La inestabilidad continuará durante los próximos días con temperaturas más bajas de lo habitual
Las precipitaciones amenazan a España durante este fin de semana: las zonas más afectadas, según la predicción de la Aemet
El buen tiempo seguirá resistiéndose en buena parte de España, tras varios días marcados por la lluvia, las tormentas y unas temperaturas más propias de marzo que de mayo, la previsión meteorológica apunta a que la inestabilidad continuará también durante la próxima semana.
En ciudades como Madrid, el ambiente ya refleja ese cambio brusco de tiempo. A media tarde, los termómetros apenas alcanzaban los 13 grados, una cifra claramente inferior a la habitual para estas fechas.
Un mayo con sabor a invierno
La responsable de esta situación es una borrasca muy estacionaria situada al oeste de la península, que sigue enviando aire frío y humedad hacia España. Ese bloqueo atmosférico mantendrá un escenario de cielos muy variables y precipitaciones frecuentes durante los próximos días.
Para este fin de semana, las temperaturas máximas seguirán siendo bajas, en muchas zonas del país apenas se llegará a los 20 grados, mientras que el ambiente fresco será especialmente notable durante las primeras y últimas horas del día.
Tormentas intensas y riesgo de granizo
La previsión apunta además a un aumento de la inestabilidad. Este sábado se esperan tormentas en buena parte de la península y Baleares, con especial atención al Mediterráneo, donde podrían registrarse chubascos localmente fuertes.
El domingo, aunque algunas zonas del litoral mediterráneo podrían recuperar momentos de sol, en el resto del país continuarán los chaparrones intensos, acompañados en algunos casos de granizo y fuertes rachas de viento.
El calor seguirá sin aparecer la próxima semana
Las previsiones a medio plazo tampoco invitan a pensar en un cambio inmediato. Los mapas de tendencia mantienen los tonos azules sobre la península y Canarias, señal de que las temperaturas seguirán situándose por debajo de lo normal para esta época del año.
Todo apunta, por tanto, a que el patrón de lluvias, frío e inestabilidad continuará dominando el tiempo durante buena parte de la próxima semana, retrasando la llegada del ambiente más cálido y estable típico de mayo.


