El fiscal pide 52 años de cárcel para Jordi Magentí por el crimen de Susqueda: le atribuye los asesinatos de Marc y Paula en el pantano
La Fiscalía de Girona pide 52 años de cárcel para Jordi Magentí Gamell y que el caso llegue a juicio con un jurado popular
Un nuevo informe analiza el crimen de Susqueda nueve años después: Marc y Paula recibieron al menos cinco disparos
La Fiscalía de Girona pide 52 años de prisión para Jordi Magentí Gamell por el doble crimen de Susqueda. En su escrito de acusación, le atribuye dos delitos de asesinato con la agravante de reincidencia y otro de tenencia ilícita de armas. Solicita 25 años por cada uno de los asesinatos y dos más por la posesión ilegal del arma, además de 10 años de libertad vigilada una vez cumplida la condena.
Así lo han adelantado fuentes como 'El Periódico'. En un documento de 52 páginas presentado ante el Tribunal de Instancia de Santa Coloma de Farners, el ministerio público reconstruye cómo habrían muerto Paula Mas Pruna, de 21 años, y Marc Hernández López, de 23. Según la acusación, Magentí disparó contra la pareja cuando se preparaba para entrar en el agua con un kayak, a una distancia de entre uno y tres metros. Después habría hundido el coche y los cuerpos de los jóvenes en distintos puntos del pantano e intentado hacer lo mismo con la embarcación.
La Fiscalía quiere que el caso llegue a un jurado popular en la Audiencia de Girona y solicita que sus miembros visiten personalmente el pantano para conocer los detalles del lugar. El escrito reúne las pruebas que pretende presentar para sostener la acusación, entre ellas informes balísticos, análisis de teléfonos móviles, grabaciones de cámaras y estudios acústicos. La petición supone un nuevo avance en el caso.
La Fiscalía sitúa a Magentí en la orilla cuando la pareja se preparaba para navegar
Según la reconstrucción del fiscal, Paula y Marc llegaron a la zona del pantano de Susqueda la tarde del 23 de agosto de 2017 con un Opel Zafira. Querían pasar el día siguiente navegando en kayak y pasaron la noche cerca del embalse. La mañana del 24 salieron para sacar dinero en una población próxima y regresaron pasadas las 10:00 horas, antes de acceder por una pista forestal situada después de El Pasteral para buscar un lugar desde el que llegar fácilmente al agua.
La acusación sostiene que Magentí también se desplazó aquella mañana desde su domicilio de Anglès, en un Land Rover Defender 90 blanco. Habría llegado al pantano después de las 09:36 horas, antes que la pareja, y habría estacionado en una pista para bajar hasta la orilla. El fiscal destaca que conocía bien la zona porque llevaba años frecuentándola para pescar y cazar y estaba familiarizado con los caminos, los accesos y los distintos parajes del embalse.
En ese punto, cuando Marc y Paula se disponían a entrar en el agua con el kayak, Magentí habría abierto fuego contra ellos. El escrito sitúa los disparos a una distancia de entre uno y tres metros y sostiene que Paula recibió un impacto en la cabeza que le provocó la muerte inmediata. Marc habría recibido al menos cuatro disparos en la zona toracoabdominal izquierda. La Fiscalía también recoge que el joven llegó a interponer la mano izquierda en un gesto reflejo de defensa y que un proyectil la atravesó. El fiscal no ha podido determinar cuál de los dos recibió el primer disparo.
El ministerio público sostiene que los jóvenes estaban completamente indefensos y no tenían posibilidad de repeler el ataque ni motivos para preverlo. También afirma que Magentí actuó movido por una "ira desmesurada", aunque reconoce que no ha podido determinar qué desencadenó su reacción. Según el escrito, el acusado no conocía previamente a las víctimas. Después de matarlas, habría trasladado el coche, los cuerpos y el kayak a tres lugares distintos del pantano para retrasar su localización y dificultar la investigación.
52 años de cárcel y una visita al pantano para el jurado popular
La petición de 52 años de prisión se desglosa en 25 años por cada uno de los dos delitos de asesinato y otros dos por tenencia ilícita de armas. Además, el escrito invoca la agravante de reincidencia por una condena anterior del investigado.
El antecedente se remonta al 4 de diciembre de 1997, cuando Magentí mató a su mujer, Maria Josefa García Fernández, en Anglès. Según recoge el escrito, la esperó escondido en la calle Ter y le disparó tres veces en el lado izquierdo del cuerpo. Cuando ella ya estaba en el suelo, volvió a dispararle por la espalda. Un jurado popular lo declaró culpable por unanimidad y la Audiencia de Girona le impuso 15 años de prisión en una sentencia del 28 de febrero de 2000. La Fiscalía, no obstante, solicita documentación oficial sobre la firmeza y el cumplimiento de aquella condena, ya que advierte de que esos extremos todavía no constan acreditados en el procedimiento.
