La verdadera relación de Borja Sémper y el socialista Eduardo Madina más allá de la política
Las opiniones políticas que les separan no son tan importantes para ellos como todo lo que los une
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MadridCompartir espacio de trabajo hace que sea más sencillo establecer vínculos afectivos, por eso no sorprende demasiado que, en el mundo de la política, entre compañeros de partido también haya amigos que aprovechen su tiempo libre para pasarlo juntos. Es un poco más raro ver que aquellos que defienden posiciones contrarias en las instituciones han conseguido dejar sus diferencias a un lado.
Esto es precisamente lo que sucede con Borja Sémper y Eduardo Madina, que militan en partidos históricamente opuestos, pero que han sabido encontrar los puntos que les unen. Gracias a eso y con el tiempo, los políticos han ido creando una bonita amistad que les ha llevado a colaborar juntos en proyectos personales. Sus ideas políticas no son las mismas, pero tienen más en común de lo que se podría pensar y eso hace que ambos apuesten por la cordialidad y el entendimiento, sin darle demasiada importancia a los colores.
La relación de Borja Sémper y el socialista Eduardo Madina
Las amistades se forjan en los buenos momentos, pero también se asientan en los malos, cuando es más importante que nunca contar con una buena red de apoyo para poder sentirte mejor. Borja Sémper no necesitaba esos malos momentos para poder darse cuenta de quién estaba a su lado, pero estas cosas no se escogen. En 2025 anunció que se tomaba un tiempo para poder recuperarse, porque le habían diagnosticado un cáncer, lo que hizo que mucha gente le mostrara su apoyo público, poniendo de manifiesto que tiene grandes amistades.
Algunas de ellas sorprendieron, al fin y al cabo, se espera que los políticos que defienden posiciones contrarias durante su jornada laboral sigan teniendo una relación tensa una vez que salen del hemiciclo (o de la oficina). Sin embargo, no siempre es así y hay muchas personas que prefieren buscar los puntos en común en lugar de centrarse en aquello que los separa.
No sorprendía demasiado que, entre las numerosas muestras de cariño que recibió tras hacer público este bache en su salud, Eduardo Madina fuera uno de los que le mostraron su apoyo público. "Un abrazo enorme, querido Borja. Toda la fuerza y todo el ánimo. Y a por ello. Aquí me tienes", escribía el socialista en su cuenta de X. Un mensaje que de nuevo ponía de manifiesto que entre ellos existe una bonita amistad que han sabido forjar a lo largo del tiempo.
Sémper se incorporó a las nuevas generaciones del Partido Popular en los años 90, para ellos estuvo trabajando hasta que en el año 2020 decidió tomar distancia (aunque después regresaría a la vida activa) por el clima de "confrontación permanente" que vivía. Madina se afilió a las Juventudes del PSOE en Euskadi con 17 años, fue diputado hasta que abandonó la política en 2017, porque no estaba conforme con la deriva del partido con Pedro Sánchez como l íder.
Podría pensar que son personas con trayectorias muy opuestas, pero en realidad tienen muchos puntos en común. Algunos de ellos curiosos, por ejemplo, ambos nacieron en enero de 1976 con tan solo un día de diferencia (Borja es un día mayor porque nació el 10), otros mucho menos divertidos porque ambos empezaron sus carreras en Euskadi bajo un clima de tensión a causa de la amenaza de ETA.
Madina sufrió un atentado en el año 2002, cuando su coche explotó a causa de una bomba lapa. La explosión provocó la amputación de su pierna izquierda y también graves heridas, pero no consiguió su objetivo, pues Eduardo continuó con su carrera en la política. Sémper evitó el atentado contra su vida que estaba planeado para él porque ese día no fue a clase, aunque eso no hizo que dejara de ser un objetivo.
Esta 'experiencia compartida' supone un punto de unión para ellos, tanto es así que han convertido las experiencias de ambas en un libro compartido, Todos los futuros perdidos, donde ambos autores se muestran vulnerables ante las experiencias vividas y el fin de ETA. Poder compartir un proyecto laboral así es más sencillo cuando ya existe una amistad, una que ellos han ido reforzando gracias al compromiso y el diálogo, una de las máximas de ambos, que siempre abogan por ello.
A pesar de que en la política se encuentran en bandos 'opuestos', lo cierto es que es bastante frecuente que coincidan en tertulias y debates, algo que se ha convertido en habitual. También han publicado un libro juntos. Son un tándem que funciona en lo personal y eso ha impulsado que también trabajen juntos.
Su amistad traspasa pantallas y su complicidad es evidente para quien comparte espacio con ambos, pero también para los espectadores, que pueden ser testigos de cómo, a pesar de en ocasiones defender posturas distintas, han encontrado puntos en común gracias a un pasado compartido y a un presente en el que sus puntos en común han sido más importantes que sus posibles diferencias.