reconstruyendo sus pasos a posteriori con distintas cámaras de seguridad, tanto Carlota como su novio, efectivamente, estaban en la zona, pese a que residen en un piso de Zaragoza que los padres le tenían cedido a su hija. De hecho, las imágenes captaron cómo partían desde una estación de autobús de La Rosaleda y cómo se marchaban después andando por las inmediaciones del domicilio de las víctimas.

Los indicios acorralan a Carlota y su pareja

Desde la primera inspección ocular en la escena del crimen, los agentes apenas tardaron tres horas y media en comprobar si Carlota y su novio se encontraban en su vivienda. Y en un primer momento, en lo que puede ser significativo, en el piso nadie les contestó. Fue después, el lunes, cuando tras dar con ellos los agentes efectuaron sus detenciones como sospechosos del doble homicidio.

Entre todos los indicios que acorralan a ambos, además se ha conocido que Carlota acudió al hospital un día después del crimen. Se encontraba embarazada y tenía magulladuras en las manos y en la cara cuando fue atendida en el centro médico; más signos que no pasan desapercibidos para una investigación que tiene en el foco tratar de determinar la presunta participación de cada uno en los hechos, y en qué grado, de ser así, lo que es fundamental también de cara a un juicio.

Por el momento, los dos se han acogido a su derecho a no declarar, pero las pesquisas prosiguen avanzando para resolver el caso, que está bajo secreto de actuaciones.

Aunque Carlota tiene una hermana, nunca se contempló investigar a la otra hija de Javier y Esther porque reside fuera de España y estaba previsto que llegase al día siguiente, es decir, ni siquiera estaba en Zaragoza.

La hija de Javier y Esther detenida tras el asesinato del matrimonio sufre un trastorno psicológico

Según apuntan medios locales como Hoy Aragón, Carlota padece un trastorno psicológico relacionado con la esquizofrenia por el que, según personas que la conocían recordándola como “una chica muy buena” y “muy lista”, recibía tratamiento.

“Es un amor de chica”. “Tomaba un tratamiento y estaba bien. Lo único que se me ocurre que haya podido pasar es que haya dejado la medicación y haya perdido el norte”, llegaba a declarar a El Mundo una persona que conocía a la familia, asistiendo como todo Tauste al shock que rodea al doble crimen.