La pareja de Juan Miguel Isla, víctima del crimen de Manzanares, afirma que Antonio Caba sugirió a la Guardia Civil otras hipótesis sobre su desaparición

Cuarta sesión del juicio del doble crimen del manzanares
Cuarta sesión del juicio del doble crimen de manzanares en la que han participado los familiares. EP
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En la cuarta sesión del juicio con jurado popular sobre el doble crimen de Manzanares ha escuchado el viernes a los familiares de las víctimas y a personas relacionadas con las horas previas a las desapariciones de Jesús María González Borrajo, desaparecido en 2019, y Juan Miguel Isla, desaparecido en 2022.

Durante el juicio, la pareja de Juan Miguel Isla ha expresado que desde la mañana en que desapareció, comenzó a preocuparse al ver que no respondía a sus llamadas. Según ha señalado la testigo, es algo que nunca había ocurrido: "Llamé varias veces y no contestaba. Jamás había pasado eso".

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Al no lograr localizar a Juan Miguel Isla, su pareja avisó a la Guardia Civil y al día siguiente presentó una denuncia por desaparición en el cuartel de Manzanares. Fue allí donde la testigo coincidió con Antonio Caba, principal acusado de las dos muertes, y escuchó como el procesado ofrecía a los agentes posibles explicaciones sobre dónde podía encontrarse Juan Miguel Isla.

Según ha explicado al jurado la pareja de la víctima, considera que estas declaraciones podrían ser un intento de desviar la atención de los hechos ocurridos. Además, ha añadido que notó como Antonio Caba se puso nervioso al identificarse ante los agentes como pareja del desaparecido.

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Antonio Caba le regaló una pistola a un hermano de Juan Miguel Isla

Un hermano de Juan Miguel Isla ha informado que Antonio Caba le regaló una pistola al día siguiente de la desaparición de su hermano. El arma fue entregada a los agentes por sospechas de su relación con los hechos, tras aparecer el cadáver de Juan Miguel Isla y producirse la detención del principal acusado. El testigo ha declarado durante el juicio que no mantenía relación con su hermano desde el año 2013 por diferencias relacionadas con una herencia.

Por otra parte, también han declarado en la cuarta sesión del juicio los empresarios de La Solana que compraron una finca de Juan Miguel Isla, en cuya operación Antonio Caba actuó como intermediario.

Uno de ellos ha confirmado que el 22 de julio, día de la desaparición, Juan Miguel Isla y el principal acusado acudieron juntos a La Solana, donde les entregaron 50.000 euros en efectivo como parte del pago de una finca vendida por alrededor de 1,3 millones de euros.

Esa entrega de dinero constituye uno de los elementos sobre los que la investigación sustenta la tesis del móvil económico.

Jesús María González Borrajo prestó dinero a Antonio Caba

Durante la sesión, el hermano de Jesús María González Borrajo ha explicado como denunció la desaparición al no recibir noticias de su hermano cuando tenía un viaje al extranjero. También ha añadido que el desaparecido en 2019, había prestado dinero a Antonio Caba.

Precisamente, al conocer estos datos, el hermano de Jesús María González Borrajo se reunió con el principal acusado para conocer más detalles de los hechos, ya que había sido una de las últimas personas en estar con su hermano.

El testigo también ha señalado que fue la declaración de Gaspar Rivera, acusado de cómplice, lo que permitió conocer el lugar de los restos de Jesús María González Borrajo. La declaración del cómplice, según ha afirmado el hermano de la víctima, fue clave para la localización del cuerpo.

El Ministerio Público solicita 46 años de prisión para Antonio Caba

El juicio del doble crimen de Manzanares se está llevando a cabo en la Audiencia Provincial de Ciudad Real con un tribunal de jurado popular.

Según sostiene la fiscalía, Antonio Caba fue quien mató a Jesús María González Borrajo en 2019 y a Juan Miguel Isla en 2022. Además, señala que en ambos casos el crimen se produjo en un contexto relacionado con dinero y que Gaspar Rivera ayudó a ocultar los cuerpos.

El Ministerio Público pide 46 años de prisión para Antonio Caba, al que considera autor de los dos asesinatos, y 19 años para Gaspar Rivera, acusado como cómplice en ambos casos y beneficiado por la atenuante de confesión tras colaborar con los investigadores.