Eduardo, el joven que estuvo muerto una hora y "resucitó": "Vi a mi abuelo, fallecido 20 años atrás, pero no podía quedarme con él"

A Eduardo se le paró el corazón durante 25 minutos, en los cuales tuvo una nítida visión de su abuelo, fallecido 20 años atrás
Eduardo estuvo muerto durante una hora: “Resucité con 33 años y 17 días, es la experiencia más extraordinaria que se puede vivir"
El día en el que Eduardo Muñoz estuvo muerto durante - aproximadamente -una hora, era un día normal. Después de haber tenido el covid19, llevaba un tiempo sin jugar al tenis pero, esa mañana, decidió volver a las pistas, tal y como ha contado en una entrevista exclusiva con Informativos Telecinco web.
Se llevó con él a su perra, Golondrina, con la que tenía intención de pasear después. Nada le hacía pensar, por tanto, que, a sus 33 años, iba a sufrir una parada cardíaca que, no solo no iba a costarle la vida, sino que iba a cambiar completamente su concepción de la realidad.
Como ingeniero, el entrevistado siempre ha creído en aquello que podía comprobar. Y aquel día comprobó que su conciencia permanecía a pesar de que su corazón estuviera parado al cien por cien durante 25 minutos y que, aunque estuviera clínicamente muerto, fue capaz de resucitar. "Los médicos me dijeron que lo mío había sido un milagro, que nunca habían visto un caso como el mío", ha declarado, consciente de que la vida (o la muerte) le dio una segunda oportunidad.

"Vi a mi abuelo fallecido en una especie de tribunal"
Eduardo también sostiene que, durante el tiempo en el que estuvo muerto, experimentó una ECM, una experiencia cercana a la muerte; algo que todavía hoy intenta explicar. Primero, vio, desde arriba, la imagen de una ambulancia escoltada por dos coches de policía; una fotografía aérea de lo que le estaba ocurriendo en ese momento. Después, vio algo que nunca olvidará:
“Vi a mi abuelo, fallecido veinte años atrás, en una especie de tribunal. Allí me comunicaban que la situación iba a ser difícil, pero que no podía quedarme con él y tenía que regresar”.
Lo que recuerda de aquel encuentro es una profunda sensación de paz. “Allí no había ningún ruido”, relata. Sentía la presencia de su abuelo y su fuerza, como una energía que le ayudaba a regresar a su cuerpo. “Me costaba muchísimo volver al cuerpo y mi abuelo era el que me ayudaba a volver con una energía, como si fuera un viento que me ayudaba a tener la fuerza necesaria para regresar”, ha relatado.

"No tenía miedo a quedarme ni ganas de volver"
Eduardo no describe aquel momento como una experiencia de felicidad desbordante. “No tenía miedo a quedarme ni ganas de volver ni ganas de irme”. Simplemente aceptaba lo que allí se decidiera. “Era un estado muy neutral”, resume. Y, más tarde, representó con la Inteligencia Artificial lo que había visto "en el otro lado", añadiendo el mensaje que, desde que volvió a nacer, quiere transmitir al mundo:
"El día en el que desperté después de mi parada, mi madre grabó un vídeo para que yo mismo retransmitiera a mi familia como estaba y en ese vídeo conté la experiencia más extraordinaria que un ser humano puede vivir. Aunque ya está en un vídeo pasado de perfil, he querido volver a recordarla, porque ahora he recreado con Ia IA exactamente lo que vi", escribe en su cuenta de Instagram.
"He perdido completamente el miedo a la muerte, y ahora solo me preocupa vivir lo suficiente como para poder dejar mi legado. Me siento muy afortunado de haber tenido una segunda oportunidad para hacerlo ya que la primera parte de mi vida no fui fiel a lo que sentía", añade.
"A los 33 años y 17 días resucité - continúa - para cambiar mi vida y lanzar este mensaje al mundo: vivimos en una sociedad en la que la especie humana está profundamente enferma y desconectada de lo que verdaderamente es. Se autodestruye a sí misma, y a su entorno. Y se pierde el maravilloso regalo que significa estar vivos", concluye.
