Alberto Ávila, de “estar loco” del hambre a pasar de nuevo por quirófano: "Me ponía a pensar cómo lesionarme"
El deportista ha explicado el 'shock' emocional que ha sufrido al volver de Honduras y los compañeros que le han sorprendido para bien y para mal
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El paso de ‘Supervivientes 2026’ por Honduras ha vuelto a demostrar por qué el formato sigue siendo uno de los realities más duros de la televisión. Condiciones extremas, hambre constante y una convivencia límite han marcado una edición que, una vez más, está poniendo a prueba el físico y la mente de sus participantes. Entre ellos, el atleta paralímpico Alberto Ávila que ha protagonizado una de las historias más intensas del reality.
Su aventura, sin embargo, terminó antes de lo esperado. El concursante tuvo que abandonar el programa por decisión médica tras sufrir una infección relacionada con su prótesis, una situación agravada por las duras condiciones climáticas de los Cayos Cochinos. A pesar de ello, su paso por el concurso dejó una huella marcada por la superación personal y la resiliencia, valores que él mismo ha reivindicado tras su regreso a España.
Así ha explicado Alberto Ávila qué ha sido lo más duro de su experiencia
En una entrevista que ha concedido en exclusiva para esta web, el deportista se ha sincerado sobre lo que ha vivido dentro y fuera de la isla. Lejos de señalar la experiencia en Honduras como su mayor choque emocional, Alberto ha destacado que lo más impactante ha sido la vuelta a la realidad: el reconocimiento en la calle, el cariño del público y la sensación de haber vivido algo irrepetible. “Estoy absolutamente flipado”, reconoce, evidenciando el contraste entre el aislamiento extremo del reality y la exposición mediática posterior.
Yo las dos primeras semanas me levantaba y me ponía a pensar cómo luxarme las rodillas para que me sacaran de allí
Durante su estancia en la isla, el hambre fue uno de sus mayores desafíos. El propio Ávila ha confesado, por primera vez, que robó comida, lo que refleja hasta qué punto la escasez afecta al comportamiento: ¡Alberto escondió en el interior de su bañador pepinillos picantes y los repartió entre sus compañeros!
El concursante también ha hablado abiertamente de sus momentos más críticos. Las dos primeras semanas fueron, según relata, “criminales”, hasta el punto de plantearse abandonar e incluso pensar el autolesionarse para salir del concurso: “Yo las dos primeras semanas me levantaba y me ponía a pensar cómo luxarme las rodillas para que me sacaran de allí o luxarme el hombro. Yo dije, soy fisio, entonces, bueno, sé más o menos un poco cómo autolesionarme”. Sin embargo, logró sobreponerse gracias a un cambio de mentalidad que define como “físico y psicológico”. Una evolución que refleja uno de los aprendizajes clave que se lleva: la capacidad de adaptación incluso en las peores circunstancias.
En cuanto a la convivencia, Alberto aseguró haber mantenido una buena relación general con sus compañeros, destacando el apoyo recibido en los momentos más complicados. También ha subrayado la importancia de establecer rutinas para sobrevivir al aburrimiento, otro de los grandes enemigos del formato.
Pese a su salida forzosa, el balance no es del todo satisfactorio para él. Competidor por naturaleza, reconoce que le queda “la espinita” de no haber llegado más lejos o haber salido en una expulsión. Por ello, no descarta volver en el futuro, dejando abierta la puerta a una posible participación en una edición especial.
Además, Alberto nos ha explicado cómo se encuentra su infección y las posibilidades que tiene de volver a pasar por quirófano. ¡Dale al play y no te pierdas la entrevista al completo!
