La madre de la bebé fallecida al sufrir quemaduras justifica las 'contradicciones' en su relato por el miedo a perder la custodia
Andrea Burdalo ha declarado este miércoles en un juzgado de Sevilla que la investiga por la muerte de su hija con graves quemaduras
Investigan la muerte de una bebé de 16 meses por quemaduras mientras la bañaba la pareja de su madre en Sevilla: "Me encontré a mi niña achicharrada"
SevillaAndrea Burdalo, madre de la bebé de 16 meses de Bormujos (Sevilla) que falleció al sufrir graves quemaduras mientras la bañaba, ha justificado su cambio de versión sobre la muerte de su hija por el temor a perder la custodia. La mujer ha alegado que cuando todo ocurrió su entonces pareja era quién estaba en la ducha con la niña, mientras ella se encontraba en una habitación contigua.
Andrea Burdalo, que ha declarado este miércoles como investigada ante el juzgado, afirmó inicialmente en urgencias que era ella la que estaba bañando a su hija, aunque luego cambió su versión al precisar que estaba en otra habitación preparando unos utensilios y su entonces novio, también investigado, sí estaría en la ducha.
La investigada habría justificado este cambio de versión inicial por el temor a perder la custodia de la niña, llamada Leyre, según ha informado el abogado que representa al padre biológico de la niña fallecida y que ejerce la acusación particular. Este letrado ha detallado que Burdalo se ha sometido a las preguntas de la juez, la Fiscalía y su propia defensa, pero ha rehusado responder a las preguntas de esa acusación particular.
La mujer está siendo investigada por un posible homicidio por imprudencia grave, teniendo en cuenta que ella era la garante de la integridad de la menor en el momento de los hechos y que habría existido una desatención grave en su cuidado.
La familia paterna sobre la muerte de la bebé: "Tengo superclaro que la han matado"
El abogado del padre de la bebé fallecida ha informado que está pendiente una pericial por parte de los expertos de cirugía plástica del Hospital Virgen del Rocío, la toma de declaración a una vecina del inmueble para que aclare si escuchó voces o signos de discusión, y también estudiarán la solicitud de medidas cautelares que garanticen la presencia de la madre a lo largo del procedimiento.
Este abogado ha detallado que la madre ha manifestado que, en el momento de los hechos, estaría en la habitación que colindaba con el baño "supuestamente preparando unos utensilios de la pequeña", aunque ha apostillado que, para la acusación particular, todavía no está claro qué pasó dentro de esa vivienda.
Por su parte, el abuelo paterno de la niña, José Antonio Molino, ha recalcado a las puertas de los juzgados -donde algunos allegados se han concentrado con pancartas- que su nieta no murió de forma natural o accidental, sino que la mataron. "Tengo superclaro que la han matado. Por eso estoy aquí, no voy a parar hasta que sepa la verdad de lo que le ha pasado a mi nieta", ha recalcado.
Libertad del otro investigado
El pasado junio la jueza que investiga la muerte de esta bebé por quemaduras durante un baño, que tuvo lugar el pasado 30 de marzo, mantuvo en libertad al único investigado entonces por estos hechos, que era pareja de la madre, al no ver de momento "indicios de intencionalidad dolosa".
Dicha decisión se tomó tras la vista de medidas cautelares celebrada en el juzgado encargado del caso, cuya titular ordenó que compareciera ante este órgano cada 15 días, la retirada del pasaporte y la prohibición de salida del territorio nacional, según informaron fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía.
La jueza recogía en su auto que, a partir de las diligencias practicadas hasta entonces, las circunstancias de los hechos, las declaraciones de la madre y del investigado y la inspección ocular de la vivienda donde ocurrieron, no existían "indicios en el momento actual que permitan verificar una intencionalidad dolosa" en la acción del hombre mientras bañaba a la menor.
Durante el interrogatorio, el encausado insistió en que lo ocurrido se debió a un accidente doméstico tras dejar a la pequeña en la bañera para ir a buscar una toalla, momento en que la escuchó gritar. La bebé murió el 29 de mayo tras permanecer dos meses en la unidad de quemados del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla.