Patricia, con piel de mariposa, pide que financien el tratamiento que cerraría sus heridas: "Supondría dejar de sobrevivir para empezar a vivir"

Los pacientes con piel de mariposa llevan seis meses esperando la financiación de la primera terapia génica destinada a esta enfermedad, que fue aprobada por Europa: han iniciado una campaña de recogida de firmas
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Patricia lleva 33 años conviviendo con heridas y ampollas por toda su piel. La primera apareció en su ingle nada más dar a luz su madre: su piel es tan frágil como las alas de una mariposa. Convive con el dolor crónico y debe realizarse curas cada día de su vida. No importa que sea verano, fin de semana, esté en un viaje o sea Navidad.
La realidad es que la vida de Patricia sería mejor si a España hubiera llegado la terapia génica aprobada por Europa hace seis meses. Mientras países como Francia, Italia o Alemania ya lo administran en sus hospitales, en nuestro país nadie puede beneficiarse de ella. "No es justo. Nuestras vidas valen lo mismo", reclama Patricia.
"Para mí, el acceso a este tratamiento supondría dejar de sobrevivir para comenzar a vivir", afirma. "Sería una oportunidad de tener más calidad de vida, vivir con menos dolor y poder cerrar heridas crónicas que limitan mucho".
Seis meses de espera, seis meses de dolor
Ella es una de los aproximadamente 250 pacientes que en España podrían beneficiarse de Vyjuvek, la terapia génica desarrollada específicamente para tratar la Epidermólisis bullosa distrófica (EBD), que favorece la cicatrización y reduce la formación de nuevas ampollas en las zonas tratadas. Hay pacientes (de otros países) que llevaban con las mismas heridas abiertas durante años y que gracias a este tratamiento llevan tiempo con ellas cerradas.
De las 1.000 personas con piel de mariposa que hay en España, alrededor del 25 % padecen esta variante. De los cuatro tipos que existen, esta es una de las formas más graves de la enfermedad, causada por mutaciones en el gen COL7A1, una proteína crucial para la unión de la epidermis con la dermis (la capa más profunda de la piel).
Aunque Vyjuvek no es una cura definitiva, actúa directamente sobre las heridas, acelera su cicatrización, alivia el dolor y previene infecciones. Lo que supone una mejor calidad de vida para los pacientes.
