Condenado a 22 años de cárcel por abusos sexuales continuados a las dos hijas menores de su pareja en Alicante
El hombre aprovechó su situación de superioridad para abusar durante cinco años de una de las niñas y durante una década de la otra, provocándoles graves daños psicológicos
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La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Alicante ha condenado a un hombre a 22 años y cuatro meses de cárcel por dos delitos continuados de abusos sexuales a dos menores de 16 años con acceso carnal, cometidos contra dos hijas de la mujer que entonces era su pareja, con la accesoria de inhabilitación absoluta durante el tiempo de la pena.
El juzgado le impone, además, la medida de libertad vigilada durante 10 años a cumplir tras la pena privativa de libertad. El condenado tampoco podrá acercarse a las dos víctimas a una distancia no inferior a 500 metros, ni comunicarse con ellas durante 16 años.
El condenado deberá indemnizar a las víctimas con 180.000 euros, 80.000 a una y 100.000 para otra, "por los perjuicios sufridos y daño moral" causados.
La Audiencia también condena al hombre a la pena de inhabilitación especial para el ejercicio de los derechos de la patria potestad, tutela, curatela, guarda o acogimiento por el tiempo de seis años y a la de inhabilitación especial para cualquier profesión, oficio o actividades, sean o no retribuidos, que conlleve contacto regular y directo con personas menores de edad por 20 años.
"Relación de confianza y superioridad"
La sentencia, en el apartado de hechos probados, recoge que estas dos hermanas llegaron a España cuando ambas tenían diez y ocho años y que pasaron a convivir con su madre, así como con el ahora condenado, con quien contrajo previamente matrimonio.
La Sala entiende que este hombre mantenía con las víctimas una relación "de confianza y superioridad similar a la de un padre con sus hijas", que ellas incluso se referían a él habitualmente como "papá" y que él las acompañaba al colegio o a citas médicas.
Así, considera probado que el penado, "siendo plenamente consciente de esta posición privilegiada" en la que se encontraba "para influir" en las entonces menores, "comenzó a desarrollar" estos comportamientos por los que finalmente ha sido condenado.
También resalta que logró que ellas no contaran nada durante tiempo, hasta el punto de que llegaba a afirmar que las prácticas sexuales "eran amor" o que tenía que mostrar de esta forma "cariño", por lo que las menores normalizaron esos comportamientos.
La Audiencia subraya la "situación de superioridad" del hombre respecto de las hermanas, "por constituir para ellas y actuar él como padre, con el que convivían al estar casado con la madre de ellas, prevaliéndose de esa situación para realizar actos de contenido sexual y con penetración con ambas".
Con una de las víctimas, los hechos ocurrieron entre el verano de 2012 y, al menos, hasta 2017, cuando ella tenía entre once y 17 años, y con la otra sucedieron entre verano de 2012 y hasta las navidades de 2022-2023, cuando tenía entre nueve y 19 años.
Graves daños psicológicos
La Sala ve "evidente" que en este caso, "además de existir graves e intensas repercusiones psicológicas" en las dos perjudicadas, "el daño moral es muy importante y muy trascendental para la vida" de ambas.
En este sentido, se ha referido a la "profunda afectación de las víctimas, quienes viéndose abandonadas de muy niñas en su país, viniendo a España con la esperanza de reunirse con su madre y tener una familia junto con el esposo" de esta, el ahora condenado, "no solo no obtuvieron la protección" de él, "sino que aprovechó su muy corta edad, su inmadurez, su confiabilidad y el cariño que en él pusieron" para "atentar prolongadamente contra su indemnidad sexual", lo que afectó "extremadamente al crecimiento personal, a la formación de su personalidad y al derecho a formarse sanamente en el aspecto sexual".
Asimismo, destaca como "muy relevante" que en el caso de una de las hijas "el dolor causado por los abusos sexuales" desde que tenía entre ocho y nueve años hasta alcanzar la mayoría de edad "le llevó en varias ocasiones, como consta en su historia clínica, a realizar intentos autolíticos claramente relacionados con los hechos que tuvo que padecer".