Entrevistas

Miquel Pino, de sufrir un accidente casi mortal a ser mentor de empresarios: "Han pasado tres años, pero hay cosas que no se olvidan"

Miguel Pino
Miguel Pino. Silvia Poch
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¿Qué harías si tuvieras un accidente que te deja postrado en la cama o en una silla de ruedas durante un tiempo indeterminado o para siempre? ¿Te has preguntado qué pasaría con tu trabajo o con tu empresa si es que la tienes? No hay que pensar en negativo, lo sabemos, pero hay una frase que muchas personas se repiten y es "a mí no me va a pasar". Sin embargo, la vida a veces puede ser muy puñetera y nos trae, precisamente, todo aquello con lo que no habíamos contado. El testimonio del empresario Miquel Pino demuestra que estas historias ocurren más a menudo de lo que creemos. De hecho, según la DGT, en el año 2022 se registraron un total de 8.106 siniestros con víctimas en los que hubo una bicicleta implicada, en los que un total de 81 personas ciclistas resultaron fallecidas, 711 personas ciclistas resultaron heridas hospitalizadas y 7.033 personas ciclistas resultaron heridas no hospitalizadas, lo que supone una aumento en todos los indicadores respecto al año 2019: del 3% (+269) en siniestros con víctimas, del 1% (+1) en personas fallecidas, del 10% (+65) en heridas hospitalizadas y del 4% (+240) en personas heridas no hospitalizadas.

Para él, la vida como la tenía planificada cambió un fatídico 9 de abril de 2023, cuando sufrió un grave accidente con su bicicleta que lo dejó varios meses postrado en una silla de ruedas, afrontando una recuperación larga, dolorosa e incierta. Tras la caída, sus prioridades cambiaron y todos sus planes quedaron en suspenso. Esta historia la cuenta ahora en 'Nunca digas "A mí no me va a pasar"'(Profit, 2026), un libro que lejos de lamentarse pretende ayudar a otras personas, sobre todo a empresarios y empresarias, que han sufrido un percance vital -de la forma que sea- y no saben por dónde tirar. Después de acompañar durante más de 30 años a otros empresarios, se encontró en el hospital sin saber muy bien cómo iría su empresa o cómo proceder en estos casos. Su mayor problema era controlar los pensamientos negativos que se agolpaban en su cabeza. Durante las primeras semanas no dejó de imaginarse malos presagios, que, además, nunca se cumplieron.

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Así lo cuenta a la web de 'Informativos Telecinco': "El mayor miedo no era el dolor, era perder el control de mi vida y de mi empresa. Porque cuando estás en una silla de ruedas sin poder moverte, entiendes algo brutal, que si tu empresa depende de ti, no tienes una empresa, tienes un problema. Mi mente se iba constantemente al peor escenario, pero aprendí que no puedes evitar que la mente hable. Lo que sí puedes decidir es a quién escuchas. Y ahí fue determinante todo lo que había construido antes: equipo, estructura, sistema".

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En este ruido mental que se le generó, descubrió algo importante que no sabía. Y es que a veces parar no es perder el tiempo sino recuperar el control. "Pero no sabemos hacerlo y por eso muchos empresarios están agotados incluso cuando no trabajan. Y por eso este libro no habla solo de empresa, habla de vida y de lo que pasa cuando la vida te obliga a parar", expresa. Gracias a esa fortaleza, a su equipo médico y su mujer, hoy Miquel sigue al pie del cañón, y con una relación más que sana con su bicicleta. "Hoy la bicicleta para mí ya no es sólo deporte, es conciencia. Porque un día sales a disfrutar… y al siguiente estás luchando por volver a caminar. Han pasado tres años, pero hay cosas que no se olvidan. El cuerpo se recupera, sí, pero la mente cambia para siempre. Ahora vivo con algo que antes no tenía: presencia real. Antes iba rápido, ahora voy consciente. Y eso, aunque suene duro, ha sido uno de los mayores aprendizajes de mi vida", explica. 

Qué hacer si pasa: cómo lo consiguió él

¿Cómo lo consiguió? Una de las cosas que más agradeció fue haber aprendido a delegar previamente y tener una buena organización de su empresa. Eso le permitió poder trabajar desde el hospital y desde su casa, mientras se recuperaba. Algo que, como señala, no es común en muchas empresas donde la figura del jefe acapara todo el poder y, si falta, todo es un caos. Por eso señala que falta mucha preparación para aquello que puede ser inevitable, como pueden ser los accidentes o las enfermedades. "Lo que falta es una empresa diseñada de verdad: con números claros, procesos, equipo preparado y decisiones no dependientes de una sola persona. Porque el día que tú caes la empresa no debería caer contigo. Y esto no va de teoría, va de supervivencia", expresa.

Para él un buen empresario debe saber delegar, que no es quitarse trabajo ni repartir tareas, sino que es "dejar de ser el cuello de botella de tu empresa". ¿Cuándo se consigue? "Se consigue cuando entiendes que tu valor no está en hacerlo todo, sino en que todo funcione sin ti. Pero claro, eso asusta. Sobre todo, a pequeñas y medianas empresas, porque implica soltar control, confiar, formar… y aceptar errores. En el libro explico algo muy claro, que si todo pasa por ti, tu empresa no crecerá nunca más allá de ti. Y eso tiene un techo, siempre". 

Otra de las claves para conseguirlo, sin duda, es dejar de presentarse como el empresario inquebrantable que lo puede todo. "Mi accidente me obligó a romper ese personaje, a decir “no puedo”. Y ahí entendí que liderar no es demostrar que eres fuerte sino construir algo que no se rompa cuando tú no estás". 

Los 10 consejos para que tu empresa no caiga si tú no estás

El autor de los libros 'Lidera, gana y sé feliz' y 'La mente del nuevo empresario', asegura en su nuevo libro que hay otros factores que también pueden ayudar a que todo no se vaya al traste si tienes un accidente o algún problema grave y tienes personal a tu cargo. ¿Cuáles son esos consejos?

  1. Tener siempre un plan B.
  2. Formarte con un mentor. Cuando necesitas sacar a tu empresa de un punto muerto, esta puede ser una buena solución. Esta figura puede ayudarte a conseguir los cambios que necesitas en poco tiempo.
  3. Ahorrar e invertir. De los beneficios, él aconseja ahorrar una parte entre el 10 y el 30% si es posible.
  4. Practicar la resiliencia.
  5. Valorar lo que ya has alcanzado.
  6. Sé fiel a tus valores.
  7. No te castigues
  8. Valora en aquello que tu empresa es diferente.
  9. Calcula los riesgos. En este punto, el sugiere estar al día de las finanzas de la empresa y formarse si es necesario.
  10. Cuida tu salud mental. En su caso, necesitó rehabilitación, pero también echó mano de otras prácticas como el yoga y el mindfulness para ayudar a su mente a relajarse.