Una de las peticiones del fiscal es que los miembros del jurado visiten el pantano para conocer directamente los escenarios del crimen y las distancias entre ellos. Propone que recorran, si es posible, la ruta que habría seguido el Opel Zafira desde El Pasteral, tomando como referencia los cinco puntos en los que las cámaras de vigilancia captaron el vehículo. También quiere que conozcan los lugares donde aparecieron el coche, los cuerpos y el kayak, así como Mas Llomà, las ruinas de La Rierica y el punto donde presuntamente se fotografió un Land Rover Defender blanco.
La Fiscalía considera que esa visita permitiría al jurado valorar los desniveles, los caminos, los accesos al agua, la sonoridad y el carácter aislado de los espacios. Entre las pruebas que pretende presentar figuran una piedra encontrada en la mochila de Marc, otras localizadas en el Opel Zafira y las recuperadas del interior del kayak, además de la propia embarcación y los restos hallados en 2023. El escrito incluye también informes de balística y autopsias, declaraciones de testigos y agentes, grabaciones de cámaras, datos de teléfonos móviles, búsquedas en internet, geolocalizaciones, estudios acústicos y trabajos de búsqueda subacuática. El fiscal pide que investigadores y peritos ratifiquen sus conclusiones ante el jurado.
La nueva pericial balística y un arma que sigue sin aparecer
La acusación llega menos de un mes después de que se hiciera pública la incorporación al sumario de un informe de balística encargado por los Mossos d'Esquadra al médico forense y experto José Manuel Tortosa López. El peritaje establecía que al menos cinco disparos alcanzaron a las víctimas: uno en el cráneo de Paula y otros cuatro en el cuerpo de Marc. No descartaba, sin embargo, que el joven hubiera recibido un quinto impacto, lo que elevaría a seis el total de disparos que dieron en la pareja. El especialista tampoco excluía que se hubieran efectuado otros tiros que no llegaron a alcanzar a ninguno de los dos.
Tortosa consideraba que el calibre más congruente con las lesiones era el 7,65 mm Browning, aunque también contemplaba un 9 mm corto, un 9 mm Makarov y determinadas cargas del .38 Special. El informe apuntaba como opción más probable a una pistola semiautomática compacta o intermedia, sin descartar por completo un revólver. En cuanto a la distancia, situaba el disparo contra Paula entre uno y dos metros y los que alcanzaron a Marc entre uno y tres. El escrito de la Fiscalía recoge ahora un arma corta de características compatibles con una pistola semiautomática de calibre 7,65 o 9 milímetros y sitúa el ataque en ese mismo rango de distancia.
El arma del crimen nunca ha sido localizada. En La Rierica, el lugar donde los investigadores sitúan los asesinatos, no se encontró ningún vestigio balístico. En cambio, particulares que rastrearon los alrededores de la Font del Borni localizaron dos vainas, una bala y un fragmento de bala del .38, restos que no se incorporaron a la causa ni fueron analizados por los Mossos. En agosto de 2025, el abogado de las familias, Carles Monguilod, explicó a la web de 'Informativos Telecinco' que para buscar el arma se había recurrido incluso a la colaboración de la Armada. "Es un fondo lleno de lodo y barro. No es buscar una aguja en un pajar, sino peor todavía", resumió entonces.
La desaparición de la pareja se denunció el 24 de agosto de 2017. Dos días después apareció su kayak, rajado y con piedras en su interior, y el 28 de agosto los investigadores localizaron el Opel Zafira hundido en el pantano, con las llaves puestas, la primera marcha engranada y las ventanillas bajadas. Los cuerpos fueron encontrados el 26 de septiembre, 33 días después del crimen: estaban desnudos y lastrados con piedras. El cadáver de Marc apareció con una mochila llena de ellas. Magentí fue detenido el 26 de febrero de 2018 e ingresó en prisión provisional el 1 de marzo. Tras pasar cerca de 10 meses encarcelado, quedó en libertad provisional en diciembre de ese año. Siempre ha negado su implicación en el doble asesinato y el pasado verano pidió que le retirasen las cautelares, algo que rechazaron las autoridades judiciales. Hasta ahora no ha sido juzgado ni condenado por las muertes de Marc y Paula.