El importante motivo por el que Marius Borg deberá seguir en prisión preventiva hasta que se dicte sentencia en junio
El hijo de la princesa Mette-Marit de Noruega, acusado de 40 cargos, permanece en la Oslo fengsel desde el pasado mes de febrero
La Fiscalía noruega pide siete años y siete meses de prisión para Marius, hijo de la princesa Mette-Marit
La justicia noruega ha decidido este martes, 24 de marzo, que Marius Borg, hijo de la princesa Mette-Marit de Noruega, continúe en prisión preventiva al menos hasta que se dicte sentencia, previsiblemente a principios de junio.
La decisión la han confirmado varios medios noruegos después de que el tribunal de apelaciones rechazara el recurso presentado por su defensa para lograr su puesta en libertad.
El caso, que ha sacudido al país nórdico, se ha convertido en uno de los procesos judiciales más mediáticos de los últimos años en Noruega, tanto por la gravedad de los delitos investigados como por la conexión directa del acusado con la familia real.
Los motivos por los que Marius permanecerá en prisión
Los jueces han considerado que existen motivos suficientes para mantener a Borg Høiby entre rejas hasta que se conozca el veredicto definitivo.
Tal y como ha explicado el tribunal de apelaciones, entre los motivos expuestos figura la "gravedad" del proceso judicial, el "alto riesgo" de reincidencia, y la necesidad de garantizar la protección de las presuntas víctimas.
El hijo de la princesa heredera ya se encontraba en prisión preventiva desde el pasado mes de febrero tras ser detenido por nuevas acusaciones sobre agresión, amenazas con arma blanca y el incumplimiento de una orden de alejamiento, circunstancias que reforzaron la decisión judicial de no concederle la libertad provisional.
Además, el enorme volumen de pruebas, que incluye mensajes, archivos digitales y testimonios, ha sido otro de los factores que han pesado en la decisión de los magistrados.
Tras el cierre del juicio el pasado 19 de marzo, los jueces deberán ahora analizar toda la documentación presentada durante el proceso. Según han señalado fuentes judiciales y medios noruegos, el fallo no se espera hasta principios de junio debido a la complejidad del caso y al gran número de delitos investigados.
La cárcel en la que se encuentra
Borg se encuentra recluido en el centro penitenciario Oslo fengsel y, durante estos meses, el joven se encuentra entre 240 reclusos, inmerso en un programa de salud sexual específico del centro y con tan solo una visita por semana.
Se trata de una cárcel ubicada en el barrio céntrico de Grønland en Oslo, considerada de alta seguridad y con capacidad para 243 reclusos masculinos miembros de distintos perfiles penales, muchos de ellos en espera de juicio o en prisión preventiva, como es el caso de Marius, lo que convierte a la cárcel en un lugar de alta rotación y control exhaustivo.
La celda en la que se encuentra Borg Høiby está equipada con lo básico: una cama, escritorio, silla, lavabo y sanitario integrados en el propio espacio.
Los cargos a los que se enfrenta
A sus 29 años, el joven, ha sido juzgado por 40 delitos, de los cuales la Fiscalía considera probado un total de 39. Entre las acusaciones más graves destacan cuatro presuntos delitos de violación, agresiones, amenazas, delitos relacionados con drogas y reiteradas violaciones de órdenes de alejamiento.
El propio Marius ha reconocido 24 de ellos, todos delitos menores relacionados con drogas o ciertos episodios de violencia, pero ha negado las acusaciones de violación, defendiendo que las relaciones fueron consentidas.
La Fiscalía ha solicitado una pena de siete años y siete meses de prisión, mientras que la defensa ha pedido su absolución por los delitos más graves y una condena mucho menor por los cargos que sí ha admitido.
Siete semanas de juicio, decenas de testigos y las consecuencias en la monarquía
El juicio, que comenzó el pasado 3 de febrero en el Tribunal de Distrito de Oslo, se prolongó durante siete semanas. Durante el proceso, declararon alrededor de 70 testigos y se presentaron un sinfín de pruebas digitales, incluidas conversaciones extraídas del móvil del acusado.
Las sesiones estuvieron marcadas por una gran atención mediática tanto dentro como fuera de Noruega, hasta el punto de que el tribunal prohibió la difusión de imágenes del acusado durante el proceso para proteger su derecho a un juicio justo.
El proceso judicial también ha tenido consecuencias para la monarquía noruega, que se ha visto arrastrada a la polémica. Aunque Marius Borg no forma parte de la Casa Real, ya que nació antes del matrimonio de su madre con el príncipe heredero Haakon, su relación familiar ha hecho inevitable el impacto en la reputación de la Corona.
La presión mediática ha sido especialmente intensa sobre la princesa Mette-Marit, cuya imagen pública también se ha visto afectada por otra polémica: su vínculo con Jeffrey Epstein.
A la espera del veredicto, el caso de Marius Borg ya se ha convertido en uno de los escándalos judiciales más sensibles vinculados a su monarquía. La decisión de mantenerlo en prisión preventiva refleja la gravedad con la que la justicia está tratando el asunto y anticipa la importancia de la sentencia que se conocerá en los próximos meses.