Tres días de luto por el trágico accidente en Zamora: un exceso de velocidad o una distracción al volante, posibles causas
Se barajan como principales hipótesis un exceso de velocidad o una distracción al volante
Las cuatro víctimas del accidente de Zamora son un padre de 59 años, su hija de 29 y sus dos nietos de 3 y 2 años
ZamoraLa tragedia ha sacudido este fin de semana a la provincia de Zamora. Este lunes es el primero de los tres días de luto en la localidad de Asparriegos por la muerte de un hombre, su hija y sus dos nietos de 2 y 3 años.
Los cuatro, de nacionalidad española, viajaban en un turismo que sobre las 13.45 horas se salió de la vía y chocó contra una tajea de hormigón a la altura del kilómetro 16,300 de la carretera ZA-P-2314, en el tramo que une las localidades de Anadvías y Malva, a la altura de este último municipio.
Inicialmente la persona que alertó al 1-1-2 informó de que había tres personas heridas atrapadas en el interior del vehículo, aunque posteriormente, los medios sanitarios desplazados al lugar, entre ellos un helicóptero medicalizado y el personal de Atención Primaria del centro de salud de Toro, confirmaron el fallecimiento de cuatro personas.
Las hipótesis
El accidente, según han confirmado a EFE fuentes municipales y de la Guardia Civil, ha tenido lugar en un tramo recto de la carretera, por la salida de la vía por la margen derecha del turismo y el posterior choque con la tajea.
Las autoridades han comenzado la investigación para esclarecer todo lo ocurrido pero se barajan como principales hipótesis un exceso de velocidad o una distracción al volante.
Llevaban poco tiempo viviendo en Aspariegos
La alcaldesa de Aspariegos, Elisa de Prada, ha indicado a EFE que pese a llevar poco tiempo viviendo en la localidad tenían muy buena relación con todo el pueblo, por lo que ha sido "un mazazo" para todos los vecinos y el Ayuntamiento pretende declarar luto oficial y adoptar alguna medida de condolencia oficial en el pleno que se celebrará la próxima semana.
Ha explicado que los cuatro vivían juntos en una vivienda que había comprado a principios de la pasada primavera el abuelo y conductor del turismo siniestrado, que llegó de la comarca zamorana de Benavente y trabajaba en la fábrica Quesos del Duero de Toro, del grupo García Baquero.
Posteriormente, al finalizar el pasado curso escolar, llegaron la madre y los dos niños procedentes de Sevilla y el de tres años asistía a clase actualmente en el colegio rural agrupado de Coreses mientras que el pequeño aún no estaba escolarizado.
