Qué es la mastitis: síntomas y riesgos del problema por el que Estela Grande ha acabado en urgencias

La influencer y exconcursante de 'GH VIP' da nuevos detalles de cómo se encuentra tras la mastitis: síntomas que ha experimentado, tratamiento y riesgos de su afección
Estela Grande explica su diagnóstico tras acudir a urgencias después dar a luz a sus bebés
Lo que está siendo una etapa de aprendizaje y una aventura completa para Estela Grande tras su reciente maternidad se ha visto empañado por un problema de salud. La exconcursante de 'GH VIP' compartía el motivo por el que acudía a urgencias unas semanas después de dar a luz: una mastitis. Una afección muy común entre mujeres durante el periodo de lactancia que a ella le asustaba, tal como le explicaba a sus seguidores por los síntomas y lo mal que se había encontrado.
La influencer de 31 años ha hablado con total naturalidad de su parto, el método de lactancia que está llevando con sus mellizos Luca y Liah y cómo se está recuperando de la cesárea que le practicaron. Y, ahora en pleno postparto, la novia de Juan Iglesias notaba unos síntomas que la ponían en alerta y acudía a urgencias en busca de un diagnóstico. Este no se hacía esperar: mastitis puerperal.

Según explicaba ella misma en sus redes una vez, la exconcursante de 'GH VIP' lo "había pasado falta" e incluso llegó a pensar que el termómetro de su casa estaba roto por este no bajaba de los 39 grados por la fiebre que tenía. Sin poder coger a sus bebés y en algunos momentos hasta delirando, la influencer descubría en urgencias lo que le estaba pasando.
"Menos mal que estaba conmigo mi madre y ha podido cuidar a los bebés, Juan tenía partido y yo muy mal", contaba de los delicados momentos que había pasado. Tras el susto, Estela Grande recibía tratamiento en el hospital a base de antibióticos y paracetamol. Las principales vías para tratar la mastitis siempre que esta se coja a tiempo.

Estela Grande cuenta cómo se recupera de la mastitis
¿Cómo se encuentra ahora? La influencer ha tranquilizado a sus seguidores: "Me encuentro bastante mejor, pero esto es muy duro, muy complicado. Te replanteas muchas veces si seguir o no con la lactancia, pero por ahora estoy empezando a notar mejoría. Estoy haciendo una cosa que debería haber hecho desde el principio y es asesorarme con una profesional de la lactancia que me está ayudando mucho y voy mejorando", ha confesado.
"La mastitis es muy dura. Te replanteas muchas veces si seguir o no con la lactancia", Estela Grande
Algunos cambios ha experimentado al entrar en contacto con la profesional de la lactancia y en función de actual estado. Y si antes las tomas de sus bebés las hacía cada tres horas. Esto ya no es así. "Para intentar que la mastitis se vaya lo antes posible, ahora las tomas son cada dos horas. Si antes se me juntaban, imaginaos ahora", ha indicado sobre el caos en el que se encuentra ahora.
Síntomas de la mastitis y riesgos
Pero, ¿en qué consiste esta afección y qué riesgos presenta? El Hospital Universitario de la Zarzuela y sus especialistas en ginecología resuelven estas dudas y ayudan al diagnóstico precoz.
La mastitis es la respuesta inflamatoria de la glándula mamaria frente a una agresión. La causa más frecuente es la infecciosa por la obstrucción de los conductos por los que se excreta la leche y la colonización de las bacterias que se encuentran en la piel de la superficie mamaria o de las que se encuentran de manera habitual en la leche materna. Los síntomas más habituales que deben hacer saltar las alarmas son el enrojecimiento de la piel de una zona de la mama, aumento de la temperatura y mayor sensibilidad en la zona, dolor mamario intenso, aparición de nódulos y fiebre y malestar generalizado.

Pese a que los doctores hablan de la normalidad de esta afección, no le restan importancia y advierten de los riesgos más graves de no ser tratada. Además de poder llevar aparejado un cese prematuro de la lactancia, otra de las complicaciones que puede darse en la fase inicial sería la acumulación de pus dentro del tejido mamario. Generalmente requiere de una intervención quirúrgica menor para drenar, ya que los antibióticos por sí solos no pueden poner solución.
El riesgo más crítico ocurre cuando la infección en la mama se propaga al torrente sanguíneo, desencadenando una respuesta inflamatoria en todo el cuerpo (sepsis). Esto es especialmente preocupante cuando los episodios de fiebre muy alta, escalofríos intensos. confusión, frecuencia cardíaca no remiten y la sensación de malestar es extrema.

