La autopsia revela que la maestra asesinada en Rafelcofer fue estrangulada mientras le asestaban 38 puñaladas

La mayoría de puñaladas no llegaron a penetrar en el cuerpo.. Europapress
  • La muerte de Rosa Carmen en su casa se produjo por un shock hemorrágico fruto de las puñaladas que recibió

  • El informe de la autopsia ha sido presentado durante la tercera sesión del juicio y trasladado al jurado popular

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ValenciaRosa Carmen Pous Escrivà fue asesinada en su casa de Rafelcofer (Valencia) el 27 de abril de 2024. Era maestra. Tras casi dos años de incertidumbre y de investigación, este jueves los médicos forenses han concluido que la víctima fue estrangulada mientras era, a su vez, apuñalada.

La muerte de Rosa Carmen se produjo por un shock hemorrágico fruto de las 38 puñaladas que recibió esa noche en el torso, los brazos y las manos.

Así lo confirma la autopsia realizada en el Instituto de Medicina Legal (IML) de València. El informe ha sido presentado durante la tercera sesión del juicio que se está celebrando en la Audiencia Provincial de Valencia. Las pruebas periciales han sido expuestas por una docena de agentes del Grupo de Criminalística de la Guardia Civil y médicos forenses.

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Estos resultados han sido trasladado al jurado popular que debe deliberar si Antonio 'Toni' S. E., de 46 años, y Rubén Ú. P., de 44, los delincuentes detenidos y encarcelados, son culpables o inocentes del crimen. Ambos son politoxicómanos y acusados por su presunta participación en el asesinato. Se juzgará si realizaron los hechos con ensañamiento y alevosía.

Una puñalada letal

La mayoría de puñaladas, al parecer, hicieron un daño superficial, no llegaron a penetrar en el cuerpo. Sin embargo, trece de ellas afectaron a arterias y órganos vitales que le provocaron diversas hemorragias. Eso sí, una puñalada fue letal: se produjo en el ventrículo izquierdo, el que bombea sangre al corazón, lo cual le causó una hemorragia que derivó en una parada cardíaca.

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La víctima también presentaba seis cortes en los brazos y dos en las manos, lo que indica que se defendió de sus agresores.

Además de todas estas heridas, se estaba produciendo a la vez un estrangulamiento. Así lo confirman las fracturas, arañazos y hematomas que se identificaron en el cuello, la mandíbula y el rostro de la mujer, y que impedían que entrara oxígeno al tiempo que perdía sangre por las hemorragias de los cortes.

El presunto o presuntos asesinos

Los forenses ven factible que las lesiones puedan estar causadas por una única persona, teniendo en cuenta la complexión física de la víctima. Consideran, eso sí, que esta actuó con ensañamiento.

Por su parte, el grupo de Criminalística ha señalado que del casi centenar de muestras tomadas y analizadas, los resultados solo detectaron restos genéticos de Rubén en una mancha de sangre encontrada en el marco de la puerta de la casa.

En el caso de Antonio, el presunto autor material del crimen, los investigadores detectaron su carga genética en muchas de las muestras que resultan incriminatorias.

Además encontraron restos de sangre en varias habitaciones de la casa de Rubén, donde fueron tras consumar el crimen, y en el asiento del copiloto de su amigo, donde se montaron después para ir a comprar droga con el dinero que le robaron a la víctima.

Un audio comprometedor

La defensa de Antonio, ejercida por Diego Verdú, tratará de convencer al jurado de que su cliente actuó con sus capacidades alteradas por un brote psicótico y por el consumo de drogas y alcohol.

Por su parte, la defensa de Rubén, ejercida Juan Carlos Navarro, tratará de demostrar que su representado no tuvo nada que ver con el asesinato, y que todo fue obra de su compinche, mientras que él se vio sorprendido y no pudo hacer nada.

Una de las principales pruebas en las que basa este argumento es un audio de casi dos horas grabado con el móvil de Rubén después del crimen en el que, no se hace ninguna referencia sobre el asesinato, pero se escuchan algunas declaraciones comprometedoras.

La grabación también se ha entregado al jurado popular. Se escucha cómo Antonio le pregunta a Rubén "¿sabes cómo yo me describo?", y este le contesta: "asesino". También se oye como Rubén hace referencia a que su amigo se ha cortado y le recrimina que le está manchando la casa de sangre. La frase más comprometedora la pronuncia Antonio: "Si yo caigo, tú caerás conmigo".

Las condenas

Las acusaciones sostienen que la participación fue de ambos. De hecho, remarcan que sin la participación de Rubén, vecino y antiguo conocido de la víctima, no se podría haber llevado a cabo. Los dos están acusados de un delito de asesinato y otro de robo con violencia e intimidación en casa habitada. El fiscal les pide 28 años de cárcel, 23 por matarla y 5 por el asalto.

La acusación particular, por su parte, eleva la pena dos años más, a 30, al considerar tres agravantes: el abuso de superioridad (dos contra una), el ensañamiento y la alevosía.

Este viernes continúa el juicio con las declaraciones de los acusados y la reproducción de las periciales psiquiátricas.