Así ha sido la Semana Santa más especial (y accidentada) de Anabel Pantoja: junto a su primo Kiko y con la pequeña Alma como nazarena

Anabel Pantoja ha compartido emocionada unas imágenes de la pequeña Alma vestida de nazarena y 'desfilando' por primera vez en Semana Santa
Anabel Pantoja, entre lágrimas y desconsolada, se sincera con su madre y le hace una petición
La Semana Santa es para Anabel Pantoja una de las semanas más importantes del año. La sobrina de Isabel Pantoja, como cada año, ha viajado hasta Andalucía junto a su familia para vivir en primera persona la pasión que se respira en estos días tan mágicos. Anabel se divide entre Córdoba, la ciudad natal de su chico y donde procesiona cada año, y Sevilla, el lugar en el que Anabel creció y donde nació su amor por la Semana Santa.
Este año sin duda ha sido uno de los más especiales para la sobrina de Isabel Pantoja. La influencer ha visto cómo su hija, la pequeña Alma que cumplió un añito en noviembre, 'desfilaba' por primera vez vestida de nazarena de la mano de su orgullosa mamá.

Pero Anabel Pantoja y David Rodríguez no estuvieron solos con Alma. La pareja aprovechó estos días de vacaciones para reencontrarse con amigos y también con familiares como Kiko Rivera. El DJ acudió a la capital hispalense junto a su novia Lola García, de quien habló maravillas en su última entrevista, y pudo vérsele de lo más cariñoso con la hija de su prima. El grupo, en el que también se encontraba Raquel Bollo, aprovechó el paso de las cofradías por el centro de Sevilla para comer en una famosa terraza de la capital desde donde tenían una vista privilegiada de las procesiones.



Pese a las últimas informaciones que hablan de un posible distanciamiento entre Anabel y su tía, Isabel Pantoja, lo cierto es que la andaluza atraviesa por un momento muy dulce en el que parece que todo empieza a colocarse en su lugar.
El contratiempo que ha enturbiado la semana de Anabel
Tan apasionada es Anabel Pantoja de la Semana Santa que el ímpetu con el que comenzó el Lunes Santo le pasó factura. Tras todo un día por las calles del barrio de Triana disfrutando de las procesiones y sobre todo de la compañía de sus seres queridos, la influencer amanecía el martes con 38,3 de fiebre tal y como ella misma compartía en un divertido vídeo a través de sus redes sociales:
"La paliza de ayer me hizo mella. Llevo toda la noche y día con fiebre y sin poder levantarme de la cama" revelaba compungida mostrando el termómetro con la temperatura (...) Me he levantado mal y le he dicho a mi madre que estoy mala y no me abraza. Solo quiere darle abrazos a mi hija. Pero cuando tengo fiebre solo quiero a mi madre y mi madre no me quiere a mí".


