Sara Horcas, enfermera con esclerosis múltiple: "A veces te limitan más las etiquetas que te ponen los demás que tú misma"

Sara Horcas, enfermera con esclerosis múltiple, nos cuenta como la vida sigue más allá de los límites que otros puedan imponerle, enfocándose en su día a día
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La esclerosis múltiple es conocida como "la enfermedad de las mil caras" porque se manifiesta de formas muy diferentes en cada persona. Sara Horcas es una de ellas.
Enfermera de profesión, a sus 26 años, concretamente un 4 de noviembre de 2022, le confirmaron un diagnóstico que, de alguna manera, ya intuía.
"Empecé a notar una sensación rara en el brazo izquierdo, como un hormigueo que bajaba por el pecho y la pierna". Anteriormente, en 2017, había tenido un accidente de tráfico. "Me atropelló una moto y me operaron la clavícula", recuerda, y desde entonces tenía una sensación que describe como "extraña" en su brazo, sin embargo, esta vez era diferente, no se trataba de eso.
"Trabajaba realizando resonancias magnéticas en el hospital y veía a menudo a pacientes con esclerosis. Cuando noté aquellos síntomas, lo supe. Fue como una premonición, un sexto sentido", cuenta en una entrevista con la web de Informativos Telecinco durante el EMfestival, acto organizado por la Fundación Esclerosis Múltiple Madrid con el apoyo de Sanofi y la Fundación Ramón Areces.
Dos semanas después, las pruebas confirmaron lo que ya sospechaba: esclerosis múltiple remitente-recurrente. "Para mí fue un alivio. Llegué a pensar que podía ser un tumor cerebral. La esclerosis, dentro de todo, era lo menos malo de lo que había imaginado. Es una enfermedad que no tiene cura, pero sí tratamiento, y la calidad de vida de los pacientes hoy no tiene nada que ver con la de hace 20 o 40 años".
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La esclerosis múltiple es una enfermedad neurológica crónica que suele debutar entre los 20 y los 40 años y constituye una de las principales causas de discapacidad en adultos jóvenes. Afecta al cerebro y la médula espinal, provocando síntomas muy variables en tipo e intensidad según las áreas del sistema nervioso central dañadas.
En el 85% de los casos, la enfermedad se presenta con brotes seguidos de remisiones —la conocida como esclerosis múltiple remitente-recurrente, la misma que le diagnosticaron a Sara—, mientras que en otros sigue un curso progresivo desde el inicio (forma primaria progresiva) o comienza con brotes y más tarde se vuelve progresiva (forma secundaria progresiva).
