Las Fallas siguen al otro lado del charco: la ciudad argentina de Mar del Plata celebra la fiesta valenciana desde 1954
Paellas, ofrenda, buñuelos y, por supuesto, una falla. La Asociación Regional Valenciana lleva 72 años de forma ininterrumpida organizando la Semana Fallera Marplatense
En el Boulevard Marítimo de Mar del Plata está plantada la falla que este año ha sido bautizada como "Sudestada y temblor"
Dos días después de que las Fallas 2026 llegaran a su fin con la Cremà, al otro lado del charco, a 10.000 kilómetros de Valencia, comenzaban las otras Fallas en la ciudad argentina de Mar del Plata.
Como ya es tradición, una gran paella dio inicio el pasado 21 de marzo a la 72º Semana Fallera Marplatense. "Todo empezó en 1954 cuando un grupo de valencianos que emigraron a Mar del Plata en busca de una vida mejor, fundaron la Unión Regional Valenciana para no perder su esencia y transmitir su cultura a sus hijos y nietos", explica Ces Martini, artista fallera argentina.
Ese mismo año ya plantaron la primera falla, diseñada y construida por José María Más. "Durante años fue el primer artista fallero aquí en Mar de Plata y pasó primero a su hijo y luego a su nieto su oficio. A mí fue el nieto, Adrián Más el que me enseñó y este año ya la he plantado yo después de cinco años aprendiendo".
Junto al monumento y las paellas, la asociación elige a sus falleras mayores y celebra una pequeña ofrenda a la Virgen de los Desamparados. "Lo único que no se puede hacer son las mascletás y los castillos de fuegos artificiales porque los artefactos pirotécnicos están prohibidos, aunque lanzan unos petardos emiten solo luz", explica Valentina Viejo, una marplatense que vive en Valencia desde hace siete años.
Una fiesta que financian gracias a otro producto típico valenciano, los buñuelos de calabaza, que se han convertido en una tradición para los habitantes de Mar del Plata. "Durante los meses de verano, de enero a marzo, montan un puesto una plaza muy conocida donde se hacen siguiendo la receta típica y mucha gente viene a comprarlos para comérselos frente al mar. Además, durante el año hacen paellas y venden raciones para conseguir fondos".
"Sudestada y temblor"
En el Boulevard Marítimo de Mar del Plata está plantada la falla que este año ha sido bautizada como "Sudestada y temblor". "Esta es una ciudad costera y todo el mundo sabe lo que es una sudestada y más en marzo. Son vientos muy fuertes que hacen estragos y siempre nos toca la tormenta cuando está plantada la falla", explica.
De hecho, el viento tiró parte del monumento de ocho metros de largo por trece de largo, y la artista ha tenido que reconstruirla. "Es un trabajo que lleva mucho tiempo y no he podido repararla del todo", señala.
Con un presupuesto mucho más modesto, pero manteniendo el mismo espíritu, el monumento está compuesto por dioses griegos. "La falla muestra situaciones de la vida cotidiana, mientras los dioses hacen su voluntad y su capricho y los mortales estamos en medio. El mensaje es que hay que atravesar la tormenta y seguir adelante".
Un monumento en el que está muy presente la crítica y la sátira típica valenciana. "Hemos tratado temas como el calentamiento global, la explotación petrolera, las diferencias entre ricos y pobres o la polarización social de Argentina. Este año hemos levantado un Caballo de Troya que lleva incorporado una especie de urna de votación que invita al público a participar y que dejen ahí algo que les pesa y que quieran quemar en el fuego".
Con el paso de los años, la falla se ha convertido en un atractivo para los vecinos y los turistas que visitan en estas fechas la ciudad. "Este año he recibido muchas felicitaciones de personas que les ha gustado mucho el trabajo que hemos realizado".
Un monumento que, como ocurre en Valencia, será pasto de las llamas este sábado 28 de marzo, con la Cremà que pondrá fin a las Fallas de Mar del Plata de 2026 y que supone el inicio de la edición de 2027.