El jurado declara culpable al hombre que asesinó de 66 puñaladas a su mujer en presencia de su bebé en Palma

El Tribunal del Jurado ha declarado culpable al hombre que en diciembre de 2024 asesinó a su pareja asestándole hasta 66 puñaladas.
El fiscal, sobre el acusado de matar a su ex con 66 puñaladas, que alega defensa propia: "Es la maldad personificada"
El Tribunal del Jurado ha declarado culpable al hombre que en diciembre de 2024 asesinó a su pareja asestándole hasta 66 puñaladas mientras conducía por el camino de Can Pastilla, en Palma, y con su bebé de pocos meses en la parte trasera del coche.
Tras algo más de 24 horas de deliberación, el jurado ha considerado probado que el 10 de diciembre de 2024 el procesado acudió en coche con su expareja, a pesar de tener una orden de protección en vigor, a recoger a su hija de la 'escoleta'.
El jurado ha considerado probado que fue él el que en un momento dado sacó, de manera "súbita e inesperada" un cuchillo que llevaba entre su ropa y asestó "con la intención de causar la muerte" hasta 66 puñaladas a la víctima, que falleció a los pocos minutos, principalmente por las heridas que le perforaron la yugular y los pulmones.
Ahondando en esto, el jurado constata que los restos de ADN hallados en el mango del arma eran de él, mientras que los vestigios del filo eran de ella. Con el cadáver dentro del vehículo, recoge el veredicto, siguió circulando hasta provocar un accidente en el que la bebé resulto también herida y ser detenido poco después.
Para el jurado, además, el procesado asesinó a su pareja "movido por su condición de mujer y por el contexto de dominación" a la que la tenía sometida. Los miembros del jurado confirman así que el hombre es culpable de asesinato con alevosía, ensañamiento y con los agravantes de género y parentesco.
El acusado aprovechó la estrechez del vehículo para eliminar su defensa
Creen los miembros del jurado, además, que el acusado aprovechó la estrechez del vehículo y de las circunstancias para eliminar cualquier posibilidad de defensa de la víctima situándose en la posición del conductor, aunque el coche era de ella y era ella la que normalmente conducía para situarse en un plano de control y dominación de la situación y con el objetivo de causar el mayor daño posible.
"La reiteración del ataque incrementó el padecimiento físico más allá de la voluntad de causarle la muerte. Muchas de las heridas se produjeron cuando ella todavía estaba viva", señala el veredicto.
Respecto a la posibilidad de que el hombre actuara bajo los efectos de las drogas, el jurado ha rechazado extremo admitiendo que podía presentar un consumo ocasional, pero no una dependencia que condicionada sus actos.
Fiscalía y el resto de acusaciones reclaman que el acusado sea condenado a 25 años de cárcel por asesinato, un año por lesiones y otro año por quebrantamiento de condena.
Los testimonios policiales hablan de una brutalidad nunca vista
La Audiencia Provincial ha acogido esta semana el juicio con jurado durante el cual el jefe de Homicidios de la Policía Nacional declaró que en toda su carrera en el cuerpo no había visto "semejante brutalidad".
El médico que practicó la autopsia constató que el hombre empleó una fuerza "considerable y significativa" que provocó que María del Rosario muriera "en cuestión de segundos o pocos minutos" por la pérdida masiva de sangre.
La familia de la víctima, en sus declaraciones, aseguró que el acusado tenía a la mujer "sometida" y "anulada" y que ya había vertido amenazas de muerte contra todos. "Era un objeto para él y si no era un objeto para él, no lo sería para nadie. "La mató porque quiso ser ella misma", afirmó en su informe final el abogado de la familia, Carlos Portalo.
La familia "mínimamente compensada"
Al finalizar la vista, el letrado se ha mostrado satisfecho por el veredicto del jurado y la coincidencia con las tesis de las acusaciones y ha subrayado que con este pronunciamiento la familia, que ha asistido a la lectura, se siente "mínimamente compensada".
El letrado confía en que el pronunciamiento de la Sala en cuanto a las peticiones de prisión no se alejará mucho de sus reclamaciones.
El acusado, en la última sesión de la vista oral, leyó de su puño y letra una declaración en la que aseguraba que fue víctima de un arrebato y que estaba fuera de sí. "Tenía el demonio dentro", sostuvo.
Al finalizar la sesión, las acusaciones han solicitado la prórroga de la prisión provisional, cuyo plazo finaliza el 11 de diciembre de 2026. La petición ha quedado pendiente de resolución y el juicio visto para sentencia.