La situación de la princesa Mette-Marit empeora: qué significa el certificado de discapacidad que ha obtenido y sus beneficios
La última vez que la futura reina de Noruega se dejó ver fue junto a Haakon y portando una máquina de oxígeno y un respirador nasal
El delicado estado de salud de la princesa Mette-Marit: reaparece con un respirador de oxígeno debido a su enfermedad
La princesa Mette-Marit de Noruega vive una de las situaciones más complicadas de su vida. Su estado de salud, marcado por la fibrosis pulmonar crónica que padece desde hace años, ha experimentado un deterioro que la ha obligado a tomar una serie de decisiones para adaptar su vida a sus limitaciones físicas.
Entre ellas, ha tenido que solicitar un certificado de discapacidad que refleja hasta qué punto su enfermedad está condicionando su día a día. Este problema llega, además, en medio de un momento especialmente delicado en el plano personal, institucional y mediático.
La Casa Real noruega anunció su enfermedad en 2018, asegurando que sufría una forma poco común de fibrosis pulmonar y que se trataba de una patología crónica y progresiva que provoca cicatrices en el tejido pulmonar, reduciendo la capacidad respiratoria y causando síntomas como cansancio extremo y dificultad para respirar.
Desde entonces, su vida institucional ha tenido que adaptarse a su condición, reduciendo sus apariciones y cancelando su asistencia a actos. Ahora, con 52 años, la obtención del certificado indica que ya no solo su enfermedad afecta al plano monárquico, sino también a su autonomía.
Qué es el certificado, cómo lo ha conseguido y beneficios
Este tipo de acreditación en Noruega, conocida como HC bevis noruego y que en su caso se trataría de un certificado de estacionamiento por movilidad reducida, se concede tras una evaluación médica que certifica que la persona tiene dificultades reales para desplazarse caminando distancias normales.
Para conseguirlo, la heredera al trono ha debido presentar un documento médico, preferiblemente no mayor a tres meses, que certificara que no puede caminar o tiene serias dificultades para moverse a pie por cuenta propia en distancias cortas o medias.
La solicitud debe detallar por qué no podría usar las plazas de aparcamiento ordinarias y es el propio ayuntamiento de la ciudad, en este caso Oslo, quien lo gestiona.
En el caso de la princesa, este certificado le permitirá utilizar plazas de aparcamiento reservadas para personas con movilidad reducida, y es que para quienes sufren enfermedades pulmonares, caminar incluso distancias cortas puede suponer un sobreesfuerzo.
Además, podrá aparcar de forma gratuita en la mayoría de plazas públicas e incluso, en ciertos casos, podría librarse de pagar peajes.
El certificado justificaría oficialmente la reducción de su agenda pública y la adaptación de sus funciones dentro de la monarquía. Suele tener una validez de entre dos y cinco años.
Con respirador nasal y a la espera de un trasplante de pulmón
Cabe recordar que la última vez que Mette-Marit se dejó ver públicamente fue junto a Haakon y portando una máquina de oxígeno y un respirador nasal.
Las capturas generaron un revuelo mediático en la prensa escandinava y ocuparon un sinfín de titulares en numerosos medios europeos.
Además, el pasado mes de diciembre, la Corona noruega comunicó que Mette-Marit se someterá a un trasplante de pulmón debido a su patología.
"Nos acercamos al momento de realizar un trasplante de pulmón y estamos realizando los preparativos necesarios para que sea posible cuando llegue ese momento. Aún no se ha decidido cuándo la princesa heredera entrará en lista de espera para un trasplante de pulmón", manifestó el jefe de departamento y profesor del Departamento de Neumología del Rikshospitalet.
Desde entonces, ha permanecido alejada de sus funciones institucionales. Y no solo por su salud. También por otros dos escándalos que han marcado su vida estos últimos meses: el juicio contra su primogénito, Marius Borg, acusado de 40 cargos, y la filtración de su amistad con Jeffrey Epstein. Este conjunto de circunstancias ha contribuido a que su popularidad y la confianza de los noruegos en la monarquía haya caído en picado.