Muere de cáncer la influencer Isabel Veloso a los 19 años: tenía un bebé de un año
Isabel Veloso supo en pleno embarazo que el cáncer había vuelto y esta vez de forma terminal.
Sara Carbonero evoluciona "favorablemente" y se prevé los médicos le den el alta "en los próximos días"
La influencer brasileña Isabel Veloso, conocida en redes sociales por visibilizar y compartir sus avances en su lucha contra el cáncer, falleció el pasado fin de semana a la edad de 19 años. Tenía un bebé de un año. Fue en pleno embarazo cuando Isabel, que llevaba enferma desde los 15 años y logró superar la enfermedad, recibió la noticia de que el cáncer había vuelto y esta vez era terminal. Le quedaban meses. Y ella los disfrutó, contando todo sus procesos. Su marido, desolado, pero orgulloso, ha dado la noticia de su fallecimiento.
Isabel Veloso, que contaba 4 millones de seguidores en Instagram, se convirtió en un auténtico referente en redes sociales gracias a su fortaleza y a su naturalidad a la hora de mostrar abiertamente cada parte de su proceso, desde sus distintos tratamientos de quimioterapia y cuidados paliativos a su pérdida del cabello y los peores momentos de su enfermedad.
La enfermedad comenzó con 15 años, la superó, pero en pleno embarazo llegó en forma terminal
Fue en octubre de 2021, cuando apenas tenía 15 años, cuando los médicos le detectaron un tumor en la zona del cuello y el pecho, que le comprimía el corazón y le generaba dificultades respiratorias. Se trataba de un linfoma de Hodkin, por el que se sometió a varios proceso de quimioterapia. Para entonces, ya contaba sus experiencias en redes y, en enero de 2023, celebraba que había "vencido el cáncer" tras someterse a un trasplante de médula ósea.
Sin embargo, los peores pronósticos se hicieron realidad apenas un año más tarde, cuando, en pleno embarazo de su primogénito, anunció públicamente que el cáncer había regresado, pero, esta vez, en un estado terminal. "Esta vez el cáncer lo hizo. Solo deseo que estos próximos y últimos seis meses sean los más felices y sinceros de nuestros corazones", expresó la joven el pasado mes de agosto en Instagram, una vez arrancó los cuidados paliativos.
La creadora de contenido padecía el linfoma de Hodgkin, un tipo de cáncer del sistema linfático caracterizado por células anormales llamadas de Reed-Sternberg y contra el que ha estado luchando casi cinco años.
Su marido y padre de su hijo, Lucas Borbas, a través de su perfil de Instagram ha querido rendir homenaje a su mujer, que nunca cedió al desánimo en su lucha. El joven ilustra su post de homenaje con una fotografía suya durante el día de su boda, que tuvo lugar en abril de 2024, puso en valor su historia en común.
"Hoy mi corazón habla en silencio, porque el dolor es demasiado grande para las palabras. Isabel se ha ido, y con ella va una parte de mí. Pero el amor... el amor no muere. Ella era luz en los días más oscuros, era coraje cuando todo decía que renunciara, era amor cuando la vida parecía injusta. Vivió duro, amó profundamente, luchó lo más humanamente posible - y más allá”, comenzaba diciendo.
"Nada de lo que vivimos fue en vano. Nuestra historia era real, hermosa y verdadera. Construimos una familia, un amor que no depende del tiempo ni de la presencia física para existir", expresó. "Ella vive en mí, ella vive en nuestro hijo, ella vive en cada persona que ha sido tocada por su fuerza".
Así, y aunque aún "duele respirar, existir" en estos difíciles momentos, el hombre se mostró agradecido a Dios por permitirle "amar y ser amado por alguien como Isabel". "Descansa, mi amor. Aquí te sigo, por nosotros, por ti, por todo lo que hemos sido y siempre seremos", indicó. Ahora, tal como señaló en un comunicado posterior, tratará de "seguir adelante" gracias al amor que los unió para cuidar y criar a su hijo en común, Arthur.
"Prometo ser refugio, cuidado y presencia en cada etapa de tu vida. Te enseñaré a amar, a respetar, a tener fe y a nunca rendirte, incluso cuando todo parece difícil", aseguró Lucas, acompañando sus palabras con una imagen junto al pequeño en brazos. "Voy a hacer que cada día sea una oportunidad para verte sonreír y mostrarte que siempre serás profundamente amado".
Durante la última etapa de su enfermedad, Isabel vivía 24 horas en el hospital, pero si todos la recuerdan es por su fortaleza y por su sonrisa perenne. Así lo mostraba en las redes, donde no ocultaba la dureza del tratamiento al que se enfrentaba en un desenlace que conocía de antemano.